Un ‘shakespeare’ de alto voltaje inaugura el Festival de Almagro

Ana Belén y Lluís Homar protagonizan una versión de ‘Antonio y Cleopatra’ firmada por Vicente Molina Foix con puesta en escena de José Carlos Plaza

Lluís Homar y Ana Belén, en un ensayo de 'Antonio y Cleopatra'. En vídeo, imágenes de la obra.FOTO: PABLO LORENTE (VÍDEO: EFE)

Son prácticamente unánimes las voces expertas que sostienen que Antonio y Cleopatra, obra escrita en 1606 por William Shakespeare, aúna todas las artes que el dramaturgo inglés supo usar. Algo similar ha pretendido hacer la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC) sumando los mejores materiales con que podía contar para poner en pie un nuevo montaje de esta obra que se estrenará este jueves en el Festival de Teatro de Almagro. Por un lado, la dirección de José Carlos Plaza, uno de los más prestigiosos profesionales de la escena española, quien ha mimado, como suele hacer, la selección de elementos. Como Cleopatra ha elegido a su actriz fetiche, Ana Belén, que también lo fue del añorado Miguel Narros. El papel de Marco Antonio lo encarna Lluís Homar, director de la CNTC e incuestionable actor. Y el resto del reparto está formado por conocidos actores de la paleta de Plaza o de la propia CNTC: Ernesto Arias, Fernando Sansegundo, Rafa Castejón, Elvira Cuadrupani, Israel Frías y Javier Bermejo, entre otros.

Más información
"Antonio y Cleopatra", de Shakespeare, representada en Mérida
Antonio y Cleopatra: cuando amar radicalmente también es política

Plaza vuelve a hacer un tándem con uno de los mayores expertos en Shakespeare de España, Vicente Molina Foix, responsable de la traducción y de la versión, quien recuerda que Antonio y Cleopatra fue apenas representada en sus inicios, hasta que fue rescatada en 1759 por una de las figuras legendarias del teatro británico, David Garrick. “Aun así, la obra no entró en el repertorio, quizá por tratarse de un texto en exceso atrevido para aquellos siglos que veían fluir la sangre en los escenarios o la representación de incestos y estupros, pero en los que la intimidad carnal sin freno de una ilustre pareja histórica podía escandalizar”, explica el escritor. Otros grandes intérpretes que han protagonizado esta pieza han sido John Gielgud (1931), Laurence Olivier y Vivien Leigh (1951), Timothy Dalton y Vanessa Redgrave (1986) y Alan Bates (1999). En España la han puesto en pie José Tamayo en 1980 y el propio Plaza en 1996.

La obra está marcada por un rotundo sentido del humor: “La extraordinaria versión de Molina Foix ayuda a extraerlo, todo es sorpresa y más sorpresa, tanto en las situaciones como en el diálogo, que te deja boquiabierto“, señala el director, quien, como Ana Belén y Homar, ya ha transitado por un buen puñado de obras de Shakespeare. “He intentado hacer un espectáculo con las coordenadas que pide la sociedad actual, no tiene nada de realista, pero tampoco de vulgar, hemos ido a lo verdaderamente esencial. Shakespeare habla de grandes seres humanos, de héroes, pero siempre dirigiéndose a las gentes de hoy, proyectando en el futuro, hablando de la condición humana cuando llega a los más bajos instintos, a la grandeza…”.

Para el director, Antonio y Cleopatra comprende la naturaleza de la obra total de Shakespeare. “Ahí está el poder, el terror de la guerra, el erotismo, el hombre consigo mismo… Es interminable, cada obra contiene otras 50 dentro. Cada vez me sorprendo más y siempre trato de hacer caso a William Layton, que decía: ‘Cógete de la mano de Shakespeare y no le ayudes mucho, deja que te ayude él”.

Ana Belén y Lluís Homar, en otra escena de 'Antonio y Cleopatra'.
Ana Belén y Lluís Homar, en otra escena de 'Antonio y Cleopatra'.Pablo Lorente

Por su parte, Ana Belén sabe que Cleopatra se considera uno de los personajes femeninos más complejos de la dramaturgia de Shakespeare. “Es tremenda, una mujer cambiante, no hay otra tan caprichosa, dominadora, dispuesta a salirse siempre con la suya, capaz de jugar con todo el mundo y además insaciable en todos los sentidos, tremendamente sensual, con un lado político importante. Es un personaje lleno de aristas, recovecos y tan cambiante en sus emociones que a lo largo de una escena cada una de sus frases puede corresponder a un lugar diferente. Como actriz cuesta mucho”, señala. La actriz confiesa, no obstante, que eso le produce “pánico y gustito” simultáneamente.

Homar, que ha representado muchos shakespeares, es la primera vez que se enfrenta a esta obra. La vio dirigida por Peter Brook, pero nunca la ha tenido en mente, hasta ahora que la ha elegido como director de la CNTC. “Nos entusiasma, son personajes inmensos y estratosféricos, contamos con una versión de un voltaje altísimo y un director que sabe cómo encarnar las palabras de Shakespeare. A todos, dentro de la zozobra, nos da serenidad ir de la mano de Plaza”.

El montaje, con escenografía de Ricardo Sánchez Cuerda, se representará del 1 al 4 de julio en Almagro, pero después tendrá más recorrido. Del 8 al 11 de julio se verá en el Festival de Mérida y del 23 de septiembre al 7 de noviembre en el Teatro de la Comedia de Madrid.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS