Xesús Fraga gana el Premio Nacional de Narrativa por una novela escrita en gallego

El escritor recibe el galardón por la obra ‘Virtudes (e misterios)’, que trata sobre la historia de una familia de A Coruña marcada por la migración

El escritor Xesús Fraga, en una imagen de 2019.
El escritor Xesús Fraga, en una imagen de 2019.GABRIEL TIZÓN

Xesús Fraga ha recibido en la mañana de este jueves el Premio Nacional de Narrativa concedido por el Ministerio de Cultura. El escritor (Londres, 50 años) ha sido galardonado por la obra Virtudes (e misterios) (Galaxia), que cuenta la historia de su familia marcada por la migración. El también periodista (sus textos se pueden leer en La Voz de Galicia desde 1996) nació en Londres, ciudad a la que llegaron sus padres migrantes, que siguieron los pasos de su abuela. El jurado ha seleccionado esta obra “por mostrar con una prosa muy cuidada, en el fondo y en la forma, la historia de dos generaciones de mujeres valientes de una familia en tiempos hostiles, y adentrarnos en un relato sobre la emigración gallega en Inglaterra y América”.

Nieto de un malogrado matrimonio de emigrantes vocacionales y accidentales, reconstruye sus azarosas vidas y la convivencia con la soledad, el desarraigo y la desazón de las preguntas sin respuesta. Un viaje por la segunda mitad del siglo XX que transita de la vida rural gallega a las grandes megalópolis americanas. “La emigración es esencial en el libro: a mi abuelo lo extravió, mientras que a su mujer le permitió sacar adelante a la familia. A mi madre le facilitó cumplir con su vocación para la docencia y a mí me situó en una zona de nadie entre varias culturas. En Galicia apenas hay familias que no hayan vivido, de una forma más directa o indirecta, la experiencia migratoria”, contaba en una entrevista en La Voz de Galicia con motivo de la publicación del libro que el propio escritor tradujo del gallego al español.

“Ha sido un libro largo y complicado de escribir”, ha comentado este jueves Fraga a este diario con la emoción aún a flor de piel por el premio a una obra que le supuso gran esfuerzo. De hecho, tardó más de 10 años en acabarlo. “En un periodo tan prolongado tienes la tentación de tirarlo todo por la borda muchas veces. Es que es la historia de mi familia y quería estar a la altura; me preguntaba si tendría sentido lo que hacía”, explica sobre las razones de la demora.

Virtudes (y misterios) es, efectivamente, la historia de su familia, pero sobre todo la historia de las mujeres de su familia: su abuela, cuyo nombre da título al libro ―los misterios, son los que conforman la trama― y su madre. Y a mayores, es la historia de Galicia, la Galicia emigrante, pero también la de toda España. “Me llegan cartas, sobre todo de mujeres, que emigraron y que pasaron circunstancias muy similares y me dicen que nunca las habían visto reflejadas en un libro”, cuenta el autor expresando lo gratificante que le ha resultado conseguir conectar con tantas personas “a través de historia tan íntima”. Y se detiene en el relato de una mujer de Tarragona que emigró a Reino Unido en los años 60, como su abuela, “y que trabajó en el mismo hospital en el que ella trabajaba y en el que nací yo”.

Y aunque las mujeres estén en el foco de la historia, esta comienza por un acto de su abuelo que emigró a Venezuela, en contra lo que le decía la familia, siendo ya un hombre con tres hijas. “Durante años no solo no envió nada, sino que se desvaneció la comunicación, y pese a que mi abuela hizo lo posible por reunificar la familia, ofreciéndose a ir a su encuentro, él no quiso. Ella se convenció de que era un abandono y se fue a Londres sin saber el idioma y falsificando la firma de mi abuelo, necesaria en el franquismo para que una mujer pudiera tomar cualquier decisión”. Tres décadas después de aquel desembarco en Londres, la vida, que da más vueltas que una buena trama literaria, recolocó las piezas.

Inspirada en el Adiós ríos, adiós fontes de Rosalía de Castro y en el Léxico familiar de Natalia Ginzburg, Virtudes (y misterios), galardonada con el Premio de Novela Blanco Amor 2019, combina diversos géneros como la novela, la crónica o el diario sin renunciar al humor. Fraga ha traducido al gallego y al castellano libros de Julian Barnes, Vladimir Nabokov, Jack Kerouac, Anne Fine, Roald Dahl, Edith Nesbit, Sylvia Plath y Robert Macfarlane, entre otros.

El jurado, presidido por María José Gálvez Salvador, directora general del Libro y Fomento de la Lectura, señala además que “con esta novela contemplamos la inmigración, con sus claros y oscuros, desde sus dos orillas, la de los que se van y la de los que se quedan y también desde el punto de vista de los que viven a caballo entre dos mundos”.

Fraga recibe ahora el Premio Nacional de Narrativa ―dotado con 20.000 euros― como un reconocimiento a su obra y a mayores como “la confirmación de que puedes hacer de la literatura algo viable compatibilizándolo en mi caso con el periodismo”. Criado en tres idiomas (gallego, inglés y castellano), escribió la novela en su lengua materna y después se empeñó en autotraducirse al castellano. No se arrepiente. “Al leer las dos versiones te das cuenta de son dos libros completamente distintos siendo la misma historia”, afirma, satisfecho de la experiencia y orgulloso del patrimonio lingüístico que atesora. “Mi abuela y mi madre tenían claro que la emigración era una ventana abierta al enriquecimiento personal mucho más que al económico”, afirma Fraga. El tiempo, como refleja la novela, les dio sobradamente la razón.

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