Tanxugueiras: “Nos hemos llevado gratas sorpresas en alguna ciudad de fama muy conservadora”

El grupo que llegó a las puertas de Eurovisión reconoce que el folclore gallego a veces se parece un poco al reguetón. En plena gira de su nuevo disco, matan el tiempo en los viajes jugando a las cartas

Las tres integrantes del grupo Tanxugueiras juegan a las cartas en un hotel de A Coruña, antes de una actuación en la playa de Riazor, el pasado 12 de agosto.
Las tres integrantes del grupo Tanxugueiras juegan a las cartas en un hotel de A Coruña, antes de una actuación en la playa de Riazor, el pasado 12 de agosto.OSCAR CORRAL

Aida Tarrío había ido a Santiago de Compostela como tantos otros domingos a un “serán” (tardes de danzas y cantos tradicionales en las que se enrolan asociaciones de toda Galicia) cuando su abuela, que era quien siempre la empujaba a hablar (“yo era un cocón, muy tímida”), le obligó prácticamente a cantar con Sabela y Olaia Maneiro, las gemelas con las que solo unos meses más tardes formaría Tanxugueiras, la transgresora formación con la que han revolucionado el folclore gallego hasta llevarlo a las puertas de Eurovisión y con la que acaban de lanzar un nuevo disco titulado Diluvio, que se ha colado en la lista de los más vendidos en un mundo que ya no compra música en formato físico. El tiempo (pasado y futuro) y el espacio (Galicia contra el mundo) son dimensiones con las que juegan estas tres cantareiras cuyos increíbles chorros de voz están de gira por toda España este verano. “Las horas de furgoneta se nos hacen interminables”, dicen. Las matan, entre otras cosas, jugando a las cartas.

Pregunta. ¿Han recibido críticas muy feroces de los puristas del folclore como le pasó a Rosalía con su flamenco?

Sabela. Nosotras hemos tenido críticas, pero leves. Rosalía recibió verdaderas amenazas, le dieron por todos los lados. En las asociaciones en Galicia hay mucha gente joven y mucho espacio para experimentar. Hay sitio para todos.

Pregunta. Si ella ha inventado una especie de neolengua que a alguna gente le irrita muchísimo, a mucha gente le molesta que ustedes canten en su propio idioma…

Olaia. Es muchísima más la gente a la que no le molesta que a la que sí. Es de una gran ignorancia pensar que España solo es de una manera, que hay que centralizar todo, que hablamos el mismo idioma y que si no, no eres un patriota. No todo es Barça o Madrid, existen colores alternativos. Estamos convencidas de que los prejuicios hacia el gallego vienen de la ignorancia de haber vivido en un sitio donde no hay identidad ni diversidad cultural. Queremos que nuestra lengua no desaparezca y, por tanto, queremos hablarla y cantarla. Queremos que se vea a España como un país con muchísimas culturas.

Pregunta. ¿Hay quien se ha aprovechado de su militancia para radicalizar su mensaje?

Olaia. Hay gente que lo utiliza para eso, para sus fines, pero otra mucha lo utilizó para hacer pueblo, y eso es lo que nos gusta.

Pregunta. ¿Cuál es el comentario halagüeño que más les ha sorprendido fuera de Galicia?

Olaia. Pues nos hemos llevado muchas gratas sorpresas. Por ejemplo, hemos ido a alguna ciudad con fama de muy conservadora y hemos pensado: este concierto va a ser complicado, pero bueno, tengamos la mente abierta. Y de pronto nos encontramos que fuera había gente esperándonos para hacerse fotos con nosotras, animándonos a no dejarlo, confesándonos que gracias a nosotras habían visto la música de otra manera y se habían dado cuenta de otras realidades de España.

Pregunta. ¿Y lo más ofensivo?

Aida. Quizá aquel señor que se me acercó y me dijo: “Cantáis mucho”. Así, sin más. “Cantáis mucho”. Pero, señor, ¿usted sabe lo que es una pandereteira?

Sabela. O aquella señora que nos dijo explícitamente que el maquillaje nos sentaba muy bien pero que a ver si nos podíamos sacar una foto luego cuando estuviésemos arregladas. Mire, señora, nosotras no estamos rotas, ¡así que o se saca la foto ahora o no hay fotos!

El grupo Taxungueiras, durante una de sus actuaciones en el Benidorm Fest.
El grupo Taxungueiras, durante una de sus actuaciones en el Benidorm Fest.

Pregunta. ¿Se asocia mucho lo de cantar una lengua vernácula a nacionalismo radical?

Sabela. Claro, siempre lo decimos y lo mantenemos: no somos proviolencia. Si tú te sientes atacado y piensas que hablar una lengua es violencia, es que no entiendes qué es violencia. Las lenguas no hieren.

Olaia. Pero en el caso del gallego, más que al nacionalismo extremo, que también, se asocia el ser gallego a ser aldeano, que lo somos. Las tres nacimos en una aldea y vivimos en una aldea, y estamos muy orgullosas; pero es una pena que la gente lo vea como un insulto.

Pregunta. ¿Cuál fue el pegamento definitivo que las unió?

Sabela. Pensábamos de forma muy parecida sobre el folclore. Nosotras entendemos que las asociaciones tienen que guardar la tradición pura, pero ninguna de las tres entendemos que a día de hoy los hombres tengan seguir siendo guías de los bailes. Porque sea una mujer la que empieza un punto no pasa absolutamente nada.

Olaia. Por otro lado, nos daba rabia tener que limitarnos a repetir coplas, que es algo que se supone que hacen las pandereteiras. A mí me aburría cantar al unísono, sin que hubiese espacio para la creación propia. A las tres nos encanta hacer voces.

Pregunta. Las coplas tradicionales gallegas a veces contienen versos extremadamente machistas. ¿Se parece en eso al reguetón?

Aida. Hay coplas muy machistas, sí, pero que la gente canta sin pararse a pensar lo que dicen. Por ejemplo, yo cuando tenía 12 años cantaba aquella canción de Gambino que decía: “Voy poquito a poco, no te quiero hacer daño, yo la tengo grande, tú lo tienes pequeño, quiero ser su dueño y a ver si te depilas, hazte algo de diseño”. ¡Podía pasar horas cantándola con mis amigas sin ser consciente de lo que decía! [risas].

Pregunta. ¿Se hace muy difícil lidiar con dos hermanas gemelas o es usted la bisagra?

Aida. Uy, no, no. A mí no me necesitan para nada. Estas dos tías tienen una conexión entre ellas que no he visto nunca en nadie más. Tienen una especie de telepatía. Es alucinante. Pero como tampoco soy muy protagonista, jamás intento meterme en el medio y funciona muy bien.

Pregunta. ¿Qué es lo más increíble que les ha pasado con esa conexión?

Sabela. Una vez, estando muy lejos la una de la otra, nos despertamos en medio de la madrugada y nos llamamos por teléfono para preguntarnos si estábamos bien. A la mañana siguiente nos enteramos de que había muerto un tío nuestro.

Pregunta. Y de la polémica con Chanel, ¿qué dicen ahora que ha pasado el tiempo?

Aida, Sabela, Olaia. Nosotras tenemos nuestra carrera y ella tiene la suya. Nosotras nos basamos en la sororidad, y que no nos gustara cómo se hicieran ciertas cosas en un programa de televisión, no quiere decir que no la valoremos como artista o todo lo que hizo en Eurovisión y el papel que desempeñó, que fue la hostia. Eso fue cosa de los que buscan lo de siempre: rivalidad entre mujeres, que es lo que vende.

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Sobre la firma

Raquel Peláez

Licenciada en periodismo por la USC y Master en marketing por el London College of Communication, está especializada en temas de consumo, cultura de masas y antropología urbana. Subdirectora de S Moda, ha sido redactora jefa de la web de Vanity Fair. Comenzó en cabeceras regionales como Diario de León o La Voz de Galicia.

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