El gran viaje de La Tremendita del origen hasta el futuro

Rodeada de guitarristas, Rosario Guerrero presenta en la Bienal de Flamenco de Sevilla la versión acústica de su última grabación

Rosario La Tremendita, en un momento del concierto.
Rosario La Tremendita, en un momento del concierto.Claudia Ruiz (Bienal de Sevilla)

“El origen no es siempre el principio”, quiso aclarar ayer domingo la cantaora sin que nadie se lo pidiese, pero dando respuesta sin querer a más de una duda planteada por la denominación del espectáculo. No son, pues, una misma cosa: pongamos que el origen es Triana, su tradición e inspiración, pero la carrera de la artista despegó ya hace unos años de esas latitudes en busca del futuro, buscando siempre poner el cante que tan bien conoce dentro de su tiempo y su momento. Rosario, la hija de El Tremendo, ha ido haciendo carrera y grabando discos que señalaban una evolución marcada por la coherencia y la búsqueda. Cuando lanzó su última grabación, Tremenda, al final del pasado año, ya anunció que era solo la mitad de un doble disco que se completaría con la interpretación de los mismos cantes, pero ahora acompañados por guitarristas flamencos, la cara acústica del tratamiento electrónico que habían antes tenido, como se pudo escuchar en su presentación en Sevilla, en el marco de la XXII Bienal de Flamenco.

En su imaginario, ese disco debe de ocupar el futuro que ella representa con sus propios directos. En esta nueva opción, no se atisba ninguna renuncia, tan solo una vuelta al origen por la vía de desnudar de sus ropajes (eléctricos) cada uno de los temas que lo componen. En el espectáculo de su presentación, Tremendita se rodeó de cinco de los 10 guitarristas que la acompañan en este Principio y origen, un listado encabezado por el maestro Riqueni. Con ellos y con el concurso de un atrás impecable de palmas, compás, nudillos y también coros, la cantaora fue anfitriona y reina de su gran fiesta, desenvolviéndose libre y distendida, disfrutando de cada momento y de cada compañía.

La primera fue la de Rafael Riqueni para la taranta Mi voz, tema emblema de rastro perdurable, con él sentado en el centro de la escena y ella cantando de pie a su lado. Un tratamiento reverencial para el maestro, al que arrancó unos acordes de su celebrada versión de la marcha Amargura, pues no en vano lo calificó como “origen y banda sonora” de su vida. Los demás invitados fueron pasando por escena con parecida reverencia para distintos acompañamientos. Quizás, sin pretenderlo, ofrecía una muestra rica y variada de la diversidad de la sonanta actual: Rycardo Moreno para una seguiriya de tono bailable, José Acedo en los tientos de Concha dorada, Paquete en la bambera La Romería y Dani de Morón para las bulerías de La niña de los lunares.

Rosario La Tremendita, en otro momento de su actuación en Sevilla.
Rosario La Tremendita, en otro momento de su actuación en Sevilla.RuizCaro

En un inciso, reunió a Riqueni junto a Acedo para evocar, los tres trianeros, a su barrio común. Arribó después el bajista Juanfe Pérez para acompañarla en las alegrías de Cádiz y Córdoba, y ella misma tiró de su guitarra cutaway para juntarse con Paquete y Acedo en la interpretación de las bulerías, con el recuerdo (A tu vera) a Lola Flores. La cantaora transita por los estilos haciendo cada uno de ellos propio, imprimiéndoles una personalidad que los hace distinguibles y asociados a su voz.

La petenera de La Niña de los Peines fue el tema elegido para viajar del origen al futuro. Con la guitarra de Rycardo Moreno ejerciendo de puente, Tremendita transitó en un suspiro al formato eléctrico para convertirse en una suerte de estrella de rock, pero flamenca. Es su presente y, quizás, el principio de un futuro que está por ver. El cambio de registro fue espectacular en todos los sentidos, la petenera cobró otra sonoridad y color, al igual que ocurrió con la colombiana Oye mi voz. Pero el viaje sería de ida y vuelta —los guitarristas flamencos nunca abandonarían la escena—, y, con la soleá, la cantaora regresaría al ámbito acústico de Dani de Morón, sin que su trío dejara de respaldarla. Por tangos y con unas bulerías extraídas de su tercera grabación se llegó a un final que, con el concurso de todos los músicos, buscó una salida pausada y contenida: “Mi voz que ahora irrumpe / el sol después de la noche…”. Un final delicado y poético que se agradece tras hora y media dominada por un tratamiento del sonido que impidió disfrutar con nitidez de la rica y personal lírica de la cantaora.

Rosario La Tremendita. Principio y Origen 

Cante, bajo eléctrico y guitarra: Rosario La Tremendita. Guitarras: Rafael Riqueni, Juan José Suárez 'Paquete', Rycardo Moreno, Dani de Morón y Joselito Acedo. Percusión: Israel Suárez 'Piraña'. Batería y electrónica: Pablo Martín Jones. Teclados: David Sancho. Bajo Eléctrico: Juanfe Pérez. Palmas: Tremendo Hijo, El Oruco, Miguel Fernández. Idea y dirección musical: Rosario La Tremendita. Codirección musical: Pablo Martín Jones.

Domingo 18 de septiembre de 2022 - Teatro Maestranza: 20:00 horas

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