Blogs / Cultura
Elemental
Coordinado por Juan Carlos Galindo

Cuatro excelentes apuestas negras de cuatro editoriales pequeñas

Desde un clásico canadiense a un ensayo de Lee Child sobre los secretos de su héroe Jack Reacher pasando por una antología clásica y una curiosidad francesa, ahí va una selección

Detalle de la portada de Los alcatraces, de Anne Hébert, en la nueva edición de Impedimenta.
Detalle de la portada de Los alcatraces, de Anne Hébert, en la nueva edición de Impedimenta.

Entramos en el otoño con muchas ganas de leer y hemos sacado unos cuantos ratos para dedicárselos a libros que no tendrán montañas de ejemplares en la entrada de las grandes superficies, publicados con mimo por editoriales que lo tienen más complicado en el panorama actual. Quizás por esto son todo recuperaciones de novelas de otros tiempos, relatos y un curioso ensayo, pero el viaje no deja de merecer la pena por ello. Pasen y lean.

Los alcatraces, Anne Hébert (Impedimenta, traducción de Luisa Lucuix Venegas). Con el cuidado habitual en todo lo que hacen, los de Impedimenta nos traen una nueva edición, bien traducida, con una portada poderosa, de esta enorme novela, premio Fémina 1982. Dos adolescentes admiradas por su belleza desaparecen en un pueblo canadiense llamado Griffin Creek, una desgracia que sirve a la autora para contarnos la vida de esta localidad a través de los oscuros personajes que van pasando por el relato.

Todo funciona en este libro de resonancias faulknerianas: la descripción de la miseria de las gentes de este pueblo, la fuerza del joven Stevens, elemento disruptor, gran sospechoso. Las obsesiones sexuales o religiosas de uno u otros, los cambios de registro para cada voz, la descripción de una naturaleza ingobernable que manda en la vida de los lugareños, todo es impecable. Ahora, si son fans del policial clásico, este no es su sitio. Aquí el crimen, que se resuelve y bien, es la excusa para un gran despliegue literario y no aparece como tal, antes es solo una sombra, hasta la mitad del relato. Pero, ¿qué importa? Mientras, disfruten del espectáculo.

Sébastien Japrisot, en París en 1987.
Sébastien Japrisot, en París en 1987.Labonum (Gamma-Rapho via Getty Images)

Asesinato el París- Marsella, Sébastien Japrisot (Tres Puntos, traducción de Mauricio Electorat). Sébastian Japrisot, pseudónimo de Jean Baptiste Rossi, no es un autor muy presente en español. La editorial Tres Puntos, hermana de la chilena Tajamar, nos trae esta novela, elegida en el puesto 53 de las 100 mejores novelas negras en francés por la publicación especializada Sang Froid. La muerte de una mujer estrangulada en de un tren nocturno lleva al inspector Grazzi a investigar los hechos. Para ello recoge los testimonios de los testigos que compartieron viaje con la víctima con el pequeño problema de que van muriendo uno a uno. Excelente prosa (que se disfruta en español gracias a la buena traducción del escritor Mauricio Electorat), gran personaje investigador, buena resolución para una muestra más de lo amplio y fecundo que es el género en Francia. Japrisot, fallecido en 2003, fue director de cine, traductor y muchas más cosas, pero sus novelas negras, un divertimento para él, están entre lo mejor de su época.

El héroe, Lee Child (Blatt & Rios, traducción de Aldo Giacometti). Es la primera obra de no ficción del creador de Jack Reacher (de cuya iglesia de fieles irredentos formo parte) y es una nueva muesca en el revólver de esta editorial argentina empeñada en que leamos a este maestro de la acción y que lo leamos bien. Ya han publicado cinco libros entre novelas y relatos. ¿Y qué tenemos aquí? Pues un lúdico ensayo sobre el héroe a lo largo de la historia escrito por uno de los escritores contemporáneos que más éxito ha tenido a la hora de crear uno. Y, de regalo, un artículo sobre los orígenes de Jack Reacher, cómo llega hasta él, ciertas decisiones curiosas que dieron como resultado al gigantón nómada que reparte justicia y rompe caras por igual. ¿Por qué se llamó Jack? ¿Cómo eligió su antiguo trabajo militar?

Indispensable para los fans, es también un buen trabajo para quienes quieran empezar a leerlo ahora. Las novelas de estos locos argentinos, traducidas con acierto por Giacometti, son un buen inicio.

Aquí les dejo un reportaje sobre el fenómeno Jack Reacher y la fascinación que genera en ciertos intelectuales.

Crímenes de autor (Siruela, edición y prólogo J.A. Molina Foix). Después de la deliciosa Crímenes a la francesa y de la divertida y bienvenida El cuerpo del delito, Siruela sigue adelante con su labor de rescatar a los clásicos con esta nueva antología que tiene al mismo editor y está en esa colección de tapa dura en la que encontramos también a E. C. Bentley o Michale Innes, por citar solo dos ejemplos. ¿Qué encontramos esta vez? Damos la palabra a su editor: “Aparte de la extensa nómina de narradores adscritos al género policial que suele ser su referente, otra serie de escritores de todo tipo no han logrado resistirse, como no podía ser menos, a su indudable atractivo y han probado ocasionalmente a hacerlo suyo con mayor o menor acierto. De entre todos estos francotiradores he seleccionado para esta antología a una veintena de autores de primerísima fila que no dudaron en intentarlo, aunque sus notables resultados hayan quedado sepultados, a mi juicio injustamente, por sus reconocidas obras mayores”. Entre ellos, Guy de Maupassant, Benito Pérez Galdós, Robert Louis Stevenson, Rudyard Kipling, Jack London, Mark Twain, Walt Whitman, Emilia Pardo Bazán…

Toda la cultura que va contigo te espera aquí.
Suscríbete

Babelia

Las novedades literarias analizadas por nuestros mejores críticos en nuestro boletín semanal
RECÍBELO

Regístrate gratis para seguir leyendo

Sobre la firma

Juan Carlos Galindo

Es responsable de la sección de Pantallas y, además, escribe sobre libros en Cultura y Babelia y coordina el blog de novela negra Elemental. Lleva en EL PAÍS desde 2008 y antes estuvo en 20 minutos, entre otros medios. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster en Relaciones Internacionales.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS