LIGA EUROPA | YOUNG BOYS 2 - GETAFE 0

El Getafe, en remojo

Los de Míchel, con numerosas bajas y sin orden, caen ante el Young Boys

El Getafe se presentó en Berna con un equipo deslavazado, irreconocible por las numerosas ausencias y salió remojado y derrotado. Rafa, Casquero, Gavilán, Manu y Arizmendi se quedaron en la enfermería con distintos problemas físicos, mientras Cata, Boateng y Parejo esperaban su turno en el banquillo. Y sin tiempo para que los meritorios ganaran confianza, el Young Boys encontró un agujero en el costado izquierdo de la bisoña defensa getafense. Sutter avanzó sin oposición hasta la frontal y asistió con sencillez a Degen para que éste fusilara a Ustari, que recuperaba la titularidad tras su lesión en Riazor.

El tapete del Stade de Suisse, mitad natural mitad sintético, planteaba un escenario de fútbol de invernadero. Una alfombra propicia para el academicismo de salón y el billar a tres bandas, pero la descomunal tormenta que arreció poco después de comenzar el partido introdujo la épica de los deslizamientos con bravura, las camisetas ceñidas y las piernas pesadas. El duelo fue un ejercicio más físico que técnico.

Young Boys 2 - Getafe 0

Young Boys: Wölfli; Sutter, Affolter, Nef, Jemal; Doubai, Spycher, Constanzo (Hochtrasser, min.89); Degen, Mayuka (Bienvenu, min. 71) y Lulic (Regazzoni, min. 78).

Getafe: Ustari; Miguel Torres (Adrián Sardinero, min. 68), Mario, Marcano, Mané; Borja Fernández, Pedro Mosquera (Parejo, min. 61); Víctor Sánchez, Albín, Colunga (Pedro Ríos, min. 73); Miku.

Goles: 1-0, min. 10: Degen; 2-0, min. 63: Degen.

Árbitro: Robert Malek, de Polonia. Mostró cartulina amarilla a Lulic (min. 66) por parte local y a Miguel Torres (min, 66) por parte visitante.

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la fase de grupos de la Liga Europa disputado en el Stade de Suisse, en Berna, ante cerca de 18.000 espectadores.

Este Getafe, con bajas o sin ellas, es aún un equipo irregular, sin trazo firme. Al boceto le sobran dudas y lagunas defensivas. Por momentos, apenas son un grupo voluntarioso, con más ímpetu que organización, que no supo entender el partido como una misión colectiva. Con tanta predisposición como irresponsabilidad se fueron a buscar algún premio hasta el área suiza, dejando a su espalda un peligroso paisaje de contragolpes. Lo intentaron Colunga, Miku y Albín, pero el novedoso tridente dispuesto por Míchel pecó de ansiedad y careció de orden.

El Young Boys se encontraba cómodo esperando su momento. Y lo encontró con la misma pareja y con el mismo modus operandi que en la primera mitad. Sutter y Degen volvieron a asaltar el flanco izquierdo de la retaguardia azulona. Indescifrables durante toda la noche para Mané y Marcano, y sin la ayuda del disperso Albín, la pareja suiza firmó la sentencia y abocó la última media hora del duelo a un correcalles sin sustancia. Míchel aprovechó para dar minutos de fogueo al canterano Sardinero mientras pensaba en la próxima cita de un equipo instalado en la irregularidad que además sumó la baja de Mario a su parte de guerra.

Pedro Mosquera, en el suelo, ante el Young Boys suizo.
Pedro Mosquera, en el suelo, ante el Young Boys suizo.AP
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