Mil ataques para cuatro remates

España, que lo intentó con cuatro arietes diferentes, solo disparó cuatro veces entre los palos de la portería finlandesa

Silva, en el suelo durante el partido contra Finlandia.
Silva, en el suelo durante el partido contra Finlandia. Alvaro Barrientos (AP)

“Lo que vimos no fue lo que nos hicieron, pero estamos acostumbrados a que los equipos cambien su sistema cuando juegan con nosotros” reconoció David Villa al término del España-Finlandia (1-1) sobre la táctica de sus contrarios. “Están en su derecho, claro que sí. Pero ni imaginarnos que adoptarían una actitud tan defensiva” señaló Vicente Del Bosque, el seleccionador. Si alguien representaba la desazón por el partido, ese era El Guaje , recibido como un héroe que vuelve a casa, en El Molinón donde no olvidan su paso por el Sporting. El mejor goleador de la historia de la selección tiró cuatro veces, ninguna con acierto en un partido que con el Barcelona ha jugado mil veces: “No hay excusas, pero cuando se meten diez atrás es tremendamente complicado…”, lamentaba el asturiano. “Estudiamos el juego del Barcelona para dar las coberturas en defensa”, reconoció el seleccionador finlandés, que aceptó la traición al fútbol ofensivo que propone con resignación: “Jugar así era nuestra única oportunidad y nos ha salido bien”.

La selección realizó 1.173 jugadas de ataque: atacó mucho y remató mal.

Sin apenas espacios, España remató el viernes más de lo que es tradición en La Roja. Si la media es de 23 tiros en esta fase de clasificación para el Mundial de 2014, ante Finlandia buscó el gol treinta veces, pero solo cuatro fueron a portería, cuando la media de acierto entre los tres palos es de 5,75. “Lo intentamos de todas las maneras, pero no hubo forma. Hemos estado tocados por una varita mágica en muchos partidos y esta vez no tuvimos nada de suerte”, sostiene Del Bosque, convencido de que el equipo tuvo paciencia, buscó profundidad por bandas, especialmente por la de Alba, pero consciente de que ocasiones claras, España tuvo pocas. La selección realizó 1.173 jugadas de ataque: atacó mucho y remató mal.

Lo intentó con Cesc de falso 9, con Villa y Silva abiertos, lo intentó con Villa y Cesc cuando salió Pedrito, se fueron los dos y aparecieron Negredo y Mata…. y ni por esas. España puso toda la artillería, pero se estrelló contra el muro finlandés, antes de ser apuñalado en una contra, de las pocas que permitió, una jugada que generó una discusión entre Arbeloa y Piqué. Los futbolistas de la selección se han entrenado esta mañana en Las Rozas y Del Bosque les ha concedido el día libre. A media noche deben volver al hotel de concentración. No regresará Silva, que ya ha visto dos tarjetas amarillas y no puede jugar el martes en París. Tampoco lo hará Jordi Alba, que ha pasado revisión médica para saber el alcance de la rotura muscular de la pierna derecha.

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