El Atlético anula al Barça

Los rojiblancos, imperiales en defensa, sacan cinco goles de ventaja a los azulgrana (25-20), que tendrán que recurrir a la épica en el Palau

Balic trata de lanzar, agarrado por Viran Morros.
Balic trata de lanzar, agarrado por Viran Morros.Víctor Lerena (EFE)

La clave resultó ser como ellos. Ejerció el Atlético del Barcelona, saltó al fango del 40x20 con las armas de su eterno rival bien apuntaladas y cortocircuitó a los azulgrana, anulados por una imperial defensa rojiblanco. Un ejercicio de superación tras una caótica temporada con recompensa: los cinco goles de ventaja con los que viajarán el sábado al Palau para sellar el billete a la final a cuatro de Colonia. Una gran, e imprevista, renta que aún no saborean los rojiblancos, sabedores de que este inmenso Barça impide cualquier brindis prematuro.

Se batieron en el coso de Vistalegre dos equipos que se conocen de memoria, hartos como están de disputarse cualquier torneo en España en la última década. El Barça, con una de las mejores murallas del continente, contaba por victorias sus tres últimas visitas a Madrid, gracias a esa tapia de la que escasea el Atlético. Hasta este sábado. Los de Dujshebaev defendieron como no se les recuerda. Entre Kallman y un descomunal Cañellas desquiciaron a Rutenka en el primer acto. El bielorruso no conseguía disparar el arma que lleva por brazo y se llegó a cortocircuitar con los jugadores rojiblancos. “¡Suave!, ¡suave!”, le advertía el central catalán.

El técnico atlético, al que la parroquia de Vistalegre considera su Simeone, transmitió la intensidad, a veces desmesurada, con la que vive los partidos a sus pupilos. Los bloqueos se sucedían desde todos los flancos y el 42% de los lanzamientos fueron repelidos por el Cid Hombrados. A sus 41 años, después de seis meses alejado de las pistas, disputó todo el partido y volvió a constatar que con él su equipo puede sacar el billete a Colonia. Sin él bajo los palos, sobrevuela el fantasma de que el Atlético vuelva a ser un mero sparring de calidad para los colosos del continente. 

Enfangados como estuvieron en el arranque, acelerados ambos equipos por acabar con aquello o por no dejar que se decantase la balanza muy pronto, el primer tiempo fue un cúmulo de despropósitos, de continuas imprecisiones. Acaso alguna genialidad de Balic, un globertrotter del balonmano, que encandiló con sus pases imposibles, su visión de juego con ojos en la nunca e incluso una parada siendo jugador-portero. Asfixiado, con la espalda echa trizas a sus 34 años, el mago de Split encendió aún más la caldera de 11.000 gargantas de Vistalegre.

A partir de la batuta de Balic, Lazarov, hasta que se rompió -el Atlético no puede terminar un partido sin lesionados y Cañellas desarbolaron la pared que forman Viran, Sorhaindo y Jernemyr, ocupados como estaban por no permitir ni medio centímetro a Julen Aginagalde, imperial en los seis metros a poco espacio que se le conceda. El central catalán defendió, robó, pasó, atacó, desde el lateral, desde el centro, como le gusta a este futuro farmacéutico. Un coloso al que si le garantizan ambientes y encuentros como ayer seguirá sine díe como líder de un equipo que revivió para brindar un espectáculo.

Sobre la firma

Javier Lafuente

Es subdirector de América. Desde 2015 trabaja en la región, donde ha sido corresponsal en Colombia, cubriendo el proceso de paz; Venezuela y la Región Andina y, posteriormente, en México y Centroamérica. Previamente trabajó en las secciones de Deportes y Cierre del diario.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción