“Se ha portado como un hombre”

Del Bosque celebra el partido de Mario Suárez contra Finlandia: “Nos ha dado el nervio que necesitábamos”

Mario Suárez marca a Eremenko en una jugada.
Mario Suárez marca a Eremenko en una jugada. JUAN FLOR (AS)

Resopló Del Bosque al abandonar el estadio olímpico de Helsinki (0-2). Era un marrón, porque de los últimos 59 partidos sólo en tres saltó al campo sin Xabi Alonso o Sergio Busquets. El calado de los tres encuentros en los que la Roja no tuvo un solo minuto a ninguno de los dos sobre el campo también es un indicativo: Haití, Tahití y Ecuador. Pero lo del viernes era un partido trascendental en la clasificación para el Mundial 2014 y a Del Bosque le preocupaba sobremanera. “Es que Xabi y Sergio son dos monstruos, sin uno podemos pasar, pero ¡sin los dos!”, exclamaba terminado el partido en Helsinki mientras repasaba el elenco del que disponía en el centro del campo: “Xavi, Cesc, Cazorla, Silva… ¡somos de los países bajos!”.

Explicó el seleccionador que tenía otras opciones, pero que se decantó por Mario Suárez, el mediocentro del Atlético, porque necesitaba físico. “Nos ha dado el nervio que reclamaba el equipo. Y no lo tenía fácil. Se ha portado como un hombre”, subrayó Del Bosque, elogiando el partido del madrileño: “Tenía una misión difícil, y ha cumplido defensiva y ofensivamente. Ha sido un buen día para él y para el equipo”.

Mario Suárez le dio a Del Bosque justo lo que el seleccionador le pidió. “Le he dicho que no se complicara la vida, que no tuviera problema en jugar con Xavi y con Iniesta, que ellos están acostumbrados a recibir bajo presión. Y que estuviera atento a las contras, muy atento. Lo ha hecho muy bien”.

España solo había jugado sin Alonso y Busquets ante Haití, Tahití y Ecuador

Suárez combinó fácil —86 pases de 90 llegaron al compañero—, recuperó nueve veces el balón, lo perdió en dos, cometió dos faltas y vio una tarjeta amarilla, por una patada a Eremenko. “En el Atlético, si no hace una de esas antes del minuto 15 no juega”, se escuchó en Helsinki. En su club lleva 90 partidos en Primera y ha visto 30 tarjetas amarillas.

Con la selección participas más en el toque; en mi club, en la recuperación”

“No es duro, es agresivo porque se le exige el papel ser contundente. Mario es un guerrero en el centro del campo y lo ha demostrado”, sostuvo Negredo. “Mario no es un futbolista duro, pero le toca hacer un trabajo y contra Finlandia lo ha hecho a la perfección”, convino Cazorla. “Tiene buena colocación, da tranquilidad, y combina fácil. Nos ha dado mucho”, apuntó Iniesta, al término del duelo contra Finlandia.

“¿Duro? A veces hay que serlo, pero nunca con mala intención. Yo creo que soy un jugador defensivamente agresivo, en el buen sentido de la palabra”, admitió Suárez, que agradeció el reconocimiento de sus compañeros y del seleccionador nacional terminado el encuentro pero matizó: “Sólo he tratado de ayudar, porque he venido a eso. A ayudar y aprender”, advirtió el centrocampista de Alcobendas (Madrid), que a los 26 años jugó su segundo partido con la selección nacional, el primero como titular. “Me he sentido cómodo, es fácil jugar rodeado de los mejores del mundo”, advirtió, reconociendo ciertas diferencias con el trabajo que suele desarrollar en su club. “Es distinto, porque la selección tiene mucho más la pelota, en el Atlético somos mucho más directos, por lo que con España participas más al mover el balón y en el Atlético para recuperarlo”. Para Suárez, el hecho de que ayer coincidieran tres colchoneros en el campo significa que en el club se están haciendo las cosas bien.

Más allá del partido, Suárez, según apuntan sus compañeros, ha tenido una muy buena integración en el grupo. “No hemos tenido mucho tiempo, pero se le ve respetuoso y participativo, un chico tranquilo que creo ha estado a gusto, pero tendrías que preguntarle a él”, avisó Pedro. “Es fácil estar bien aquí, ¡el grupo es fantástico!”, respondió el centrocampista, habitual en las selecciones inferiores, de la sub-17 a la sub-21, pasando por la sub-19, con la que se proclamó campeón de Europa. Siempre jugó de medio centro, así que sus referentes juveniles empiezan por Redondo y Guardiola y alcanzan a Alonso y a Busquets, pero mirando de reojo a Xavi y a Iniesta.

Devorador de las series de televisión —“Breaking Bad es la mejor, no hay duda”, asegura—, buen lector —“estoy empezando Tokio Blues, de Murakami”—, tiene acabado el COU y reconoce que de no ser futbolista se hubiera dedicado a estudiar “algo relacionado con la gestión deportiva”, porque siempre fue buen estudiante. Mario Suárez empezó a escribir en Helsinki su historia con la Roja. “No ha podido empezar mejor”, le reconoció Del Bosque aliviado

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