“No hay caso San Mamés”

Joaquín Almunia se revuelve contra los que aseguran que su pasión futbolística afecta a su trabajo como comisario

El nuevo San Mamés
El nuevo San Mamésafp

Un culebrón en el que durante tres días el Gobierno español, los clubes y dos instituciones europeas han lanzado filtraciones, acusaciones y alguna que otra patada en la espinilla. Este es el ambiente que ha rodeado a la investigación formalmente abierta ayer por la Comisión Europea a siete equipos de fútbol españoles.

En un acto poco habitual, el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, anticipó la noticia el pasado lunes a los periodistas españoles que trabajan en Bruselas. Margallo dijo que en dos días los servicios europeos de Competencia expedientarían al Madrid, Barça, Osasuna, Athletic de Bilbao, Valencia, Hércules y Elche por tres casos distintos. Dio toda la información correcta, excepto en un aspecto: que la investigación al Athletic también abarcaría las ayudas recibidas para la construcción del nuevo San Mamés. Los portavoces de Almunia se negaron durante dos días a dar ninguna explicación hasta que ayer compareció su jefe y confirmó lo anunciado por Margallo, excepto en lo tocante al Athletic. “No hay caso San Mamés”, dijo el vicepresidente de la Comisión y titular de Competencia.

Hay que pedir a los responsables públicos que si basan sus argumentos en filtraciones se aseguren de que la fuente de la filtración es buena Joaquín Almunia

La situación se complicó el martes con la intervención de la Defensora del Pueblo europeo, Emilly O’Reilly, quien acusó a Almunia de retrasar el expediente sin motivo aparente y además insinuó, que el comisario, bilbaíno y que ha expresado en numerosas ocasiones su condición de socio e hincha del Athletic, podría incurrir en conflicto de intereses. Almunia mostró ayer su indignación por estos comentarios. “No se pueden hacer juicios de intención totalmente infundados. No estoy sujeto a ningún conflicto de interés”. Y, refiriéndose a Margallo y a su anuncio de que San Mamés estaría incluido en la investigación, añadió: “Hay que pedir a los responsables públicos que si basan sus argumentos en filtraciones se aseguren de que la fuente de la filtración es buena”.

El comisario se revolvió tanto contra los miembros del Gobierno que le acusan de ir contra el fútbol español como contra aquellos, como O’Reilly, que aseguran que su pasión futbolística afecta a su trabajo como comisario. “Ni Margallo ni la defensora tienen razón”, aseguró antes de decir que le parece curioso que le puedan achacar al mismo tiempo una cosa y la contraria.

El ministro de Economía intervino ayer para lanzar un mensaje de apoyo al comisario español. Luis de Guindos dijo que confía en la “profesionalidad” de Almunia y de los servicios de Competencia. “Yo soy del Atlético de Madrid y no tengo ningún conflicto de intereses, aunque en mi corazón pesa mucho el sesgo atlético”.

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