Domenicali se baja del caballo

El director de Ferrari presenta su dimisión y es relevado por Marco Mattiacci, procedente de la división de Norteamérica de la marca y sin ninguna experiencia en las carreras

Domenicali, en una imagen de 2013.
Domenicali, en una imagen de 2013. Luca Bruno (AP)

Stefano Domenicali, el símbolo del proceso de italianización que Ferrari inició justo después de la marcha del triunvirato formado por Jean Todt, Ross Brawn y Michael Schumacher (2008), presentó su dimisión como máximo responsable de la gestión deportiva de la marca. Su cargo lo ocupa desde ahora Marco Mattiacci, hasta ahora presidente de la compañía en Norteamérica y que esta misma semana tiene previsto viajar a China, donde el domingo se disputa el cuarto gran premio del Mundial de fórmula 1. Luca Di Montezemolo, presidente del fabricante de Maranello, aceptó la renuncia de Domenicali amparándose en los pobres resultados que La Scuderia ha acumulado bajo su mando, que se limitan a un único título de constructores en el año 2008. No obstante, la sensación más generalizada dentro de la propia estructura es que se trata de una mala noticia, una decisión precipitada por el mal arranque de los bólidos rojos en este Mundial 2014.

Resultados de Ferrari con Domenicali al frente del equipo

2013

Clasificación de pilotos: Alonso, 2º; Massa, 8º.

Clasificación de constructores: 3º

2012

Clasificación de pilotos: Alonso, 2º; Massa, 7º.

Clasificación de constructores: 2º

2011

Clasificación de pilotos: Alonso, 4º: Massa, 6º.

Clasificación de constructores: 3º

2010

Clasificación de pilotos: Alonso, 2º; Massa, 6º.

Clasificación de constructores: 3º

2009

Clasificación de pilotos: Massa, 11º; Raikkonen, 6º.

Clasificación de constructores: 4º

2008

Clasificación de pilotos: Massa, 2º; Raikkonen, 3º.

Clasificación de constructores: 1º

2007 [Último título de pilotos de Ferrari, sin Domenicalli]

Clasificación de pilotos: Massa, 4º; Raikkonen, 1º.

Clasificación de constructores: 1º

El apabullante dominio de Red Bull en los últimos tiempos hizo que el cambio en la normativa técnica que entró en escena este año cayera como agua de mayo en Maranello. Allí se identificó esta sacudida como la mejor oportunidad para volver a demostrar que en cuestión de motores –probablemente el elemento más determinante en este nuevo escenario–, ninguno como el de un Ferrari. También debía ayudar la gigantesca inversión llevada cabo en el cuartel general, especialmente en las instalaciones que albergan el túnel de viento, para ponerlo al día. Y sin embargo, ya no es que los monoplazas de Fernando Alonso y Kimi Raikkonen no estén al nivel de los mejores, sino que aún han perdido más terreno en relación con el lugar que ocupaban el año pasado.

A día de hoy el F14T es el cuarto o quinto prototipo más rápido de la parrilla por detrás de Mercedes, de Red Bull, de Force India. En este sentido, por mucho que Domenicali trabajara más que nadie y que entre sus quehaceres no estuviera el diseño de alerones —provenía del ámbito administrativo y su principal cometido era el de manejar el presupuesto destinado a la F-1—, un rendimiento tan paupérrimo no es aceptable al tratarse de la apuesta del equipo de más éxito de la historia del certamen.

“Hay momentos en la vida profesional en los que uno debe tener el valor de tomar decisiones difíciles y sentidas. Es la hora de hacer un cambio radical”, declaraba Domenicali en un comunicado. “Como jefe”, proseguía, “asumo la responsabilidad de la situación que estamos viviendo, como siempre he hecho. Se trata de una decisión que persigue dar un giro absoluto a este grupo al que estoy muy ligado. Espero que Ferrari pronto vuelva a ocupar el lugar que le corresponde”.

La semana pasada, Montezemolo afirmaba que estaba dispuesto a hacer lo necesario para enderezar esta deriva. Ayer, le despedía: “Le doy las gracias a Stefano no sólo por su permanente contribución y compromiso, sino también por el gran sentido de la responsabilidad que demuestra al anteponer los intereses de Ferrari a los suyos”.

Del sustituto de Domenicali se sabe que tiene 42 años y que proviene del ámbito de los negocios —es licenciado en Economía y Empresa por la Universidad La Sapienza de Roma—, y que antes de ser promocionado a consejero delegado de la filial de Norteamérica se había encargado de cubrir el área de Asia. También se sabe que su experiencia en la competición es nula, y por eso llama la atención que el elegido, incluso aunque sea temporal, haya sido él.

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