“La cuota de alegría estaba agotada”

Xabi Alonso afirma que la selección no supo “mantener el hambre”, mientras Casillas habla de “falta de compromiso” e Iniesta señala la crueldad de la derrota

Casillas, desolado tras la derrota y la eliminación.
Casillas, desolado tras la derrota y la eliminación.alejandro ruesga

Los jugadores, uno a uno, abandonaron el césped de Maracaná con la cabeza gacha y la mirada perdida, sabedores de que España ha perdido el norte en este Mundial, incapaces de superar a los rivales. Una debacle sin igual, sobre todo porque no se contaba campeón alguno que perdiera los dos primeros envites al defender título. “Este grupo no se merecía acabar así”, reflexionó el capitán Casillas, que atendió a cuantos periodistas se lo pidieron y que cambió la zamarra con Bravo al final del encuentro; “ninguno pensábamos esto, si no, no hubiésemos venido. Es difícil explicar lo que ha sucedido, pero pedir perdón a la gente porque somos los primeros responsables y estamos dolidos”.

No había consuelo en el camerino de España, abatidos los jugadores porque no dieron pie con bola en Brasil. “Hay que saber llevarlo como en las grandes alegrías, convivir con la tristeza como hombres”, reflexionó Xabi Alonso, que hizo un ejercicio de autocrítica, inconforme con el juego y la mentalidad de la selección como ya avanzara en los primeros días de la concentración Del Bosque; “no hemos sabido mantener la convicción, el hambre, esa ambición de ir a por el campeonato. No nos veíamos reflejados en el campo”. No lo entendió del mismo modo Iniesta, que desmintió a su compañero: “Es su opinión, pero para mí este no es el problema. Cuando no salen las cosas, creo que no es falta de querer ganar. Hemos estado en lo más alto durante mucho tiempo y ahora en lo más bajo; es un mazazo que nadie esperaba, pero es lo que pasa cuando no haces las cosas bien”.

“No hemos sabido mantener esa ambición de ir a por el campeonato”, dice el de Tolosa

Aunque Alonso, convencido, prosiguió en su discurso de falta de gazuza: “La cuota de éxito y alegría estaba cumplida y agotada”. Palabras que aprobó Casillas: “El compromiso no ha sido el que todos queríamos. Y eso hace que no saquemos ningún resultado positivo”. Torres fue más pragmático: “Era un equipo que nos ha dado gloria y no lo hemos visto”. Y Ramos apostilló: “Pero del pasado no se vive”.

Si en algo coincidieron todos fue en el mal papel y juego. “Es una derrota muy dura. Hemos estado desafortunados y, si encima no consigues tener un pelín de suerte, pues ocurre esto”, reflexionó Casillas. “Una auténtica lástima y decepción”, definió Pedro. “Pero futbolísticamente hemos cometido muchos errores y hemos perdido esa solidez que nos hizo ganar muchos partidos”, incidió Alonso. “No hemos estado a la altura”, abundó Iniesta; “y es muy cruel por el momento, nos pesa muchísimo por la ilusión que teníamos puesto en este torneo”. Cinco goles de Holanda y dos más de Chile, guarismos que reflejan el gatillazo de España, por más que nadie quisiera señalar a nadie y se entendiera que no era el momento de buscar culpables. Ocurre, sin embargo, que Del Bosque sentó a Piqué y Xavi para el encuentro ante los de Sampaoli del mismo modo que no son pocos los que vinculan el batacazo con la caída del Barça —eje de la selección— como con la acumulación de años. “Vamos a quedarnos con las cosas buenas que ha tenido y tiene este grupo. No es el día de culpar”, sugirió Casillas. “Mejor dejar pasar el tiempo, hacer análisis en frío y calma”, agregó Torres.

Diego Costa dispara entre varios defensores chilenos.
Diego Costa dispara entre varios defensores chilenos.ALEJANDRO RUESGA

Aunque no todos lo vieron así. “Mentalmente no estábamos preparados y físicamente íbamos justos. Estamos en la calle merecidamente”, intercedió Xabi Alonso. Casillas, sin embargo, descartó que las arrugas sean un índice del fracaso: “Somos varios jugadores con más de 30 años, pero esto no es excusa”. Cogió el relevo Torres: “Todos los equipos tienen a sus jugadores cansados, también en Sudáfrica y en Polonia y Ucrania”. E Iniesta negó que faltara un capataz, una voz y unos pies autoritarios sobre el césped: “Cada uno tiene que ser líder de su partido y no hemos estado”.

“Es su opinión, pero este no es el problema, no es falta de querer ganar”, replica el ‘6’

Más felices estaban en el vestuario de Chile, con la foto lista para colgarla en Twitter, con felicitaciones por doquier. “Tuvimos las ganas, la garra. La mentalidad de los chilenos es ganadora. Desde pequeño siempre dije que quería ser el mejor del mundo y espero que nadie me lo quite. Para mí es un día histórico porque nunca había ganado a España”, señaló Claudio Bravo, portero de la Real Sociedad que ya tiene firmado un precontrato con el Barça para cuatro años y es cuestión de horas que sea oficial. Otra cosa es Pedro, que rechazó hablar sobre su futuro: “No sé lo que pasará, ahora no tengo la cabeza para eso”.

Se instala la duda ahora de cómo se gestionará el relevo generacional de un grupo que lo ganó todo. “Teníamos fútbol para mucho más”, lamentó Torres. “Los ciclos se acaban con una derrota. Y esta es una derrota dolorosa y seguro que cambiarán cosas”, analizó Alonso. “El seleccionador tomará sus decisiones y las acataremos”, afirmó Casillas. “No hay excusas, pero sabíamos que llegaría el día en que la selección cayese. Cabeza alta por los años históricos que hemos tenido”, expuso Sergio Ramos. Casillas matizó: “No hay que mirar al compañero ni reprochar nada. Yo mismo no he estado bien, pero no vamos a echar mierda al compañero. Tenemos que estar más unidos y acabar de la manera más digna”. Eso es ante Australia, en el último duelo del grupo, eliminados ya.

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