El desafío de Kroos

Ancelotti destaca la calidad técnica del alemán, que debuta hoy en el medio campo. La duda es su capacidad atlética.

Toni Kroos junto a Sergio Ramos.
Toni Kroos junto a Sergio Ramos. REBECCA NADEN (Reuters)

Toni Kroos disputará sus primer partido con el Madrid esta noche en el estadio de la ciudad de Cardiff. Se juega la Supercopa de Europa y, más importante aun, se inicia el proceso de adaptación del futbolista alemán, el fichaje más trascendental que ha hecho el club en los últimos años. Una contratación en la que el entrenador, Carlo Ancelotti, no tuvo tanto peso como la directiva.

Concluida la última temporada con la obtención de la Décima, a Ancelotti se le concedió el derecho a emitir un desiderátum. El entrenador del Madrid se reunió con el presidente, Florentino Pérez, y con el director general, José Ángel Sánchez, y se mostró preciso y lacónico. Primero, dijo que esperaba que el club hiciera todo lo posible por retener a Di María. Segundo, señalo que el equipo necesitaba un centrocampista puro. En este punto lanzó algo parecido a un aforismo: “Los centrocampistas que fiche el Madrid no tienen que ser los mejores del mundo; tienen que ser los mejores del mundo para el Madrid”.

Su jerarquía está fuera de duda. Está por ver el modo en que se adaptará al equipo

Ancelotti se esforzó por ser didáctico. Según fuentes del club, el técnico pronunció la palabra “océano”. Porque, avisó, la primera cualidad que debía tener el volante que ficharan debía ser la resistencia: ser capaz de recorrer el “océano” de hierba que se extendería entre Alonso y los tres atacantes de arriba en el particularísimo esquema del Madrid. Ese 4-3-3 que es la única manera de permitir que brillen Cristiano y Bale. Aquí el técnico aclaró que imaginaba un centro del campo ideal formado por Alonso, Di María y el nuevo fichaje, al que, como segundo requisito después de la resistencia física, agregaba oficio y buen pie para manejar los tiempos del partido: y otra vez Ancelotti volvía a lo mismo. El manejo de los tiempos es importante para regular los esfuerzos en un equipo que, inexorablemente, se partirá para liberar a sus velocistas.

El entrenador italiano aclaró a los dirigentes que este era el modelo de volante necesario para lograr la máxima eficacia en el 15% de los partidos que decidirían los títulos. Para disputar el 85% restante todos estos requerimientos no eran relevantes pues bastaba con la calidad de la plantilla. Dicho esto, Ancelotti se fue de vacaciones consciente de que había dicho lo que tenía que decir y su trabajo terminaba ahí.

En la final del Mundial, cuando desapareció Khedira, Kroos dio muestras de fatiga

Florentino Pérez, José Ángel Sánchez, y la comisión técnica, señalaron un nombre reluciente en la lista de centrocampistas puros que ofrecía el mercado: Kroos. El alemán acababa contrato con el Bayern el año que viene y no quería renovar. Era un chollo y los dirigentes se dispusieron a seguirlo en el Mundial de Brasil. No pasó la primera fase y el entusiasmo en los despachos era generalizado, con llamadas constantes a periodistas para difundir algo que se consideraba muy avanzado: el fichaje del mejor centrocampista del Bayern, el mejor centrocampista de Alemania, el mejor centrocampista del mundo, podía cerrarse en solo 20 millones de euros.

Pérez y Sánchez aprobaron el fichaje pero hubo técnicos en el club que pusieron reparos. Indicaron que Kroos era uno de los mejores centrocampistas del mundo y que poseía una condiciones descomunales como organizador tanto en el puesto de volante central como en la mediapunta en un esquema de 4-2-3-1. Pero los analistas avisaron que el alemán no cumplía con el primer requisito de Ancelotti: si tenía que correr mucho acababa los partidos asfixiado. No estaba hecho para abarcar el “océano” del centro del campo del 4-3-3 sino la franja axial del 4-2-3-1 en donde el mediocampo se defiende con cinco hombres. Los expertos lo habían observado en la Champions y en el Mundial. Especialmente en la final. Cuando desapareció Khedira de la alineación las apariciones de Kroos se espaciaron y dio muestras de fatiga.

“Nos va a ayudar mucho con su habilidad táctica y su posicionamiento”, dice Ancelotti

“Kroos nos va a ayudar mucho”, dijo Ancelotti ayer. “Por su habilidad táctica, por su posicionamiento en el campo. El año pasado no fue fácil encontrar el equilibrio y ahora debemos seguir trabajando focalizados, sin perder la concentración. Tenemos que entender que la calidad es una cosa muy importante si añades el sacrificio, la lucha y las ganas que hemos mostrado en los últimos partidos de la temporada pasada. Si comprendemos esto será una temporada muy positiva del Madrid”.

Ahora es el turno de Kroos. El alemán tiene ante sí un desafío grandioso. Demostrar que puede adaptarse a otra forma de jugar, más contenida, de mayor sacrificio defensivo, más dirigida al contragolpe. A sus 24 años tiene tiempo para reinventarse. Comenzará por una final de la Supercopa de Europa. En ausencia de Alonso, sus compañeros en la media serán James y Modric.

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