Francia ataja a Bogdanovic

La campeona de Europa avanza a cuartos tras vencer a Croacia (69-64), con opciones hasta el final

Bogdanovic machaca, en el partido ante Francia.
Bogdanovic machaca, en el partido ante Francia.Juan Carlos Hidalgo (EFE)

Francia se ganó el pase a los cuartos de final del Mundial tras derrotar a Croacia en un partido ciclotímico en el que la campeona de Europa confirmó que, aún sin Parker y sin varios de sus nbamás lustrosos, tiene carrete competitivo y equilibrio en los finales sobre el alambre. Con nervio y pulso, el conjunto de Collet cogió cita para la siguiente ronda, en la que se medirá al vencedor del España-Senegal, tras atajar la determinación febril de Bogdanovic, que anotó 27 de los 64 puntos de su equipo (14 de ellos en el último cuarto) y prolongó la intriga hasta los últimos segundos.

Croacia fue siempre y sólo Bogdanovic; mientras que Francia fue primero Fournier, después Batum y más tarde Gelabale y Heurtel. Más repertorio, más carácter y más físico para consolidar una secuencia de seis victorias en los últimos años ante su rival, que tras pelearle a España la medalla de bronce en el pasado Eurobasket, aspiraba a jugarse los cuartos en un Mundial por primera vez en dos décadas. Deberá seguir esperando porque nadie acompañó la intrepidez de su líder. Bojan Bogdanovic acaparó la puesta en escena del conjunto croata con nueve puntos y cuatro rebotes en los primeros 10 minutos y estiró su artillería hasta el final. Antes y mejor que ninguno de los presentes en la pista, el nuevo alero de los Brooklyn Nets descifró el partido y comenzó a hacer carrera ante las dudas de Francia. Tomic y Saric marcaban territorio ante Lauvergne y Diaw en las maniobras de distracción que se desarrollaban en la zona, pero era en la media distancia donde Croacia encontró el filón para presentar su candidatura.

Francia, 69-Croacia, 64

Francia: Heurtel (10), Batum (14), Gelabale (11), Diaw (3) y Lauvergne (8) —equipo inicial—; Diot (2), Jackson, Fournier (13), Pietrus (6) y Gobert (2).

Croacia: Layafette (2), Simon (6), Bogdanovic (27), Saric (4) y Tomic (17) —equipo inicial—; Rudez (3), Ukic, Markota(3) y Zoric (2).

Árbitros: Jordan (EE UU), Reyes (MEX) y Ryzhyk (POL).  Sin eliminados.

Octavos de final en el Barclaycard Arena de Madrid ante 12.600 espectadores.

Con una facilidad innata para retratar a su defensor y fabricarse canastas en el poste, Bogdanovic confirmó en cada viaje al aro la inconsistencia del plan de Vincent Collet. Dos canastas de Batum y un triple de Gelabale fueron la pobre colección de puntos de Francia en el primer cuarto, que concluyeron con un 3 de 16 en tiros de campo. Mientras, Croacia blindaba su aro, dominaba el rebote y se permitía las primeras carreras, que le otorgaron un parcial de 0-10 que obligó a los franceses a repasar la lección (5-13, m. 8).

Collet comenzó a buscar en el fondo del banquillo y, con su segunda unidad, logró que su equipo aterrizara en el partido y frenara el despegue croata. Del 7-15 del primer parcial se pasó al 16-7 en el segundo gracias a una vuelta de tuerca en la defensa gala y a una aparición inopinada. Pietrus y Gobert equilibraron la pelea por el rebote y Fournier se adjudicó el papel protagonista. El escolta de los Denver Nuggets encontró su hueco en el partido aprovechando el respiro que Repesa le concedió a Bogdanovic y engrasó el ataque francés a golpe de muñeca. Su episódica brillantez de cara al aro alteró los biorritmos del partido, que pasó a jugarse como quería Francia.

Fournier, penúltimo descarte de la lista francesa para el Europeo de Eslovenia, estaba llamado a tener un papel relevante en la rotación para cubrir el hueco que dejó la baja a última hora de Nando De Colo, pero hasta ese momento su frialdad siempre había superado a su afinación. Ante Croacia exhibió la puntería y efervescencia que necesitaba su equipo y con siete puntos en ocho minutos equilibró el pulso y volteó el marcador (19-18, m. 17). Regresó Bogdanovic al parquet, pero con el yoyó de Ukic los croatas espesaron su ataque y Francia comenzó afianzarse en la pista.

Sin noticias bajo los aros de Diaw y Tomic, el partido se convirtió en un duelo entre Fournier y Bogdanovic y la igualdad se prolongó hasta la mitad del tercer acto. Pero, en los minutos en los que se tramitaba la jerarquía y el mando, Francia redobló su argumentario. Croacia era Bogdanovic o la nada, mientras que la campeona de Europa encontró en Batum a su chico para todo. El alero de Portland, crucial en la conquista de Ljubliana hace un año, entendió que ante la ausencia del tótem Parker y la galbana de Diaw (3 puntos y un 1 de 7 en tiros de campo en su expediente) su equipo demandaba un líder que resolviera el pase a cuartos. Con clase y vigor y piernas decidió agilizar los trámites y, con tres robos de balón, tres carreras y tres mates, destartaló la frágil resistencia croata. Batum fue La Marsellesa y Croacia se derritió ante su solemne aparición.

Todos menos uno. Bogdanovic se negó a claudicar y, en un conmovedor ejercicio de acierto, estiró la resistencia de los suyos con el único apoyo de Tomic, que llegó demasiado tarde a la cita. Pero Francia mantuvo la calma, descubrió la paciencia y encontró el equilibrio. Con el pase extra como guión y las esquinas como escondite, Gelabale y Heurtel cantaron varios bingos que fueron martilleando el agónico intento de remontada de Croacia. La fe de Bogdanovic se quedó en la orilla. Francia sube otro escalón.

Sobre la firma

Faustino Sáez

Es redactor de deportes del diario EL PAÍS, especializado en baloncesto. Además del seguimiento de ACB y Euroliga, ha cubierto in situ Copas, Final Four, Europeos y Mundiales con las selecciones masculina y femenina. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y ha desarrollado toda su carrera en EL PAÍS.

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