Memorias en blanco y negro
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

El difícil arranque de la Copa de Ferias

Aquel trofeo es ahora uno de los objetos más singulares y queridos del Museo Blaugrana

El Barcelona en la primera Copa de Ferias, en 1956.
El Barcelona en la primera Copa de Ferias, en 1956.DIARIO AS

Se ha recordado mucho este curso que hace 60 años que nació la Copa de Europa, pero menos o casi nada que al tiempo nació la Copa de Ferias. Arrancó con problemas, pero creció hasta mutar en Copa de la UEFA, origen a su vez de la Liga Europa.

La idea la acariciaba desde 1950 Ernst B. Thommen, gerente de las apuestas de Suiza y vicepresidente de la FIFA: un campeonato entre selecciones de ciudades que acogían ferias internacionales. Quería ligar al fútbol con el desarrollo de las ferias, escaparate de los avances y el progreso mundial. Una competición así contaría, claro, con el apoyo entregado de los ayuntamientos.

La idea seguía ahí cuando, en 1955, L'Equipe planeó la Copa de Europa, con ciertas reticencias de la UEFA (creada en 1954) y más aún de la FIFA, que veía más viable el otro proyecto. Con la Copa de Ferias se alinearon activamente dos vicepresidentes de la FIFA: el italiano Ottorino Barassi —de gran prestigio, entre otras cosas, porque tuvo la Copa Jules Rimet escondida un tiempo bajo su cama, fuera del alcance de los nazis— y el inglés Stanley Rous, más adelante presidente de la FIFA.

Les parecía irrealizable la idea de L'Equipe. Pensaban que los clubes no podrían hacer frente a los gastos, que muy pocos podrían instalar iluminación artificial para jugar entre semana. Que con los Ayuntamientos todo sería más viable.

Y, sin embargo, la Copa de Europa que arrancó en septiembre de 1955, con 16 participantes, se completó en el primer año, con el Madrid como campeón. La Copa de Ferias se adelantó en su primer partido, que se jugó el 4 de junio, el Basilea-Londres (0-1), pero la participación flojeó e hicieron falta tres años para completarse la primera edición. La idea original eran cuatro grupos de tres, pero deserciones finales (fue muy dolorosa la de Viena) dejaron el número en 10, que quedaron organizados en cuatro grupos: 1.- Leipzig y Lausana; 2.- Basilea, Londres y Fráncfort; 3.- Milán, Zagreb y Birmingham; 4.- Barcelona y Copenhague.

No todos cumplieron con el espíritu fundacional. Londres, Zagreb, Basilea, Fráncfort, Leipzig y Copenhague presentaron combinados de varios equipos de la ciudad, mientras que Lausana, Barcelona, Birmingham y Milán presentaron a un club, aunque bajo el nombre de la ciudad. Milán, dado que el Milán estaba enrolado en la Copa de Europa, envió al Inter. En muchos tratados sale 'Milán', pero era el Inter.

En cuanto a Barcelona, jugó el Barça, por decisión de la Federación Catalana, sin la menor concesión al Espanyol, entonces Español. Eso sí: no jugó de blaugrana ni con su escudo. Alternó el blanco con el azul, según el rival, y el escudo fue el de la ciudad.

Para el Barça, que había estado entre los que no vieron viable la Copa de Europa, la Copa de Ferias fue un buen escaparate, un contrapeso (aunque menor) al prestigio que el Madrid alcanzó gracias a la Copa de Europa. Puso interés en ella. Debutó el 25 de Diciembre del 55, ante el Copenhague (6-2) y se metió cómodamente en semifinales tras empatar (1-1) en la vuelta, el 26 de abril del 56. Lo de recibir a Copenhague el día de Navidad no debe sonar extraño. Durante años fue tradición del Barça jugar un amistoso internacional en la mañana de ese día, contra algún rival extranjero. Para que el padre llevara a los hijos y la madre pudiera cocinar tranquila, se decía entonces.

La primera edición avanzó tan a trancas y barrancas que, en toda la temporada 56-57, el 'Barça-Barcelona' no jugó ningún partido. Hubo de esperar hasta la 57-58 para que se conocieran las semifinales, que fueron Barcelona-Birmingham y Lausana-Londres. Barcelona eliminó a Birmingham, con desempate en Bolonia, y Londres a Lausana. La final se jugó a doble partido: 2-2 en Londres y un espectacular 6-0 en Barcelona. El equipo de ese día fue: Ramallets; Olivella, Brugué, Segarra; Vergés, Gensana; Tejada, Evaristo, Eulogio Martínez, Suárez, y Basora. Todos del Barça, como en los seis partidos anteriores. Dado que habían pasado tres cursos, en la plantilla del Barça se habían producido 12 cambios desde el inicio del campeonato. La final se jugó en el flamante Camp Nou; el primer partido se había disputado en el viejo Las Corts.

En cuanto a Londres, el otro finalista, fue el equipo que más al pie de la letra siguió el espíritu del torneo. En sus ocho partidos utilizó 56 jugadores de once equipos: Tottenham, Chelsea, Arsenal, QPR, West Ham, Fulham, Charlton, Millwall, Leyton Orient, Brentford y Crystal Palace. Los cuatro partidos en casa los repartió entre Wembley, White Hart Lane, Highbury y Stamford Bridge.

En la segunda edición se inscribieron 16 y se desarrolló por eliminatorias. El Barça jugó esta vez como sí mismo, con sus colores y su escudo. Sólo seis ciudades acudieron como tales: Belgrado, Copenhague, Colonia, Leipzig, Basilea y Zagreb. Lo demás fueron equipos. Necesitó dos temporadas, la 58-59 y la 59-60. La ganó otra vez el Barça, esta vez ante el Birmingham: 0-0 allí y 4-1 en el Camp Nou. En la 59-60, el Barça alternó partidos de la Copa de Ferias con los de la Copa de Europa, en la que participó como campeón de la Liga 58-59, hasta caer con el Madrid en semifinales. Fue el año del 7-3 en Glasgow, la quinta Copa de Europa consecutiva del Real Madrid. El Barça había ganado mientras las dos primeras ediciones de la Copa de Ferias, que Bernabéu hizo de menos llamándola 'la copa de los pueblos'.

A partir de la tercera edición, en la 60-61, ya hubo un campeón por año y todo fueron clubes. Se fueron animando otros españoles. Valencia, Zaragoza, Atlético… El Valencia ganó las de 61-62 y 62-63. El Zaragoza, la del 63-64. El Barcelona, la del 65-66. Fue cogiendo más formalidad y mejor participación.

Tras la decimotercera edición, en la 70-71, la UEFA decidió adoptarla. Perdió el nombre de Copa de Ferias, pasó a llamarse Copa de la UEFA, se olvidó el requisito de tener feria en la ciudad y se abrió a los mejor clasificados de cada país, descontados el campeón de Liga, que iba a la Copa de Europa, y el de Copa, que iba a la Recopa. Con los años, esa Copa de la UEFA se transmutaría, a su vez, en la actual Liga Europa.

El último campeón de la vieja Copa de Ferias fue el Leeds United. Para enterrar dignamente la competición, la UEFA decidió que el trofeo utilizado en las trece ediciones se lo quedara en el ganador de una finalísima entre los campeones primero y último: Barça y Leeds. Se jugó el 22 de septiembre de 1971, a partido único, en el Camp Nou. Ganó el Barça 2-1, con este equipo: Sadurní; Rifé, Gallego, Eladio; Torres, Costas; Rexach, Juan Carlos, Dueñas, Marcial y Asensi (Fusté, 79'). Dueñas hizo los dos goles, en su gran noche de gloria, pues enfrente tuvo al célebre Jackie Charlton, La Jirafa. 75.000 espectadores llenaron el Camp Nou y vieron a Rifé levantar la copa, que ese día supimos que tenía por nombre oficial Noël Beard, el orfebre que la creó a encargo de la institución ferial de Basilea y previo cobro de 10.000 francos suizos.

Aquel trofeo es ahora uno de los objetos más singulares y queridos del Museo Blaugrana.

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