El milagro del Angers

El modesto club, recién ascendido, ocupa plaza de Liga de Campeones y es la sensación de la Liga francesa

Moulin, entrenador del Angers, con el trofeo de la UNECATEF.
Moulin, entrenador del Angers, con el trofeo de la UNECATEF. J.F. MONIER (AFP)

"Nuestra filosofía de fútbol es bastante clara. Defendemos como muertos de hambre y aprovechamos el balón parado". Así se expresa Stéphane Moulin, el entrenador del Angers, modestísimo equipo de la Ligue 1 de Francia fundado en 1919 y que ocupa la tercera plaza en el campeonato galo después de lograr el ascenso el pasado verano. Un equipo que solo hace 10 años militaba en el campeonato National, el equivalente a la Segunda B española. Entonces lo compró Willy Bernard, un importante fabricante de muebles de la región de los Países del Loira que dejó al Angers en Segunda a su marcha en 2011. El SCO (Sport Club de L'Ouest) es el orgullo de Angers, una bella ciudad patrimonio de la Unesco de apenas 150.000 habitantes. El único equipo que ha sido capaz de no recibir un tanto del todopoderoso PSG, que empató en Angers (0-0), el 1 de diciembre. El líder de la Liga, (19 puntos de ventaja con el segundo, el Mónaco) no pudo con el SCO. Ibrahimovic, Lucas Moura, Cavani, Di María, David Luiz o Thiago Silva se tuvieron que conformar con el empate en el pequeño Estadio Jean Bouin, con capacidad para apenas 17.000 espectadores.

Los protagonistas de este milagro son un conjunto de futbolistas formados en Francia, salvo el delantero suizo Goran Karanovic. El SCO no juega bien al fútbol, muerde, defiende y es letal a balón parado. "Nuestro fútbol no servirá para hacer un vídeo promocional de la Ligue 1, pero nos merecemos la clasificación que tenemos ahora", prosigue Moulin, auténtica alma del club. El SCO es tercero en la tabla con 31 puntos, a solo 1 del Mónaco. Es la sexta temporada de Moulin en el banquillo; ante estuvo cinco años en el filial y, mucho antes, fue jugador del equipo 150 partidos.

El Angers, que hace de la seguridad defensiva una de sus virtudes principales, es el segundo equipo menos goleado de Francia, en parte gracias a su portero, Butelle, y solo superado por el líder PSG, que solo ha recibido nueve tantos. Al mismo tiempo, saca un extraordinario rendimiento al juego a balón parado. 12 de sus escasos 17 tantos han sido producto de lanzamientos de falta, saques de esquina o penaltis.

Butelle, de estandarte al Brujas

Si algún aficionado español se pone a ver un partido del Angers le puede sonar la cara de su portero. Se trata de Ludovic Butelle, que jugó en el Valencia en el año 2004. Luego fue guardameta del Hércules y el Valladolid. Su paso por España no dejó huella, pero ahora, a los 32 años, es uno de los puntales del SCO, tercer clasificado de la Ligue 1 y que solo ha recibido 11 goles en 19 partidos de Liga. Solo le supera el poderoso PSG en esta estadística (nueve goles).

Pese a sus buenas actuaciones, el guardameta ha decidido abandonar el club para fichar por el Brujas. El acuerdo se ha cerrado este domingo y vinculará a Butelle por dos años y medio con el conjunto belga. "Estaba muy solicitado desde hace muchos meses", han explicado desde el Angers.

Otros hombres importantes son los defensas Ismael Traoré y Andreu, fichado del recién ascendido Ajaccio. También destacan los centrocampistas Ndoye (máximo goleador con cinco tantos), Cámara o Saiss, así como los atacantes Sunu y Ketkeophomphone (de origen laosiano).

El Angers cuenta con cuatro internacionales: los congoleños Moutou y Doré, así como el guineano Cámara, el senegalés Ndoye y el tunecino Mohsni, todos ellos nacidos en Francia.

El equipo del pueblo

Conocido como el equipo del pueblo, la clave del crecimiento del Angers es simple. El pasado verano y aunque se logró el ascenso, el SCO no dudó en vender a su máximo goleador, Jonathan Kodjia, al Bristol. Había anotado 15 goles, pero pesaron más en el club los tres millones de euros que el Bristol, de la Segunda inglesa, pagó por él.

La planificación del regreso a Primera 21 años después fue modélica. Llegaron 12 jugadores a coste cero. Como Doré, quien había jugado en el Angers desde 2009 a 2013 y regresó al equipo de su vida este verano después de un periplo por el fútbol búlgaro y rumano.

Vencedor en los duelos ante grandes del fútbol francés, como el Marsella (1-2) o Lyon (0-2), en Angers se suspira por volver a jugar competición continental, algo que el SCO solo logró en la temporada 1971-72, cuando logró un extraordinario cuarto puesto. El Angers cayó luego en la primera ronda de la Copa de la UEFA ante el Dinamo de Berlín (1-1 y 2-1).

"Nuestro objetivo es la permanencia", repite una y otra vez Moulin, el entrenador de este Angers donde jugó uno de los grandes del futbol francés, Raymond Kopa, entre 1949 y 1951, en Segunda División. Kopa debutó como profesional en el SCO antes de fichar por el Stade Reims y, posteriormente, el Madrid.

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