El Sevilla permite soñar al Sporting

Un tanto de Isma López en el descuento sirve a los de Abelardo para salir del descenso ante un rival en pleno desplome

Isma López celebra el gol del triunfo ante la desolación de Nzonzi.
Isma López celebra el gol del triunfo ante la desolación de Nzonzi.J.L.Cereijido (EFE)

Milagro en el Molinón, donde el Sporting se llevó un partido en el descuento gracias a un gol de Isma López que le saca del descenso en espera de lo que haga el Granada ante el Levante. El conjunto asturiano se aferra a la vida mientras el Sevilla se desploma. Los de Emery acumulan su quinto partido sin ganar en la Liga y dan señales preocupantes. Son un conjunto que se despeña por más que ante el Sporting mereciera el triunfo en una más que aceptable segunda parte. El Sevilla llegó y llegó, en un partido con mucha lluvia, pero después de adelantarse en el marcador vio cómo el Sporting le remontaba sin apenas tener ocasiones. Los de Emery se entregaron al correcalles que le propuso su rival y no tuvieron acierto en la definición a pesar de sus continuas llegadas.

Lo aprovechó el Sporting, que marcó en el descuento en una jugada en la que Isma López pudo marcar en fuera de juego. Lo mismo le ocurrió en Valencia, donde perdió también en el alargue. Por el camino, se lesionó Rami mientras que Llorente, Konoplyanka y Coke se hartaron de fallar goles. Después de un emotivo y épico partido, triunfó el Sporting con un 2-1 de tintes milagrosos.

Se jugaba la vida el Sporting y poco, casi nada, el Sevilla, que llega al tramo definitivo de la temporada cascado y como un ejército en retirada. Ser el equipo con más partidos a sus espaldas del fútbol español tiene sus desventajas y, literalmente, el Sevilla está reventado. Se presentó en Gijón, una casa muy necesitada, con Vitolo, Reyes y Gameiro lesionados, con Banega en el banquillo, y sobre todo, la sensación de que le iba muy poco en el partido. Todo lo contrario que el Sporting, un conjunto emotivo, lleno de limitaciones, pero con una ilusión desbordante por quedarse en Primera. El Sevilla, a pesar de las ausencias, inició el partido con ritmo, dominando la situación y adelantándose en el marcador a los ocho minutos gracias a una fenomenal volea de Iborra. El aliento le duró al Sevilla un cuarto de hora, justo en el momento en el que comenzó a diluviar sobre El Molinón. A medida que la lluvia arreciaba, el Sporting, todo corazón, fue aumentando su voltaje, tan emotivo como inocente en sus llegadas al área andaluza. Los locales tuvieron la virtud de ser más fuertes en cada disputa, tan necesitados como alocados en su fútbol. Volvió Halilovic y el croata fue decisivo en el gol del empate. A los 22 minutos, una pérdida de balón de Rami en campo contrario propicia un contragolpe de seis jugadores del Sporting frente a tres del Sevilla. Las dos torres de Emery, Llorente e Iborra, Konoplyanka, Coke, Mariano y el propio Rami quedaron por detrás del balón mientras Halilovic asistía a Jony. Krychowiak, en su intento desesperado de cortar el balón, desvió el centro al área de Jony.

El laboratorio de Emery saltó por los aires en una jugada que retrató la falta de intensidad y concentración de los futbolistas del Sevilla, pillados en un contragolpe con ventaja en el marcador en campo contrario. El partido, para el Sevilla, tenía pinta de entierro cuando en el minuto 45 se lesionaba Rami. El escenario era propicio para una lesión muscular con tanta lluvia.

Mejoró mucho el Sevilla en la segunda mitad. El Sporting, presa de sus limitaciones, se vio dominado por un rival que llegó una y otra vez, pero que mostró una desesperante capacidad para anotar. Llorente, en plena decadencia, falló un gol detrás de otro, con el encuentro convertido en un auténtico correcalles. El Sporting, en el descuento, encontró el segundo gol en una jugada afortunada. El Molinón reventó y Emery no se lo creía.

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