Márquez se impone en Sachsenring con velocidad y una buena estrategia

La inteligente gestión de la carrera y el atrevimiento para cambiar a gomas lisas antes que nadie le dan la victoria al de Honda en una jornada en la que las Yamaha vuelven a fallar

Marc Marquez (93) lidera la carrera en Sachsenring.
Marc Marquez (93) lidera la carrera en Sachsenring.Jens Meyer (AP)

No ganó esta vez porque el de Sachsenring sea un circuito que se le da bien, que se adapta a su estilo de pilotaje, que tiene tantas curvas a la izquierda (10, solo tres a la derecha) que le recuerda a esas pistas de corte americano que tanto le gustan en las que practica modalidades como el dirt track, donde puede tirar mano de las derrapadas y también de lo mejor de su técnica. Todo eso pudo influir en cuanto se secó la pista y empezó a rodar rápido, a dar miedo, a obligar a más de un rival a apartarse de su trazada. Pero lo que de verdad le hizo lograr su séptima victoria consecutiva en el gran premio de Alemania fue la clarividencia con la que él y su equipo leyeron la carrera, la calma con la que asumió que las 30 vueltas que hay que darle al circuito germano dan para mucho y que la pista acabaría secándose tarde o temprano, lo que le daría cierto margen de maniobra.

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La maniobra, en este caso, se redujo a 11 vueltas en las que Marc Márquez, el de las derrapadas y el puño de oro, el que ha aprendido a ser paciente y correr con la cabeza, voló. Y pasó de ser 13º a liderar la prueba en seis giros. Y llegó a ir hasta ocho segundos más rápido que el entonces piloto en cabeza, Miller (que no entró a cambiar neumáticos hasta que quedaban cinco vueltas para el final, y terminó séptimo). Así que la victoria fue una exhibición de resistencia y de estrategia.

Resistió Márquez porque la pista no estaba para tonterías. Ni para filigranas. Era un día de perros. Se dio cuenta en cuanto dio las primeras vueltas. Michelin se había sacado de la manga un nuevo neumático delantero súper blando para lluvia, mucho más que la versión blanda del que ya había traído para el gran premio y que tantos problemas dio a los pilotos durante el fin de semana –se han visto numerosas y durísimas caídas en Sachsenring e incluso se ha puesto en entredicho la seguridad de uno de los circuitos más técnicos y complejos del calendario–, así que, como hicieron sus rivales, Lorenzo, Rossi o Pedrosa, él (que se cayó la misma mañana del domingo) también lo escogió. Pero era demasiado blando para su estilo de pilotaje, más agresivo, especialmente a la entrada de las curvas. No se sentía cómodo. Así que bajó ligeramente el pistón. Sabía que en algún momento la pista se habría secado y podría cambiar las gomas por otras con las que se sintiera más cómodo.

Y así fue. En cuanto se formó un carril seco en el asfalto Márquez se la jugó. No fue el primero en entrar, pero casi; cuatro giros antes lo había hecho Iannone, pero aquel había salido con las gomas intermedias. El de Honda se calzó los lisos. De entre los pilotos que le siguieron hubo de todo. Algunos, como Iannone, apostaron por los intermedios; fue el caso de Rossi y de Lorenzo. Y no les funcionó. Otros, como Dovizioso o Barberá, optaron por un híbrido: delante el intermedio, detrás el liso. Y no fue una mala combinación. Pocos hicieron como Márquez, que optó por lo de siempre, pues hasta este año no había opción de ponerse esas gomas para situaciones en las que la pista está medio seca, medio mojada. Si bien, nunca se habían probado en carrera, y su rendimiento, como se vio, no fue el mejor. Los pilotos de Honda no se la jugaron. Y menos después de ver que al líder del Mundial su apuesta le salía de rechupete: Crutchlow, que acabó en el podio, Pedrosa (sexto) y Miller (séptimo) sí le copiaron.

Márquez, en un momento de la carrera, ya con las gomas lisas.
Márquez, en un momento de la carrera, ya con las gomas lisas.JAN WOITAS (EFE)

Marc se subió al cajón acompañado de un magnífico Crutchlow –maravillosa su remontada en las últimas vueltas, el adelantamiento a Redding en la primera curva, y las últimas dos vueltas rápidas– y de Dovizioso, que salvó la carrera en los últimos giros y firmó un adelantamiento bestial, también a Redding, en la bajada de la curva 12.

Quién peor gestionó la prueba fue Rossi, que rodaba en cabeza desde el principio, con la pista empapada, y no supo entrar a tiempo a cambiar de moto y neumáticos. Cuando la pista empieza a secarse sufren muchísimo las Yamaha. Basta con ver a Lorenzo, que ya las pasó canutas en el último gran premio de Holanda. Y volvió a hacerlo esta vez. Además, también erró la estrategia. Entró tan tarde que apenas pudo enmendar el desastre bajo la lluvia, cuando le falta confianza. El fallo no fue solo suyo, también del equipo, que no planificó cuándo debía entrar y le enseñó la pizarra apenas a unos giros del final de la carrera. Un 15º puesto, a casi 1m,18s de Márquez, es demasiado para el campeón del mundo. Quedó el cuarto por la cola. Y se va de vacaciones a 48 puntos del liderato.

Lorenzo: “Tengo que entender qué hago mal para ser igual de rápido que en seco”

N. T., Sachsenring

Dijo Marc Márquez que él y su equipo hicieron “hasta cuatro reuniones antes de la carrera”. Querían tener bien clara la estrategia. Qué hacer en función de qué situación se encontrara el piloto en la pista, ya que en MotoGP no existe la comunicación por radio y, habitualmente, es el corredor el que decide cuándo entrar a cambiar de moto. Claro que si está todo bien hablado de antemano es más fácil. El caso de Lorenzo era diametralmente opuesto. “Antes de la carrera no pensábamos que se iba a secar la pista y no planificamos lo suficiente cuál era el momento ideal para cambiar de moto. Es una lección que nos llevamos para el futuro”, asumió el de Yamaha, que explicó que, como en el pasado hubo veces en que pecó de no atender a las órdenes que le daban desde la pizarra, esta vez no entró al box hasta que se lo marcaron. “Y fue demasiado tarde”. Además de errar la estrategia, no ayudó el asfalto mojado. Lorenzo empezó a perder posiciones tras cinco giros. “Tengo que recuperar la confianza y los buenos resultados. Haré todo lo que pueda para mejorar y entender qué hago mal y qué me falta para ser igual de rápido que en seco”, concluyó.

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Sobre la firma

Nadia Tronchoni

Redactora jefa de la sección de Deportes y experta en motociclismo. Ha estado en cinco Rally Dakar y le apasionan el fútbol y la política. Se inició en la radio y empezó a escribir en el diario La Razón. Es Licenciada en Periodismo por la Universidad de Valencia, Máster en Fútbol en la UV y Executive Master en Marketing Digital por el IEBS.

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