Espanyol y Deportivo sellan un duelo sin drama

Borges y Gerard Moreno marcan en un encuentro primero aburrido y luego desenfrenado

Tyton intenta rechazar un remate ante Javi Fuego.
Tyton intenta rechazar un remate ante Javi Fuego.ALEJANDRO GARCÍA (EFE)

El Espanyol y el Deportivo se enfrascaron en un pulso obsesivo por salir indemnes de su cita navideña. Lo consiguieron. No hubo drama ni para uno ni para otro en Cornellà-El Prat. El Deportivo se ancló en la cancha en un rondo permanente en torno a Guilherme y Borges que le permitió dominar la posesión, pero no desequilibró el balance defensivo del Espanyol. Se quebró en dos ocasiones por errores individuales. La primera, un balón mal despejado por uno de sus centrales, acabó con un zapatazo de Borges al larguero. La segunda, un córner botado por Çolak que remató Borges de cabeza, absolutamente solo tras haber burlado la marca de Hernán Pérez, y que supuso el primer gol del partido.

Quique Sánchez Flores estableció un dispositivo que careció de capacidad para desequilibrar y crear los espacios necesarios para que Gerard Moreno pudiera tener la última o la penúltima palabra. Tampoco Piatti o Hernán Pérez impusieron su efervescencia y rapidez por las alas, bien tapadas por Juanfran y Fernando Navarro. El Espanyol adelantó sus líneas en el inicio de la segunda parte. El partido pasó del sopor a un entretenido ir y venir. Sidnei cometió un error a la vuelta de los vestuarios que acabó con un pase de Gerard Moreno a Jurado, cuyo remate, casi a quemarropa fue rechazado por Tyton. Fue una premonición. Era la vía por la que el Espanyol, no muchos más tarde, iba a conseguir el empate.

El portero polaco del Deportivo le sacó un balón a Piatti, que logró plantarse solo tras recibir un gran pase entre los centrales de Gerard Moreno, presente en casi todas las acciones ofensivas de su equipo. Tyton volvió a responder a un tiro raso y cruzado de Jurado. Acto seguido, solo cuatro minutos después del gol de Borges, un centro del lateral zurdo Aarón, muy activo, siempre presto a incorporarse al ataque por su carril e incluso explorando por la zona central, originó el tanto del empate. El centro del canterano del Espanyol lo enganchó Sidnei, pero el central brasileño ni controló ni rechazó el balón, que se quedó muerto dentro del área. Una ocasión como esa no se le iba a escapar a Gerard Moreno, que superó a Tyton y obtuvo su séptimo gol en la Liga.

Quique Sánchez Flores recurrió a la pegada de Caicedo y a la capacidad para desbordar del último de los canteranos en asomar al equipo, Melendo. El Deportivo tuvo el mérito de contener las embestidas con temple, sin perder la posición en el campo. El Espanyol porfió hasta el final y estuvo a punto de culminar la remontada en un lanzamiento de falta de Jurado que repelió el travesaño de la portería del Deportivo. Se consumó así el empate a todo, a palos, a goles y a méritos. El Deportivo continúa sin ganar un partido fuera de casa y el Espanyol se atasca después de su derrota ante el Barcelona y de ser eliminado de la Copa por el Alcorcón.

Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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