Marc Márquez impone su técnica en Sachsenring y asalta el liderato

El piloto de Honda logra la octava victoria consecutiva en Alemania y vence por delante de un brillante Folger y de Pedrosa

Marc Márquez celebra su victoria con los comisarios de pista en Sachsenring.
Marc Márquez celebra su victoria con los comisarios de pista en Sachsenring.FILIP SINGER (EFE)

Su vara de medir lo bien o mal que pueden ir las cosas durante una temporada es el tipo de espectáculo que sea capaz de ofrecer, especialmente, en pistas en las que nadie le ha tosido desde que debutó en MotoGP, como lo es Austin, un circuito que no ha conocido otro ganador en la categoría reina, pues se estrenó en el calendario en 2012 al tiempo que lo hacía un imberbe Marc Márquez; o este, el anillo de Sajonia, Sachsenring, donde el piloto de Honda ha ganado en las tres categorías. La de este domingo fue la octava victoria consecutiva en el gran premio de Alemania, todas ellas desde la pole position.

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El español, que aprendió a competir desde el sufrimiento el curso pasado, con una moto que no atendía a sus órdenes, muy inestable, nerviosa y con poca aceleración, ha tenido este curso que reponerse a un inicio accidentado, en el que cometió más errores de los deseados, con una máquina que apenas había mejorado un poco respecto a la del 2016. Pero lo ha ido logrando, con resultados discretos (para ser quien es) y mucha paciencia. Y respondiendo a sus propias expectativas. Se exigió ganar en Austin tras las dos victorias iniciales de Maverick Viñales y lo consiguió. Y se marcó, también, este fin de semana en rojo en el calendario. En un campeonato con tantos altibajos los pilotos se han dado cuenta de que no pueden dejar pasar una oportunidad. Y Márquez pensaba aprovecharse de su superioridad en Sachsenring. El liderato estaba a tiro.

Y nadie pudo con él. El de Cervera destaca especialmente en circuitos en los que se corre en el sentido contrario a las agujas del reloj, como los trazados americanos (incluido el Circuito de las Américas) o este germano del que tan buenos recuerdos guarda. Traza mejor las curvas a izquierdas porque lleva muchos años entrenándose y practicando el dirt track y no tiene mejor forma de minimizar las flaquezas de su Honda que apurando las frenadas y haciendo deslizar las gomas a la entrada de las curvas. Y este circuito tiene 10 a la izquierda y solo tres a la derecha. Además, al igual que el de Austin, se trata de una pista muy técnica y compleja, con una bajada a prueba de cobardes. Cuanto más difícil, más le gusta. Solo Jonas Folger, debutante y alemán, claro, pudo seguirle e incluso adelantarle para ponerse en cabeza durante cinco vueltas. E incluso le persiguió sin descanso, toda la carrera a una y dos décimas del campeón del mundo. Pero ganarle era otra cosa.

Márquez se impuso de nuevo en Alemania gracias a su técnica, a su consistencia, a un ritmo demoledor y a un par de giros tremendos en las últimas dos vueltas que, por fin, dejaron a Folger a varios metros de distancia. El piloto del Tech3 -excelentes los dos debutantes, también Zarco, que subió al podio en Le Mans, con las Yamaha satélite­- cometió dos errores en la curva uno en su intento por seguir a la Honda, el segundo sería definitivo. Se fue largo en ese primer viraje y vio cómo Márquez se le escapaba. Llegó a pensar en la victoria. Pero su neumático estaba acabado y decidió conformarse con un segundo puesto que es histórico: el suyo es el mejor resultado de un alemán en su tierra después de que Stefan Bradl terminara cuarto en 2013.

Márquez y Folger en Sachsenring.
Márquez y Folger en Sachsenring.FILIP SINGER (EFE)

Al tercer escalón del podio subió Pedrosa, que pese a que solo fue ligeramente más lento que aquellos dos se descolgó muy pronto de la lucha por la victoria: a los siete giros estaba a medio segundo de Márquez, a ocho décimas de Folger; dos vueltas más tarde, a más de un segundo. Compitió en solitario. Del resto del pelotón no se le acercó nadie en las 23 vueltas restantes, una eternidad.

Entretenida estuvo la pelea por el cuarto puesto, que finalmente se adjudicó Viñales después de una paciente remontada desde la 11ª posición de la parrilla. En ese segundo grupo se encontraron muchos de los que se disputan el título mundial, como Rossi o Dovizioso, que se enzarzaron en una magnífica competición con rivales como Petrucci o Espargaró, más tarde también Baustista, mientras el de Yamaha hacía esfuerzos por alcanzarles. Cuando lo hizo los adelantó a todos, a la mayoría con maniobras arriesgadas (y magníficas) en la última curva, uno de los puntos menos habituales para adelantar, por complejo. A Rossi, a quien atrapó a falta de diez vueltas, lo adelantó en la bajada, en la frenada que precede a la 12ª curva. Maravilloso.

La carrera vuelve a sacudir el Mundial, que tiene en Márquez a su nuevo líder en sustitución de Dovizioso, que arriesgó nada y menos cuando su goma blanda le abandonó. El campeonato sigue estando en un puño, con cinco pilotos en 26 puntos, solo que ahora el orden ha cambiado.

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Sobre la firma

Nadia Tronchoni

Redactora jefa de la sección de Deportes y experta en motociclismo. Ha estado en cinco Rally Dakar y le apasionan el fútbol y la política. Se inició en la radio y empezó a escribir en el diario La Razón. Es Licenciada en Periodismo por la Universidad de Valencia, Máster en Fútbol en la UV y Executive Master en Marketing Digital por el IEBS.

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