Quico Catalán: “A Valencia le sienta bien el derbi”

El presidente del Levante ha regresado con su equipo a Primera y este sábado recibe a su rival en la ciudad

Quico Catalán, en el estadio Ciutat de Valencia.
Quico Catalán, en el estadio Ciutat de Valencia.MONICA TORRES/ EL PAÍS (Monica Torres)

Nueve años como presidente desgastan. Quico Catalán (Valencia, 1975) se ha hecho mayor en el Levante. Ya no usa gomina por superstición aunque ahora necesite el peine del presidente de honor Paco Fenollosa cuando se despeina en un palco. Este sábado llega el derbi ante el Valencia (13.00, beIN LaLiga). Granotas contra chotos.

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Pregunta. Celebrar 108 años con un empate en el Bernabéu no está nada mal.

Respuesta. El mejor de los sueños no contemplaba ese final. Cumplir 108 años allí, en Primera y rascar un punto es uno de los grandes regalos que nos ha dado el fútbol.

R. ¿Qué le dijo su amigo Florentino? ¿Alguna vez le ha ofrecido fichar por el Real Madrid?

R. Supongo que pensaría que el punto se lo quitó alguien que aprecia y que preside un club humilde y trabajador. Siempre me ha dado mucho cariño pero no ha habido ninguna oferta.

P. ¿La ciudad necesita la estabilidad del Levante para que el derbi gane en sentimiento?

R. La importancia del derbi depende de la salud de los clubes y en ese sentido nosotros tenemos que apretar los dientes. Es más fácil por tradición que el derbi no se juegue por culpa del Levante que por culpa del Valencia. Vamos a dar motivos suficientes para que se juegue siempre, manteniéndonos en la élite. A la ciudad le sienta bien.

P. El ascenso fue meteórico.

R. La presión era grande. Teníamos que sentirnos equipo de Segunda desde el primer momento, adaptarnos a la categoría y confeccionar un grupo conocedor de esa liga y con hambre. Desde el primer partido en Soria me di cuenta de que ese equipo iba a competir. Habíamos entendido donde estábamos. Supimos sufrir, ser duros y arriba, con Roger, hicimos goles.

P. ¿Alguien de su familia es choto?

R. Algún valencianista tengo en la familia de mi mujer pero les queda ya poco. Eran abonados del Valencia, ahora mantienen el sentimiento, pero quieren que gane su cuñado.

P. ¿Su primer recuerdo de un derbi?

R. En la temporada 2010-11 jugamos un derbi que tiene un grandísimo recuerdo. Conseguimos la permanencia en Mestalla en el último partido de Liga empatando a uno y jugando con diez. Es el derbi que todos recordamos.

P. ¿Por el gesto de Ballesteros de llevarse la mano a sus partes?

R. Ese gesto fue una anécdota de lo mucho que nos jugábamos, de la tensión, de la importancia de quedarnos en Primera en un momento muy delicado. Pudo ser un punto de inflexión.

P. Se habla mucho de Marcelino pero el impacto de Muñiz en su equipo es similar. ¿La figura del equipo es el entrenador?

R. Muñiz es piedra angular del proyecto, por su filosofía y su personalidad. Tiene una virtud fundamental: es justo en el rendimiento y se ha ganado al vestuario. Es un líder. Un acierto.

P. ¿Cuántos años lleva de presidente? ¿En qué ha cambiado?

R. Nueve años.Estoy más mayor, tengo más arrugas, menos pelo y estoy más gordo. He aprendido, me he vuelto más frío y más reflexivo. He madurado. Soy un privilegiado, sufro y disfruto mucho porque siento al Levante como si fuera mío.

P. ¿Su éxito es sanear el club y darle estabilidad?

R. Cuando llegamos, el objetivo era que el Levante siguiera viviendo. Hoy está muy vivo. Cuatro objetivos claros nos hemos marcado ahora: poner el contador de la deuda a cero, seguir creciendo en masa social, consolidarnos en Primera y construir la ciudad deportiva.

P. ¿Cómo está ahora mismo la deuda del club?

R. A largo plazo está controlada y a corto plazo la estamos asumiendo. No hemos incumplido ningún pago en nueve años. Hemos pasado de una deuda de 92 millones de euros en abril de 2009, a poco menos de 20 millones, controlados y planificados.

P. ¿Cuándo se levantará la nueva ciudad deportiva?

R. Es el gran sueño. Estamos perfilando con el Ayuntamiento y la autoridad portuaria de la ciudad la ubicación de un terreno concreto del puerto. El emplazamiento exacto es un suelo portuario que linda con el barrio de Nazaret. Estaremos muy cerca del mar; donde nacimos. Respiraremos salitre. Tendrá entre 85.000 y 90.000 metros cuadrados con un mini estadio, seis o siete campos, un centro de alto rendimiento, edificios con oficinas y espacios para el fútbol base y el femenino.

P. ¿Esa operación pasa por vender la ciudad deportiva de Buñol?

R. No tiene porqué. La tenemos en propiedad, como el estadio, no es necesario venderla.

P. Los 20.000 abonados son el éxito de las campañas de abonos. Llevan temporadas sembrando para ganar adeptos.

R. Llegaremos pronto a los 21.000. Tenemos más de 5.000 abonados que son niños y ya no es raro verlos por la calle con la camiseta azulgrana. Es inversión a futuro. Los niños de hoy traerán a sus hijos y nietos y mantendrán el sentimiento. Hemos conseguido recuperar ese sentimiento de generación en generación que en algún momento se rompió.

P. ¿Por qué ya no lleva gomina?

R. Llevo más de un año sin gomina; ya he dejado el almacén de gomina que llevaba a cuestas. El descenso me afecto y quise cambiar de imagen a ver si cambiaba la suerte; soy un poco supersticioso. Llevaba corbata siempre y en Soria, primer partido en Segunda, no me la puse y ganamos. El siguiente partido también y ya no me la puse más hasta el partido tras el ascenso. Tengo algunas manías los días de partido.

P. ¿Por ejemplo?

R. Santiguarme tres veces al inicio y en el descanso, bajar al túnel y saludar a todos los jugadores antes del partido. Tengo manías de ropa y de ir a algún sitio a hacer alguna cosa en concreto que no te voy a decir.

P. Deme un marcador.

2-1.

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