Las Palmas desahucia al Deportivo de la Copa

Goleada inapelable de los canarios en el debut de Cristóbal (1-4). La Real se vale de Canales ante el Lleida (0-1); El Levante desconcierta al Girona (0-2)

Canales marca desde fuera del área ante el Lleida.
Canales marca desde fuera del área ante el Lleida.ADRIA ROPERO (EFE)

Sufrió la Real Sociedad ante el Lleida hasta que a Canales se le ocurrió desprenderse de toda la rabia acumulada con un disparo descomunal desde fuera del área. El balón se coló por la escuadra derecha de la portería de David Oliveros y podría haberlo hecho exactamente por el mismo sitio si el marco hubiese estado quince metros más atrás.

No fue un disparo envenenado, ni uno de esos libres directos que caen como la nieve en invierno. Fue una bomba, un chispazo que pinchó el ánimo de un Lleida que demostró que es posible jugar en Segunda B y afrontar un partido exigente sin complejos. Fue tan valiente como creativo el equipo de Gerard Albadalejo, que en los primeros compases del partido y durante gran parte de la segunda mitad llevó la voz cantante. Le faltó acertar en el disparo, como el que tuvo Valiente con un remate al que respondió con una gran estirada Toño Ramírez.

Volcado en busca del empate, dejó la espalda descubierta y pudo dar por concluida la fiesta si Juanmi hubiera acertado a embocar un preciso centro de Xabi Prieto. Pero el remate del andaluz, muy estético y oportuno —marcar una chilena con el cuerpo en posición horizontal no es nada fácil—, se topó con el cuerpo de Ontiveros, providencial esta vez.

Equilibró Eusebio el número de canteranos/inhabituales junto con figuras más acostumbradas a la titularidad como Oyarzabal, y a pesar del buen hacer del Lleida la Real no dio sensación alguna de descomposición. La vuelta de Iñigo Martínez y Raúl Navas al eje de la defensa funcionó de manera ordenada y Marc Nierga apenas tuvo oportunidad de respirar con el cogote despejado.

Si acaso Januzaj dejó pasar la oportunidad de guiñarle el ojo a un técnico que parece decidido a otras apuestas principales. El belga, eclipsado en todo momento por Canales —lo más parecido a álter ego o hermano mayor—, sigue sin arrancar. Sí aprovechó el momento Rubén Pardo, al que Illarramendi ha arrebatado el lugar en el centro del campo, o De la Bella, comprometido por la irrupción de Kevin Rodrigues.

Lo mejor para el Lleida no fue el resultado, que si bien no definitivo para el devenir de la eliminatoria sí que complica su remontada, sino el registro futbolístico demostrado ante un público entregado que disfrutó de su juego, y del golazo de Canales.

Al Deportivo de la Coruña su escape copero le duró ocho minutos. Los que tardó Momo en marcar el primero de los cuatro tantos que acabaría convirtiendo Las Palmas (1-4), en un partido que supuso un nuevo suplicio para los gallegos, que siguen sin salir a flote. El debut de Cristóbal Parralo en el banquillo del Depor no pudo resultar menos revulsivo. Al tanto inicial de Momo —con algo de colaboración de Tyton— le siguió ocho minutos después otro más del extremo canario, esta vez tras finalizar una brillante combinación entre Vitolo y Viera.

Desquiciado por el doble bofetón, a Juanfran se le cruzaron los cables y vio dos amarillas en la misma jugada —por una falta primero, y por su inmediata protesta al árbitro después—, y dejó a su equipo con uno menos con setenta minutos por delante.

No le pudo venir mejor la escena a Las Palmas, que distribuyó cómo quiso y jugó con más calma. El tanto de Lucas Pérez al rato de comenzar la segunda mitad espoleó al Deportivo, al que le pareció ver la cuesta menos empinada. Pero la carretera se mantuvo igual de inclinada, y dos tantos de Calleri dieron por concluido el partido y la eliminatoria.

Algo parecido a lo que sufrió el Deportivo lo vivió en sus carnes el Girona ante el Levante (0-2). El conjunto granota se agarró a la fortaleza de Boateng, que marcó el primer gol tras recibir un gran pase interior de Mariales con un disparo colocado lejos de Bono. Si bien el Girona presentó batalla, el tanto de cabeza de Doukouré en un saque de esquina finiquitó el encuentro y colocó al Levante muy cerca de los octavos.

Más abierto quedó el enfrentamiento entre Tenerife y Espanyol (0-0), que no pudieron pasar del empate en un Heliodoro Rodríguez López al que fallaron los plomos. El partido comenzó con media hora de retraso por problemas con el suministro eléctrico. Con el balón de por medio tampoco se hizo la luz.

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Sobre la firma

GORKA PÉREZ

Es redactor de la sección de Economía y está especializado en temas laborales. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Antes trabajó en Cadena Ser. Es licenciado en Periodismo por la Universidad del País Vasco y Máster en Información Económica de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

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