Las Chivas ganan la Concachampions frente al Toronto en los penaltis

El equipo canadiense le complica al Guadalajara el título, que tuvo que hacerse con la victoria desde los 11 pasos

Los jugadores celebran el título.
Los jugadores celebran el título.E. Verdugo (AP)

Las Chivas son mundiales. El Guadalajara sometió al Toronto FC en la final de la Concachampions en los penaltis (4-2). Los canadienses aprovecharon el desdén de sus rivales para empatar el marcador global con una victoria (1-2). El título de Concacaf acredita a los mexicanos para jugar el Mundial de Clubes de este año, el primero en su historia.

Los rojiblancos, una vez más, fueron arropados por su gente que les respaldó pese al turbulento torneo en la Liga MX donde son penúltimos. La ventaja en la final de ida (1-2) parecía ser un gran aliciente para celebrar a lo grande en casa. Al principio aparentaba ser así. A los 19 minutos del primer tiempo aparecieron la finura de pases de Rodolfo Pizarro quien le encontró una rendija a Orbelín Pineda en el área para el primer gol. El mariachi retumbaba entre las butacas.

Los locales se indigestaron cuando seis minutos más tarde la presión alta del Toronto pegó. El atacante estadounidese Jozy Altidore mostró la fuerza para mandar el balón al fondo de la portería para un 1-1 (3-2) que no alarmaba demasiado a los chicos de Matías Almeyda. Los rojiblancos pagaron su falta de conexión entre los centrales cuando Sebastian Giovinco, caudillo de los canadienses, marcó el 1-2 (3-3).

El Guadalajara tardó en aceptar que debía ser eficaz. La filosofía de Almeyda no admitía un juego defensivo, así que mandó al novato Jesús Godínez en el lugar de su contención y capitán, Carlos Salcido. El tablero de Chivas se desajustó cuando Michael Pérez, escolta de Giovinco, se lesionó. El entrenador mandó a otros dos delanteros como Eduardo López y Ángel Zaldívar. Lo único que aportaron fue un balón que el meta Alexander Bono bloqueó con el brazo.

La desesperación envolvió a los locales hasta que el tiempo se agotó. El estadio se contagió de un cántico para su portero, Rodolfo Cota. En los penaltis los de Chivas fueron infalibles con Oswaldo Alanís, Jesús Godínez, Alan Pulido y Zaldívar. El espectáculo lo dieron los remates fallidos de Jonathan Osorio al larguero y de Michael Bradley, escudo del fútbol de Estados Unidos y uno de los antagonistas de la noche para el rebaño.

Con el susto en el cuerpo, las Chivas levantaron la Concachampions, su segundo título internacional. En 1962 levantaron una copa de la Concacaf con pocos réditos en su palmarés, pero el de este año les llevará a Emiratos Árabes a jugar el Mundialito. "Ay, ay, ay, canta y no llores", coreó la gente algunas estrofas de Cielito Lindo para reconfortar a sus futbolistas y admitirles el sufrimiento de más.

Sobre la firma

Diego Mancera

Es portadista de EL PAÍS América y periodista de la edición mexicana desde 2016. Está especializado en temas de deportes. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación y Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Vive en Ciudad de México.

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