Guadalajara brinda con tequila en honor a las Chivas

La capital del Estado de Jalisco celebra el trofeo de la Concachampions y su clasificación al Mundial de Clubes

Almeyda levanta el título de la Concachampions.
Almeyda levanta el título de la Concachampions.Jorge Núñez (EFE)

"Siempre nos hacen sufrir", resume Rubén Ibáñez el título de la Concacaf ganado por las Chivas. A lo lejos mira a sus futbolistas festejar. El plantel festeja su trofeo de la Concachampions, su segundo campeonato internacional en 111 años de historia. "Venimos desde San Francisco, California para ver a este pedacito de México", explica a gritos, a unos metros del monumento de la ciudad, la Minerva. El hombre tiene 68 años y en su familia la única herencia en el testamento es una camiseta rojiblanca.

Las Chivas ganaron el torneo de clubes de la Concacaf. Se lo arrebataron en los penaltis al osado Toronto FC que logró empatar en el marcador global 3-3, aunque dos de sus jugadores clave − Jonathan Osorio y Michael Bradley − fallaron sus tiros. Los rojiblancos festejaron no sólo el galardón, sino su primera posibilidad de jugar el Mundial de Clubes en los Emiratos Árabes. "Estamos viendo si vamos, si dios me presta vida...", refiere Ibáñez.

El principio por antonomasia del club campeón es jugar exclusivamente con futbolistas mexicanos. Esa exigencia le ha costado frenar los éxitos de otros clubes de su país que echan mano del talento sudamericano. El equipo de Matías Almeyda vuelve a sus orígenes al ver en los equipos inferiores a los talentos del mañana.

− ¿Hay algo más mexicano que las Chivas?− se le pregunta a Ibáñez.

−¡El tequila le compite!− responde.

"Aquí conviene que ganen las Chivas porque la ciudad despierta de buenas", opina Víctor, un taxista que sortea calles bloqueadas por las celebraciones de las Chivas. La Minerva se convierte en el punto para vitorear a su equipo al estribillo del mariachi, del baile folclórico conocido jarabe tapatío adaptado. El cielo fue trazado con fuegos artificiales, algunos de ellos provocaron un incendio en la periferia del estadio.

Antes del festejo entre El Rey de José Alfredo Jiménez, Matías Almeyda, artífice del campeonato del rebaño, ofreció una conferencia a la prensa con el trofeo en los brazos. "Ante la dificultad saca el amor propio que tiene y se dedica a jugar al fútbol", destacó el argentino sobre el perfil de sus jugadores.

"Mañana y pasado quiero festejar esto. Vamos a tener 30 días de vacaciones porque realmente las estoy necesitando. El semestre pasado terminé con cinco úlceras. Este semestre fue duro también, necesito estar tiempo con mi familia", comentó Almeyda, el entrenador que ha dado cinco títulos a su club: una Liga MX, dos Copas, una Supercopa y la Concachampions, una colección de proezas que le cotizan como un estratega prolijo en América.

El jolgorio tapatío disimuló las protestas del plantel de las Chivas por los adeudos que mantiene la dirigencia con ellos desde el año pasado. También el penúltimo lugar que ocupan en la Liga MX y del que buscarán salir el próximo sábado en su último partido de la temporada en casa contra el León e incluso el martirio de la restructuración de un equipo que perderá al defensa Oswaldo Alanís al finalizar su contrato y de las ofertas del extranjero por su catalizador de juego, Rodolfo Pizarro.

La resaca en Guadalajara tendrá aroma a tequila.

Sobre la firma

Diego Mancera

Es portadista de EL PAÍS América y periodista de la edición mexicana desde 2016. Está especializado en temas de deportes. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación y Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Vive en Ciudad de México.

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