Laso y la conjura de los ‘pollos’

El vestuario del Real Madrid y su técnico elogian el rearme entre el primer y segundo partido como clave para llegar a la Final Four y metáfora del carácter del equipo: “Nunca perdemos el deseo de ganar”

Felipe Reyes celebra la victoria ante Panathinaikos con la afición del Palacio
Felipe Reyes celebra la victoria ante Panathinaikos con la afición del PalacioJuanJo Martín (EFE)

Henchido de orgullo y cargado de emotividad, Pablo Laso valoró la consecución del billete para Belgrado como una auténtica conquista. “Ha sido una temporada muy muy difícil por todo lo que nos ha pasado y el premio de jugar una Final Four es algo increíble”, recalcó el entrenador del Real Madrid antes de iniciar un sentido relato sobre la supervivencia de su equipo a una plaga de lesiones que no han podido sin embargo con su excelencia competitiva. “Hemos sido capaces de seguir trabajando independientemente de las adversidades. ‘¿Qué más nos puede pasar?’, nos preguntábamos cada día; y siempre nos pasaba algo más. Tanto es así que uno de los mejores jugadores de esta Euroliga (Campazzo) no ha podido disputar esta eliminatoria. Pero siempre hemos sido competitivos y nunca hemos perdido el deseo de ganar”, explicó Laso.

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Culminada la remontada ante el Panathinaikos con el factor cancha en contra, el técnico madridista amplió la intrahistoria de lo ocurrido entre el descalabro del primer asalto de la eliminatoria y la epopeya del segundo encuentro que marcó el camino del playoff. La anécdota principal la vivió Laso en la tienda de debajo del hotel madridista en Atenas. “Había un estanco allí con periódicos, revistas, tabaco y gominolas. El tendero era del Olympiacos y entre el primer y el segundo partido me dijo muy serio: ‘Mr. Laso tengo que decirle algo. El primer día jugaron como pollos. Si no juegan más duro ante Panathinaikos no les ganarán. Hay que jugar mucho más duro, me entiende’. No iba muy desencaminado”, contó entre chanzas el entrenador. Los 'pollos' sacaron la cabeza  en el OAKA y cambiaron el destino de la serie.

En esas horas se gestó la conjura que llevó al Madrid de una de las peores derrotas de su historia continental a la quinta Final Four en las últimas seis ediciones de la Euroliga. “Sabíamos que jugando como en el primer partido no íbamos a llegar muy lejos y menos a la Final Four. Pero hubo una reunión entre todo el equipo, entrenadores y jugadores, y allí se sacaron muchas cosas positivas para resolver la eliminatoria. Lo hemos sacado adelante por casta y orgullo. Hay oportunidades que son importantes de coger y este año más que nunca nos merecemos el premio por todo lo que hemos luchado. Llegar hasta aquí vale mucho, pero queremos más”, detalló Rudy Fernández antes de desvelar una conversación con el mvp de la conquista de la Euroliga de 2015. “Acabo de hablar con El Chapu y está muy feliz por nosotros. Ahora tendremos al Chacho delante y sabemos de la calidad del CSKA. Pero las adversidades nos han unido, han permitido a algunos jugadores tener más minutos y responsabilidad de la que iban a tener a priori y así hemos llegado a otra Final Four, jugando con garra, luchando siempre como marca el escudo. Llegamos cuatro grandes equipos y todos estamos preparados para ganarla”, contó Rudy.

Laso, tras alcanzar la Final Four
Laso, tras alcanzar la Final FourJuanJo Martín (EFE)

En el repaso del calvario vivido en estos siete meses de competición se acordó Laso de los 13 minutos de Randle en el segundo partido en el OAKA ante las urgencias por la baja de Campazzo, de la titularidad de Radoncic ante el Armani a sus 18 años, de la importancia de Yusta durante la racha de victorias de enero… “Hablo de estos tres porque igual son los menos valorados por la gente”, explicó el técnico, antes de anunciar una nueva lesión: la de Randolph por un problema muscular en el abductor. “Hemos ganado el playoff sin ventaja de campo, contra un grandísimo equipo, muy atlético y poderoso. Hemos jugado de cojones. Nos costó entrar, logramos una ventaja grande, pero nos paramos y ellos tuvieron mucho acierto. Veíamos que venían y venían, pero pudimos mantener la compostura”, insistió Laso. “Este club es una máquina en la que todo el mundo empuja. Desde el presidente hasta el último empleado. Alcanzar de nuevo en la Final Four demuestra que estamos a un nivel top. Pero les he pedido a los chicos que sigamos siendo ambiciosos y sigamos creyendo”, prosiguió.

El amor propio demostrado por su equipo durante la temporada y en la eliminatoria fue el hilo conductor del reconocimiento de Laso. “El carácter de un equipo también se trabaja. Nosotros intentamos transmitir las ganas de superación diaria. Odio a los jugadores que no quieren ser así. Quiero a jugadores que siempre aspiren a ser mejores. Tengo un jugador de 38 palos (Felipe Reyes) que cada día hace algo mejor. Igual no salta como hace 10 años, yo tampoco, pero tiene esa ambición y ese deseo que en este club es innegociable”, elogió el entrenador blanco. “Siempre creo que el Madrid es favorito y que podemos ganar. Tenemos que aceptar esto. Cada Final Four es diferente y ahora lo suyo sería que el favorito fuera el CSKA que fue primero en la liga regular, pero no me preocupa. Mi obsesión es recuperarnos del esfuerzo y llegar preparados”, cerró. “Podíamos habernos rendido después de la paliza que nos dieron en Atenas, pero en el segundo partido cambiamos la mentalidad definitivamente. Ahora hay que prepararse bien para la Final Four y algunos de los partidos de la Liga Endesa son el mejor entrenamiento que podemos tener”, completó Carroll.

Sobre la firma

Faustino Sáez

Es redactor de deportes del diario EL PAÍS, especializado en baloncesto. Además del seguimiento de ACB y Euroliga, ha cubierto in situ Copas, Final Four, Europeos y Mundiales con las selecciones masculina y femenina. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y ha desarrollado toda su carrera en EL PAÍS.

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