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Un Mundial sin Mario Götze

Su remate para batir Romero en el minuto 113 del partido entre Alemania y Argentina en 2014 pareció el despegue de una prometedora carrera, pero su caída desde entonces ha sido imparable

Gotze, en un partido con Alemania en noviembre de 2017.
Gotze, en un partido con Alemania en noviembre de 2017. Tilo Wiedensohler (Cordon Press)

Pelé, Gerd Müller, Mario Alberto Kempes, Paolo Rossi, Jorge Burruchaga, Andreas Brehme, Zidane, Ronaldo Nazario o Andrés Iniesta. Son las leyendas de los Mundiales en color, aquellos que hicieron el gol definitivo o bien abrieron finales, en algunos casos con doblete.

En esta relación falta el héroe de Maracaná: Mario Götze. Echando un rápido vistazo a la lista, seguramente se trata del futbolista de menor calado en el olimpo. Es el único que no fue titular en la final. Sin embargo aquel remate de zurda para batir a Romero en el minuto 113 del partido entre Alemania y Argentina en 2014 pareció el despegue de una prometedora carrera. Tenía 22 años. La realidad hoy demuestra que fue su techo. Su caída desde entonces ha sido imparable.

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Esta semana, Joaquim Löw aplicó la lógica y cortó de cuajo las especulaciones. Aún convocando a 27 jugadores para el Mundial de Rusia, dejó fuera al hombre de la cuarta estrella.

Mario Götze fue uno de los jugadores diseñados para el cambio que la mannschaft creó a raíz del fracaso de la Eurocopa 2000. La última posición en la fase de grupos generó un potente debate interno en la Federación que entendió que el rodillo alemán era una fórmula de éxito suficientemente aventajada como para virar a un modelo basado en la academia, en la formación de entrenadores de mayor riqueza táctica y de jugadores talentosos con el balón.

Klopp lo moldeó a su antojo en el Dortmund, un equipo que dominó en Alemania con dos Ligas y una Copa. Sin embargo, el mediapunta tenía una obsesión, jugar a las órdenes de Guardiola. Siguió el camino entendido como natural en Alemania. El Bayern lo fichó por 37 millones de euros en la temporada previa al Mundial. Hizo un primer buen año, también su segundo. Guardiola y Löw vieron en Götze la solución a casi todo. El catalán lo utilizó de falso nueve, algo que no gustó a Franz Beckenbauer pero sí al seleccionador, que en situaciones puntuales repitió fórmula visto el éxito que su colega Del Bosque obtuvo con Fábregas o Silva.

Götze fue perdiendo peso en la que sería última temporada bávara. Tocado, decidió volver a casa. La afición amarilla aceptó casi en pleno, pero su fútbol no iba a volver. Una enfermedad que le genera un importante trastorno del metabolismo a finales de 2016 le sacó de rueda. El tratamiento médico ha dado réditos más que positivos pero su rendimiento en el campo está ahora alejado de lo que prometía.

Löw mira a Rusia y no cede en la evolución de su idea. Sigue fijándose en el modelo de La Roja. Tal vez por ello no está dispuesto a cometer errores que España acusó después de ser campeón en Sudáfrica. Más allá de retiradas de futbolistas históricos, 14 campeones del Mundo no defenderán la estrella, entre ellos Mario Götze.

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