Stuani recupera la memoria del Girona

Con dos goles del uruguayo, el equipo de Eusebio se impone ante el Celta en Montilivi

Alcalá y Stuani celebran el segundo gol del Girona.
Alcalá y Stuani celebran el segundo gol del Girona. Alejandro Garcia (EFE)

El Girona fue el Girona; el Celta no fue el Celta. Sorprendió Antonio Mohamed al frente del cuadro gallego en el despertar de la temporada, siete puntos sobre nueve, incluido el impecable triunfo ante el Atlético de Madrid. Al Girona, en cambio, le costaba reconocerse en su espejo. Revelación la campaña pasada, el cuadro rojiblanco apostó por un cambio de estilo con Eusebio en reemplazo del cotizado Pablo Machín. Pero el Girona se reencontró con su viejo estilo ante el Celta. Y para recuperar la memoria, no hay nadie mejor que Stuani, máximo artillero del cuadro rojiblanco en Primera, goleador por duplicado ante el Celta en Montilivi.

Necesitaba el Girona reencontrase con su hinchada. Después de siete jornadas sin triunfos en Montilivi, el equipo de Eusebio se puso su traje más pragmático frente al duro Celta. Eusebio bebió de la fuente de Machín. Se olvidó el 4-3-3 y recuperó el 3-5-2, con Stuani y Portu en ataque. Duelo cómodo para el cuadro rojiblanco: el balón era del Celta, el dominio del Girona. Le cuesta el equipo de Mohamed atacar la portería rival, lo sufrió ante el Espanyol, también en Montilivi. Necesita el Celta de la profundidad de sus carrileros, controlados por Porro y Aday. Depende el equipo gallego de la inspiración de Iago Aspas, siempre decisivo, frente al Girona acertado en un fantástico tiro libre que selló el 1-1.

No le duró nada el sabor del empate al Celta. Si fue Stuani el que rompió el silencio en el marcador después de imponerse en el área ante la pasividad de Araujo y Junior, Alcalá volvió a poner al Girona en ventaja tras un saque de esquina. Dos goles de cabeza, dos distracciones en la zaga gallega. Rompió el esquema Mohamed tras el paso por los vestuarios: Boufal por Junior. Más ataque para el Celta, más campo abierto para el Girona. Y en una contra comandada por Portu, Stuani estiró su idilio con el gol. Al Celta solo le quedaba tirar de rebeldía. La apuesta de Mohamed por Boufal funcionó. El internacional marroquí recortó distancia, para después generar la jugada que estuvo a punto de dejar de piedra a Montilivi. Sacó un centro para Maxi Gómez, que Bono salvó en la línea. Entonces, solo quedó tiempo para que Cabral se llevara la tarjeta roja. Primera derrota del Celta en LaLiga, ante un Girona con memoria que ya apunta al Camp Nou.

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