Los mandobles de Maghsoodloo

El iraní, de 18 años, tumba a Jaime Santos con un juego contundente, y disputará la final con Ivanchuk

Parham Maghsoodloo, durante la primera partida de la semifinal contra Jaime Santos
Parham Maghsoodloo, durante la primera partida de la semifinal contra Jaime SantosLuque/Magistral de León

La primera impresión que da Parham Maghsoodloo es que su profesión requiere una gran fuerza física. Y el caso es que su estilo como ajedrecista va en la misma línea. El iraní, de 18 años, eliminó con una gran pegada al ídolo local, Jaime Santos, por 2,5-1,5 en la segunda semifinal del XXXII Magistral Ciudad de León, y disputará la final este domingo con el ucranio Vasili Ivanchuk.

A pesar de que Maghsoodloo dejó la eliminatoria sentenciada tras solo tres partidas de las cuatro previstas (empató la primera y ganó las dos siguientes), lo cierto -aunque paradójico- es que Santos, de 23 años, no estuvo tan lejos de clasificarse por primera vez para la final del prestigioso torneo de élite de su ciudad. Porque el leonés tuvo ganado el primer asalto dos veces pero, como le ha ocurrido tantas veces a lo largo de su brillante carrera desde niño, no acertó con el remate preciso, y el iraní se escapó vivo del escenario.

El segundo fue radicalmente distinto. Maghsoodloo dio una impresión magnífica con las piezas negras, por medio de un sacrificio de calidad (diferencia entre el valor de una torre y un alfil o caballo) a largo plazo. Según las máquinas, la posición era equilibrada, pero muy difícil de jugar para un humano. Santos aguantó como pudo durante mucho tiempo, pero terminó sucumbiendo.

El rector de la Universidad de León, Juan Francisco García Marín, realiza el saque de honor de la segunda semifinal. A su derecha, el director de la organización del torneo, Marcelino Sión; a su izquierda, el árbitro, Joaquín Espejo.
El rector de la Universidad de León, Juan Francisco García Marín, realiza el saque de honor de la segunda semifinal. A su derecha, el director de la organización del torneo, Marcelino Sión; a su izquierda, el árbitro, Joaquín Espejo.Luque/Magistral de León

Y a continuación pagó las consecuencias de no haber convertido en victoria su gran ventaja de la pelea inaugural. Porque ahora estaba poco menos que obligado a buscar el triunfo, lo que el iraní aprovechó muy bien para lograr otra victoria inapelable, con un juego de muy alto nivel y precisión.

Liberado de toda presión, Santos exhibió su enorme talento en la cuarta partida, que ganó de manera inapelable para dejar el marcador en una victoria mínima de su rival. El joven leonés confirmó la impresión de que está mejorando de manera consistente, pero el joven iraní reconfirmó que su país va camino de convertirse en una gran potencia del ajedrez (todas sus estrellas son menores de 25 años). Su duelo dominical contra Ivanchuk promete mucho.

Sobre la firma

Leontxo García

Periodista especializado en ajedrez, en EL PAÍS desde 1985. Ha dado conferencias (y formado a más de 30.000 maestros en ajedrez educativo) en 30 países. Autor de 'Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas'. Consejero de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) para ajedrez educativo. Medalla al Mérito Deportivo del Gobierno de España (2011).

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