Aitor Fernández se viste de Casillas en Leganés

Una actuación final heroica del portero del Levante derrota a los madrileños, que siguen sin ganar en Liga

Los jugadores del Leganés, tras la última ocasión fallada.
Los jugadores del Leganés, tras la última ocasión fallada.JUANJO MARTIN (EFE)

Antes de que explotara la polémica del VAR, el espíritu de Casillas apareció en la mañana soleada del sábado al sur de Madrid. El portero todavía del Oporto volvió a los campos dentro del cuerpo de Aitor Fernández, el guardameta del Levante, que realizó tres paradas agónicas con el tiempo cumplido. Aquello pareció la noche de 2002 en Glasgow, con Casillas atajando con los pies para rescatar una Champions. En Leganés, el héroe fue Aitor, que sacó dos consecutivas sobre la línea de gol a Carrillo y a su colega Soriano en el 95. Los jugadores locales terminaron por el suelo, desesperados.

Casi todo lo hizo el meta granota, también detener un penalti ("no lo hacía desde alevines", reconoció tras pasar por la ducha), errar en el tanto de los locales y sacar un cabezazo a bocajarro de En-Nesyri. El despliegue infinito de Aitor mantiene al Leganés en las catacumbas de la clasificación, castigado por sus errores letales, todavía sin ganar y con apenas dos empates.

Hasta la locura final, el partido se resumía en dos instantes de tres minutos cada uno. El primero lo aprovechó el Levante y el segundo lo malogró el Leganés. Los visitantes rascaron dos goles gracias a una discutida pena máxima a punto del descanso y a un golazo de Campaña nada más volver del vestuario. El momento de los locales, hasta la aparición casillista final de Aitor, se presentó a falta de 10 minutos, pero Braithwaite, que había despertado a un Leganés noqueado, erró el penalti del empate. 

De nada le sirvió a los madrileños en la primera parte su insistencia ofensiva. Desde el ataque inicial, que acabó con una tarjeta amarilla para Vukcevic en el segundo 17, los locales se desplegaron, sobre todo por la banda izquierda de En-Nesyri. Para el minuto 20, ya acumulaban cinco tiros a puerta, por ninguno de los valencianos. Les faltaban ocasiones muy claras, pero nunca llegadas y sensación peligro.

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El Levante esperó su momento, que le vino regalado con el intermedio a la vuelta de la esquina. En un balón en profundidad sobre Roger, Siovas zancadilleó al visitante. Pareció como si quisiera dejar pasar al atacante para colocarse detrás y preparar mejor su defensa, sin embargo, el delantero se fue al suelo y el árbitro pitó penalti porque interpretó que el contacto había sido dentro del área. La pena máxima la anotó el propio Roger. Tras el partido, la presidenta del Leganés, Victoria Pavón, estalló y anunció que reclamará la repetición del encuentro a partir de ese momento porque la acción había sido fuera del área y el VAR no había funcionado correctamente. 

A la vuelta de los vestuarios, el mundo se le terminó de venir encima al Leganés con el gran golpeo de Campaña. En un saque de falta desde la parte derecha, a cinco centímetros de la línea de banda, todo el mundo esperaba el centro, sobre todo el portero Soriano, que cuando se quiso dar cuenta ya tenía un misil bombeado dentro de sus dominios. En apenas tres minutos de tiempo real de juego, el Levante había desplumado a los locales.

La ventana volvió a abrirse para el Leganés en el último cuarto de hora y ahí estuvo Aitor, en todas, también en su único error. Diez minutos antes había hecho un paradón tremendo a bocajarro a un cabezazo de En-Nesyri. Sin embargo, en el 76 realizó una salida fallida y Braithwaite la castigó picándosela por arriba para acortar distancias. Y casi en la jugada siguiente, Vezo cometió un penalti sobre En-Nesyri que Braithwaite falló. Aquello pareció el final para un Leganés muy golpeado, pero todavía dispuso de una bola extra con el tiempo ya cumplido. Aitor, o Casillas reencarnado, evitó el empate.

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