Manu Vallejo amarga a Zorrilla

El Valencia iguala en el 95 el gol por milímetros de Sergi Guardiola

Parejo (d) intenta controlar el balón ante el Valladolid.
Parejo (d) intenta controlar el balón ante el Valladolid.R. García (EFE)

Un gol del menudo Manu Vallejo, siempre revulsivo, rescató un punto para el Valencia en Pucela. Extenuado por el cansancio y las lesiones —la última la de Rodrigo—, el resistente bloque de Celades empató por un golpe de calidad en el descuento cuando el Valladolid ya celebraba su primera victoria tras cinco partidos seco.

Para combatir el vendaval y los latigazos de la lluvia, el Valencia optó por no arriesgar. Pases de seguridad y numerosos apoyos en corto. Hasta el minuto 28, el capitán Parejo no realizó un cambio de orientación hacia la banda izquierda. Ritmo lento, además, en el exhausto grupo de Celades, al que le siguen pesando las bajas, que han cargado de minutos a los jugadores sanos y salvos. El Valencia, al límite en el físico, no quería problemas. Prefería esperar a que el partido madurara. Y, cuando había un desajuste defensivo o una pérdida inesperada, aparecía Coquelin barriendo todo el centro del campo con su fútbol de zapador o la versión de roba balones de Parejo.

Más bullidor, sobre todo cuando el balón era del dinámico Toni Villa, el Valladolid merodeó el área de Jaume pero chocó con su habitual falta de gol y con la pareja de centrales del Valencia, Garay y Gabriel, el comando G. Sin ocasiones y mal juego, la primera mitad finalizó condicionada por el viento, que derrotó a los dos.

A la vuelta de los vestuarios, el paso adelante del once de Celades fue evidente, jugando más minutos en campo contrario y recuperando la iniciativa en el juego. Una pérdida de Rodrigo habilitó a Sandro, que armó su pierna derecha, el rechace de Jaume le cayó a Unal que marcó pero en claro fuera de juego.

Celades varió el dibujo táctico a partir del minuto 60 y su equipo cambió a un 4-3-3 con Cheryshev en el campo. Su equipo no lo digirió bien y volvió pronto al 4-4-2 tras varias llegadas del Valladolid. Rodrigo, en ese momento, se marchó lesionado y engordó la nómina de bajas del equipo de Mestalla. Cuando el partido esperaba la comandancia del Valencia, creció el Valladolid, al que le sentaron bien los cambios de Óscar Plano y Sergi Guardiola, que nada más salir obligaron a Jaume a estirarse con sendos disparos. Con ellos en punta, el once de Pucela fue a por el partido.

Sergi Guardiola superó al meta de Almenara con un disparo de falta que envenenó probablemente el viento. El meta palmeó el balón cuando este ya había rebasado la línea de gol. Sin Rodrigo, el Valencia, cansado y muy plano, se apagó en el tramo final hasta que Parejo abrió sobre la subida de Ferran por la derecha. El canterano, de nuevo decisivo, centró para que Manu Vallejo empujara el balón a puerta en el descuento. Su primer gol en la élite.

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