Inglaterra domina a Gales y se pone a la expectativa

El XV de la Rosa vence (33-30) y queda a la espera de una derrota de Francia y de saber cuándo jugará su duelo ante Italia, aplazado por el coronavirus

Manu Tuilagi avanza entre varios jugadores de Gales.
Manu Tuilagi avanza entre varios jugadores de Gales.David Davies (AP)

Inglaterra y Gales se olvidaron durante 80 minutos del coronavirus, el gran protagonista del Seis Naciones desde que terminase la tercera jornada, el 23 de febrero. El aplazamiento de los dos últimos partidos de Italia –ante Irlanda e Inglaterra– podría provocar que el torneo agote el próximo sábado sus fechas sin campeón. Cumplió su tarea Inglaterra, que venció en Londres a su vecino más molesto y ahora necesita que Francia tropiece este domingo en Edimburgo (16:00 horas) o el próximo sábado ante Irlanda en París para optar al torneo. El XV del Dragón, que defiende título, suma su tercera derrota en cuatro partidos.

Inglaterra disfrutó de un ensayo tempranero pero no fue el preludio de una puesta en escena tormentosa. La marca la firmaría Anthony Watson, el gran diablo inglés en el ala. Ha echado de menos el XV de la Rosa a uno de sus jugadores diferenciales del último Mundial en un Seis Naciones donde ha dependido más de su delantera de lo que habrá querido. Watson cabalgó tras una pérdida de balón galesa, forzó un saque de touch propicio y remató la faena con una diagonal sorprendente.

Reaccionó pronto Gales, que estuvo cerca de ensayar en una confusa. Antes de que se le escapara el oval a George North, ya había empezado una tangana que terminó con golpe de castigo inglés; en ella, Joe Marler palpó la entrepierna de Alun Wyn Jones ante el visible asombro del capitán galés. Todo un flashback del encuentro entre Míchel y Valderrama en los noventa.

Gales necesitaba huir de la delantera inglesa para no abrasarse entre las llamas. El XV del Dragón buscaba quitarse la presión probando la fiabilidad inglesa en el juego aéreo, con las miradas puestas en Elliot Daly. Respiraron por momentos los visitantes, pero no exhibían ninguna mordiente ofensiva. Así las cosas, las llamas acabaron prendiendo sus defensas en una rápida acción inglesa que culminó el propio Daly, activando los propulsores junto a la banda izquierda. Gales se quedó corta de efectivos para evitar la sangría y North, que intentó librar las dos batallas –la de Daly y la de su asistente–, fue superado.

Lo que parecía un margen tranquilo al descanso (20-9), se acortó en 23 segundos, el lapso entre que los ingleses pusieron el balón en juego y los galeses trazaron una transición fugaz entre Navidi, Tomkins, Tomos Williams y Tipuric, que posó bajo palos. El guión del derbi del Severn no está exento de sorpresas y, de repente, los ingleses solo ganaban de cuatro.

Fue un mero amago de rebeldía, pues los galeses no consiguieron apartar a la delantera inglesa del timón. Y eso que Mako Vunipola no entró en la convocatoria porque su vuelo desde Tonga hizo escala en Hong Kong; las pruebas por coronavirus fueron negativas, pero Inglaterra prefirió prevenir a diferencia de su club, con el que sí ha jugado este sábado. Los locales aprovecharon su superioridad en espacios cortos y en la melé para anotar un par de golpes de castigo y cerraron la contienda pasada la hora de juego. El XV de la Rosa cimentó su incursión en una ruptura de un notable Ben Youngs. Mientras las camisetas rojas se agarraban a la cornisa, Manu Tuilagi culminaba a placer su marca.

No remontó el partido Gales, pero peleó con orgullo y dejó en inferioridad a los ingleses. Empezó con Ellis Genge, que vio la amarilla tras una cascada de indisciplinas. Un minuto después, North avistaba el ensayo y Tuilagi se lanzó con todo a impedirlo. El samoano, todo un mercancías, golpeó la cabeza del ala con el costado. Lo hizo sin mala fe, pero la acción pudo acabar en un accidente monumental. Tras una revisión exhaustiva, vio la roja y su selección acabó el partido con 13, una suerte que no inquietó el triunfo local pero les dejó sin el cuarto ensayo y un punto bonus que pueden echar en falta cuando toque hacer cuentas en la última jornada. Recortó distancias con dos ensayos Gales, el último ya con el tiempo cumplido.

Francia, la única selección que suma sus tres jornadas por victorias, depende de sí misma para cerrar el torneo. Ahora bien, cualquier tropiezo generaría un desenlace inédito. Tras la suspensión la semana pasada del duelo entre Irlanda e Italia, el Seis Naciones decidió en un primer momento que el Italia-Inglaterra se jugara a puerta cerrada. No gustó la idea en Italia, que quería despedir con honores a su capitán Sergio Parisse, y aprovechar la taquilla. Así las cosas, el torneo decidió aplazarlo. Si irlandeses e ingleses consiguen desbancar a Francia, tendrán que ganar el torneo en fechas intempestivas.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS