El Gobierno plantea que todo el fútbol se dispute a puerta cerrada

LaLiga, a la espera del requerimiento oficial para tomar medidas contra el coronavirus. Italia suspende todos los eventos deportivos, incluida la Serie A, hasta el 3 de abril

Vista del Allianz Stadium durante la disputa del Juevntus-Inter a puerta cerrada por el coronavirus. EFE
Vista del Allianz Stadium durante la disputa del Juevntus-Inter a puerta cerrada por el coronavirus. EFEEL PAÍS

Dentro del paquete de medidas para la contención del coronavirus avanzadas esta tarde por el ministro de Sanidad, Salvador Illa, también figura que las próximas jornadas de LaLiga se jueguen a puerta cerrada, según fuentes gubernamentales. Illa no quiso ayer “especular” al respecto y aplazó su respuesta a las próximas horas, cuando se concreten recomendaciones complementarias contra el virus. Fuentes de LaLiga se mantuvieron cautas a la espera de la propuesta oficial del Gobierno.

Mientras, en Europa se reproducen las medidas. El domingo, Grecia decretó la disputa a puerta cerrada de todos los eventos deportivos en el país durante las próximas dos semanas para contener la expansión del coronavirus. Esta tarde, el Comité Olímpico italiano (CONI) fue más allá e instó a su Gobierno a suspender por decreto todas las competiciones, a todos los niveles, hasta el 3 de abril. Y así se confirmó por la noche, cuando el primer ministro del país, Giuseppe Conte, anunció en una intervención pública que se detendrá el deporte y, por lo tanto, también la liga de fútbol (Serie A). “No habrá una zona roja, toda Italia quedará como ‘zona protegida”, expresó el político. “Adoptamos también nuevas medidas para el deporte: ya no tienen sentido los partidos, ni a puerta cerrada, y no permitiremos utilizar ningún tipo de gimnasio”, incidió Conte.

No obstante, la medida no afectará a la participación en las competiciones internacionales, tanto para clubes como selecciones. Así lo recordaba el CONI en su comunicado, matizando que no entran dentro de su jurisdicción y, por lo tanto, no caben ser reguladas por esta decisión. Pero el precedente genera el primer efecto dominó que trastoca el calendario internacional. La suspensión de los partidos de Liga de fútbol (Serie A) en el tramo que abarca la medida supone la práctica cancelación del campeonato, porque no habría fechas suficientes para disputar los encuentros pendientes antes de la Eurocopa, si el inicio y la disputa de esta mantiene sus fechas (12 de junio a 12 julio) y formato programados (en 12 países diferentes).

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El CONI apeló en su nota a la “protección de la salud” como “máxima prioridad de todos” para afrontar “una situación histórica y sin precedentes”. Con su presidente, Giovanni Malagò, el organismo italiano pide a su vez al Gobierno que incluya al sector deportivo, tanto profesional como aficionado, en el plan de apoyo económico ya anunciado para compensar los inconvenientes y emergencias que ocasione “la interrupción del desempeño habitual de la actividad regular sin la posibilidad de recuperarla en las próximas semanas”. Por ello, el CONI se pone a disposición “de las federaciones del país (…) para trabajar en la armonización de calendarios y eventos en vista de los próximos plazos vinculados a las calificaciones olímpicas”.

A la espera de la redacción y puesta en marcha del decreto gubernamental, ya hay varios compromisos entre equipos españoles e italianos que podrían verse afectados por la medida, aunque estén enmarcados en competiciones de ámbito internacional. El jueves el Getafe visita al Inter de Milán, en la ida de los octavos de final de la Liga Europa, y, una semana después, el Sevilla debe viajar a Roma, para la vuelta de la misma competición. Asimismo, mañana el Real Madrid juvenil visita al Juventus Turín, en los octavos de final de la Liga de Campeones Juvenil.

Por otra parte, en Burgos, están a la espera de resolver este martes la disputa o no del partido de la Champions FIBA que enfrenta al San Pablo con el Dinamo Sassari. A última hora de la tarde el conjunto italiano emitió un comunicado en el que anunciaba su intención de regresar en un chárter privado a su país al no tener la confirmación de jugar a las 20.30 en el Coliseum burgalés a puerta cerrada, como era su expreso deseo para “proteger al equipo y a todo el personal desplazado” del coronavirus. Pero, finalmente, permaneció en la ciudad castellano-leonesa a la espera de que se pronuncien los organizadores del torneo con un comunicado en el que se dictamine la solución definitiva.

El deporte italiano se suma así a la restricción aplicada en el resto de ámbitos del país. Con más de 9.000 positivos diagnosticados y en torno a los 500 fallecidos, el Gobierno implantó el domingo una serie de medidas, anunciadas por el primer ministro, Giuseppe Conte, que obligaban a cerrar museos y centros culturales, y a suspender las manifestaciones que conlleven aglomeraciones de personas hasta el 4 de abril, coincidiendo con los plazos indicados en la iniciativa del CONI. El Gobierno italiano ha prohibido además entrar y salir de todo el territorio hasta también hasta el 3 de abril para frenar al COVID-19, a no ser que se justifique por razones comprobadas de trabajo o motivos de salud.

Sobre la firma

Faustino Sáez

Es redactor de deportes del diario EL PAÍS, especializado en baloncesto. Además del seguimiento de ACB y Euroliga, ha cubierto in situ Copas, Final Four, Europeos y Mundiales con las selecciones masculina y femenina. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y ha desarrollado toda su carrera en EL PAÍS.

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