Rummenigge: “El coronavirus nos puede ayudar a crear un fútbol más racional”

El CEO del Bayern Múnich analiza la crisis actual, rechaza la Superliga y afirma que es mejor jugar a puerta cerrada que no jugar

Rummenigge, el pasado enero.
Rummenigge, el pasado enero.Europa Press

Pertenece a una de las grandes dinastías gestoras del fútbol mundial y representa al Bayern Múnich, club sobre el que gravita una parte fundamental de la industria alemana. Pero es difícil descubrir en el discurso de Karl-Heinz Rummenigge (Lippstadt, 1955) una nota de arrogancia. Como jugador, ganó dos veces el Balón de Oro. Como director general afirma que de la crisis del coronavirus el fútbol solo saldrá respetando viejos ideales de solidaridad y moderación.

Pregunta. Alemania parece estar gestionando esta crisis con más solvencia que el resto de Europa. ¿Cuál es el país mejor preparado para soportar la erosión que esto supone para el fútbol?

Respuesta. Ciertos países están sufriendo más que Alemania, pero no hay duda de que también los alemanes afrontamos una grave crisis sanitaria y económica. No creo que haya unos más preparados que otros. Esto no se podía prever. Pienso que el mundo futbolístico puede dar un buen ejemplo. El fútbol es parte importante de la vida social. Las grandes instituciones, como el Madrid, el Barça, la Juve o el Bayern, deben ser referencias. Y para dar ejemplo ahora no basta con soportar. Debemos hacer entender a la gente que siga a los políticos. En Europa lo han hecho bastante bien, y en este momento son las personas más importantes que existen. Los clubes de la Bundesliga decidimos dos puntos. Primero, seguir las indicaciones sanitarias y administrativas de los políticos. Segundo, crear una comisión de cuatro médicos para que nos proporcionen una guía.

P. Dice Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, que los beneficios económicos ya no son el primer objetivo del fútbol. ¿Usted qué cree?

R. Hasta ahora concentrábamos toda nuestra energía en elevar las cifras de ingresos brutos y beneficios. Si es que había beneficios, porque no todos los clubes han sido rentables. Creo que ahora todos reconocen que lo más importante es la liquidez. Hoy el cash lo es todo. Y no todos en la industria tienen efectivo para lidiar con una situación semejante porque esto no era predecible.

P. ¿No le parece que un proyecto como la Superliga Europea, inicialmente alentado por la Juventus, el Madrid o el Barça, hoy más que nunca sería una solución a esta falta de liquidez?

Poníamos toda nuestra energía en elevar los ingresos brutos. Hoy da igual si eres grande o pequeño: el cash lo es todo

R. Todo lo que puedo decir es que estoy muy contento con el orden actual. Tenemos un programa dual de competiciones que es bien recibido por todos los hinchas y por el mundo futbolístico en general. Tenemos la Bundesliga, LaLiga, la Premier o la Serie A como grandes competiciones nacionales, que son seguidas por miles de millones de aficionados en todo el planeta. Y luego tenemos la guinda del pastel que es la Champions. Una vez que gestionemos este problemón no me entraría en la cabeza que alguien se plantee establecer una Superliga. No estoy a favor. Primero porque amo el fútbol, porque yo jugué al máximo nivel posible. Segundo, porque sé cómo piensa el público.

P. ¿Cómo supera la contradicción entre la necesidad de efectivo y el rechazo a un proyecto como la Superliga, que estaba pensado como una mina de oro para los grandes clubes?

R. Desde la aprobación de la ley Bosman en 1995, el gran error de nuestra industria fue que cada año tuvimos un incremento en el volumen salarial y en los traspasos. ¡Cada año más, más, más...! Hicimos todo para que eso fuera así. Incluyendo el Bayern. Los futbolistas ganan lo que ganan, y los grandes clubes estuvieron dispuestos a elevar sus salarios y sus traspasos. Pero el riesgo lo asumieron exclusivamente los clubes. Supongamos que establecemos una Superliga: puede que entre más liquidez en el sistema, pero al final será dinero que irá a los jugadores y los agentes. El coronavirus nos puede ayudar a crear un mundo más racional, también en lo que respecta al fútbol. Debemos corregir los errores del pasado. No creo que deba ser algo dramático. Bastará con que cada uno esté dispuesto a corregir un poquito su filosofía, y quizá tengamos un fútbol más sano.

Ya no me entraría en la cabeza que alguien se plantee establecer una Superliga Europea. Primero porque amo el fútbol, segundo porque sé cómo piensa el público

P. ¿Diría que el Barça y el Madrid, con más de 800 y 700 millones de euros de ingresos brutos, respectivamente, están más dotados que otros clubes para soportar el impacto del coronavirus?

R. Es una buena pregunta. El problema es que los ingresos brutos ahora están a cero. Sin dinero de televisiones, sin dinero de entradas, sin vender mercadotecnia, todo se aproxima al cero. Independientemente de que seas grande o pequeño. No puedo hablar del Madrid o el Barça. En el pasado lo hicieron muy bien y tengo buenas relaciones con ambos.

P. ¿Cómo imagina el próximo mercado de fichajes?

R. Será difícil. Habrá mucha más oferta que demanda. Eso no será bueno para el mercado en conjunto porque los clubes medianos necesitan las inversiones de los grandes. Y no imagino a los grandes haciendo muchos gastos.

P. El Bayern nunca gastó más de 80 millones de euros en un fichaje, pero los clubes en el mismo rango de ingresos emprendieron contrataciones de más de 100 millones con cierta frecuencia: Neymar, Mbappé, Dembélé, Coutinho, Pogba, Hazard, Bale...

R. Todos, incluyendo el Bayern, hemos presionado de más. Estábamos obsesionados con tener equipos más cualificados. Estábamos listos para desembolsar. Tal vez nosotros gastamos menos que algún club español, algún club de París, o algún club inglés. Estoy convencido de que el récord del fichaje de Neymar por el PSG [222 millones de euros en 2017] tardará mucho tiempo en batirse. Primero, porque habría que tener dinero en caja y eso ya no es fácil. Y después porque quienes tengan liquidez no pensarán en ir de compras. Mientras dure la pandemia, estaremos a la expectativa: calculando qué significa esto para nuestros balances. Cada uno se concentrará en cómo sobrevivir en estos tiempos locos antes que en bordear los límites para invertir grandes sumas.

Nos espera un mercado de fichajes difícil. Con más oferta que demanda. Cada uno se concentrará en cómo sobrevivir antes que en bordear los límites para invertir grandes sumas

P. ¿Hay que extender la ventana de fichajes hasta enero?

R. Tenemos que hablar con Infantino [presidente de la FIFA], porque en última instancia esto es responsabilidad suya. Hay unas cuantas preguntas apremiantes que responder. Por ejemplo, tenemos a Coutinho, el jugador del Barça, hasta finales de junio. ¿Qué pasa si la Bundesliga no ha terminado el 30 de junio? ¿Y si tenemos que jugar la Champions después? ¿Podemos usar a Coutinho? ¿Bajo qué circunstancias? Deberemos discutir estas cuestiones en las próximas semanas. Me consta que a la FIFA le gustaría encontrar una solución inteligente y que la competitividad de los clubes no se vea perjudicada.

P. La liga belga se cerró como estaba. ¿Lo considera un mensaje para el resto de campeonatos?

R. La situación de la liga belga no tiene nada que ver con las grandes ligas europeas. Solo les restaba un partido por jugar y el primer clasificado tenía 15 puntos de ventaja. Soy un defensor total de jugar la temporada hasta el final. Por dos razones. Primero, por justicia deportiva. Tienes los grandes duelos pendientes, como el que libran el Madrid y el Barça por LaLiga. Segundo, por razones financieras, porque de que terminen los campeonatos depende muchísimo dinero que todavía no hemos cobrado, especialmente de las televisiones.

P. Las grandes ligas nacionales subrayan que es prioritario acabar las competiciones, incluso a partir de septiembre y jugando cada tres días. ¿Esto significa que concluir la Champions y la Liga Europa pasa a un segundo plano?

R. Lo que ocurra la próxima temporada ya se verá. Para ésta, el plan de la UEFA es claro: primero jugar las copas y las ligas nacionales; después, intentar terminar la Champions y la Liga Europa. Apoyar ante todo a las ligas de cada país fue un mensaje muy astuto por parte de la UEFA, porque fue el mejor respaldo que podían recibir los clubes.

Es mejor jugar partidos sin espectadores que quedarnos sin fútbol

P. Parece evidente que se jugará a puerta cerrada. ¿Cómo se sentiría usted si tuviera que jugar en estas condiciones?

R. Nunca he tenido una experiencia semejante. Solo una vez, cuando fuimos con el Bayern a jugar con el CSKA y el estadio estaba cerrado por una sanción de la UEFA. Fue una sensación extraña. Pero es mejor jugar partidos sin espectadores que quedarnos sin fútbol. En Alemania llevamos tres semanas sin fútbol y la gente se está poniendo nerviosa porque no hay fútbol en televisión. Sin hinchas pierdes la atmósfera. Pero sigue siendo fútbol. Tuvimos un Mönchengladbach-Colonia a puerta cerrada al comienzo de la crisis del coronavirus. Fue extraño. Pero finalmente se vio un fútbol bastante competitivo.

P. ¿Las televisiones pagan menos si los estadios están vacíos?

R. Hasta ahora no han reducido sus pagos. La dirección de la Bundesliga está en conversaciones con las televisiones, con las que siempre hemos tenido muy buena relación. Soy bastante optimista. Creo que encontraremos una solución. La próxima semana tenemos que ingresar una cuota.

P. ¿Se han planteado un escenario sin fútbol hasta 2021?

R. En el Bayern lo hemos hecho. Pero nadie espera que esto sea el mundo real. Porque si no volvemos a jugar al fútbol en 2020, entonces tendremos una situación muy, muy difícil de gestionar. Espero que el fútbol sobreviva si llegamos a ese extremo.

Lo más importante es que las organizaciones más influyentes del fútbol, la FIFA y la UEFA, tengan una buena relación. Lamentablemente, no es el caso en estos momentos

P. ¿Es partidario de elevar las cuotas de endeudamiento y gasto que ahora están tan limitadas por el control financiero de la UEFA?

R. Pediría que buscásemos una solución, porque si no relajamos el control financiero en los próximos dos años demasiados clubes se aproximarán peligrosamente a la frontera de lo permitido por las reglas. Sería feliz si se evita que haya clubes que hagan grandes inyecciones de capital para pescar en un mercado debilitado, aprovechándose de la competencia golpeada por esta crisis; pero para que los clubes sobrevivan y puedan hacer frente a sus gastos operativos creo que sería necesario reducir el control financiero.

P. Infantino insiste en organizar la Copa del Mundo de Clubes de la FIFA en 2022 mientras que Ceferin previene sobre la necesidad de no recargar el calendario. ¿Cuál es su visión?

R. Lo más importante es que las organizaciones más influyentes del fútbol, la FIFA y la UEFA, tengan una buena relación. Lamentablemente no es el caso en estos momentos. Les pido que se aproximen porque en estos tiempos es más importante que nunca preservar relaciones leales y armoniosas. En cuanto al Mundial de Clubes, independientemente de la fecha en la que se pueda disputar esa primera edición, creo que todos los clubes consideran que el formato actual que se organiza en dos semanas antes de Navidades, no es bueno. Considerando las fechas, el formato, y la financiación, es absolutamente mejorable. Debemos reformarlo. Todos coincidimos en eso. Y las discusiones no han ido descaminadas. Es un hecho que cada uno ha mirado demasiado por sí mismo. Debemos armonizar el calendario para que no se sobrecargue y los jugadores no tengan que jugar tantos partidos. El Mundial de Clubes no me parece que concurra con la Champions. Un torneo se disputa en dos semanas, el otro en diez meses.


Sobre la firma

Diego Torres

Es licenciado en Derecho, máster en Periodismo por la UAM, especializado en información de Deportes desde que comenzó a trabajar para El País en el verano de 1997. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Fútbol y seis Eurocopas.

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