La mitad de los ojeadores no le sirven al Barça

El club azulgrana renueva una red de captación de jugadores demasiado numerosa, anticuada y que aportaba poco valor

Ariedo Braida.
Ariedo Braida.IAGO LOPEZ

Apremiado por una situación económica crítica que ha condicionado una política deportiva errática, el FC Barcelona ha intervenido en el área de ojeadores con una medida drástica: ha despedido —o no renovado porque en algunos casos el contrato de los afectados acababa el 30 de junio— casi a la mitad de los 50 scouts que tenía en nómina. El argumento es que hay demasiados empleados a sueldo sin que den resultados, y excesivos trabajadores repartidos por el mundo que mandan informes que apenas añaden valor a lo conocido en el Camp Nou. Hay también un tercer factor definitivo como es el viraje en la filosofía de contratación impulsado hace tres temporadas por Pep Segura (entonces responsable del área deportiva; ahora despedido) porque se realizaron numerosos fichajes incongruentes —por precio, calidad y estilo de juego— que no impidieron que el filial se descabalgara hace dos cursos de Segunda.

El filial se acabó por convertir en una puerta giratoria sin remisión, al punto de que en los últimos tres ejercicios el club ha fichado a 26 jugadores y ya solo quedan dos de las primeras 20 incorporaciones. Toda una plataforma para facilitar el mercadeo y también despersonalización porque se vendieron a los talentos de la casa —en ocasiones porque la prisa tampoco es buena consejera en un jugador— y se fichó más de lo mismo, como explica la última ventana de traspasos: llegaron jugadores de Holanda (Groningen y NAC), Japón (Kashima Antlers), Argentina (Boca) y del Rayo Vallecano al tiempo que se marcharon otros que pedían paso como Abel Ruiz (Braga) y Alejandro Marqués (Juventus).

“Está claro que se han hecho cosas mal y también se adopta esta decisión por los errores cometidos. Hay que saber reconocer los fallos”, admiten trabajadores de la ciudad deportiva.

Otra rebaja salarial

También hay otros factores como la necesidad económica —el club tiene presupuestados 124 millones en ventas y todavía quedan 69 por completar antes del 30 de junio— y las exigencias de las altas instancias, toda vez que el presidente Josep Maria Bartomeu ya ha solicitado una nueva rebaja salarial a la plantilla, rechazada por los jugadores. “Pero el motivo real es porque el área no funcionaba; se ha quedado anticuada”, expone un trabajador del Barça.

La reestructuración empezó a diseñarse en los últimos tiempos de Segura y tomó impulso con la llegada a la dirección deportiva de Éric Abidal. Así se explica la salida hace unos meses de Ariedo Braida y ahora de André Cury, un agente de futbolistas que acabó en la nómina del club después de fichajes como el de Neymar. “Se ha hecho una auditoría profunda y un análisis concienzudo de todos los ojeadores”, admiten en el club; “la criba no es casual, se ha valorado el trabajo”. Los criterios, además de la implicación y motivación, se basan en los jugadores que han fichado y recomendado, los que han funcionado... Y el resultado es que aproximadamente la mitad no valen para el Barça.

“Hay que optimizar los recursos y adaptarnos a la tecnología porque hay muchas herramientas que no utilizábamos y que nos pueden dar información que antes solo se podía obtener de forma presencial”, señalan en el Barça. “Y también hacer una nueva red, moderna y actual, como tienen la mayoría de los grandes clubes”, añaden las mismas fuentes. Se cambiarán los parámetros para evaluar a los viejos y nuevos ojeadores y los criterios de responsabilidad: “se les pedirá que tomen la decisión y no solo informen”, aclaran en el club; “que lo recomienden o no, que lo expongan sin ambigüedades para que el área deportiva luego lo pueda valorar. Lo que hacíamos quizá no era lo correcto. No funciona demasiado bien. La competencia es mundial y hemos tenido que cambiar el método y la manera de detectar el talento”, zanjan en la ciudad deportiva el Barça.

La incorporación del directivo Xavier Vilajoana, un hombre de la cantera, como responsable del Barça B puede facilitar el remonte en la organización del fútbol base. Hay preocupación por el poco peso de la cantera en el Camp Nou y no se pueden hacer más concesiones en el fichaje de promesas extranjeras; los ojeadores deben afinar el tiro.

1.151 millones en 10 años

El Barcelona es el segundo club mundial que más ha gastado en fichajes en los últimos 10 años: 1.151 millones de euros, solo superado por el Manchester City con 1.584 y prácticamente empatado con el PSG, con una inversión de 1.150 millones. En esta clasificación, el Real Madrid es sexto con 977 millones gastados y el actual campeón de Europa, el Liverpool, séptimo con 930.

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