Mendy, un hueso para Kepa

El meta del Chelsea, tutelado por Cech y sin encajar en seis de sus primeros siete partidos con los londinenses, condena a la suplencia al internacional español

Mendy realiza una gran parada en el último encuentro de la Premier entre el Chelsea y el Burnley el pasado sábado.
Mendy realiza una gran parada en el último encuentro de la Premier entre el Chelsea y el Burnley el pasado sábado.OLI SCARFF (Reuters)

Frank Lampard, entrenador del Chelsea, lo tiene claro: su portero es Edouard Mendy (28 años, Senegal). Tras perder la confianza en Kepa Arrizabalaga, el técnico ha apostado por el internacional senegalés y este le está respondiendo con grandes actuaciones. Este miércoles, contra el Rennes, su anterior equipo, consiguió su sexta portería en blanco en sus siete primeros partidos con los blues. Kepa apenas ha encadenado tres encuentros sin encajar en 98 apariciones con el Chelsea. Con esta marca iguala a toda una leyenda del club como Petr Cech, que lo consiguió cuando fichó en 2004, proveniente también del Stade Rennes. El checo, retirado de los terrenos de juego, ejerce como director deportivo y consejero de Lampard. Él fue quien recomendó la contratación del meta tras su gran campaña en la Ligue 1, en la que clasificó al Rennes para su primera Champions.

A pesar de que llegó con molestias y no pudo debutar en primera instancia, rápidamente disipó todas las dudas en la portería. En su estreno ante el Tottenham, en la Copa de la Liga Inglesa, encajó su único gol hasta la fecha y desde entonces se ha erigido como un muro impenetrable con grandes actuaciones en partidos contra rivales de entidad como el Manchester United y el Sevilla. Si consigue mantenerse imbatido en sus tres próximos encuentros (contra Sheffield, Newcastle y Rennes) igualará un registro centenario de nueve partidos consecutivos sin encajar, el récord del Chelsea (William Foulke, 1905).

Su gran momento actual es la recompensa a la perseverancia tras unos inicios complicados en el mundo del fútbol. Sus padres, de origen senegalés y guineano, emigraron a Francia y se establecieron en la localidad de Montivilliers, en la Alta Normandía, donde nació Edouard. A los siete años, le apuntaron a su primer equipo, el Havre Caucriauville. Poco a poco fue progresando, pero nunca llegó a ser la primera elección en ninguno de los equipos en los que buscaba fortuna. A los 22 años se encontró sin contrato y sin ninguna oferta, lo que le hizo replantearse su continuidad como profesional.

Tras un año alejado de los terrenos de juego, decidió regresar al Havre, sin cobrar ni un euro, para entrenar y volver a sentirse futbolista. Fue entonces cuando se le brindó la oportunidad de volver a los focos: el Marsella buscaba porteros para su filial. En la costa azul, a pesar de no ser un fijo en el equipo, llamó la atención del Reims, que entonces jugaba en segunda división. Allí fue donde Mendy terminó de explotar al contar por primera vez en su carrera con la plena confianza de su entrenador. Primero, ascendió al Reims a la Ligue 1, con 18 porterías a cero, antes de fichar por el Rennes, en el que consiguió consolidarse como uno de los mejores porteros del fútbol francés. Este verano sonó para reforzar alguna de las porterías más importantes de Europa, antes de recalar finalmente en Stamford Bridge.

Primo del lateral izquierdo del Real Madrid, Ferland Mendy, decidió jugar con Senegal, país de origen de su madre, ante las escasas opciones entonces de recibir la llamada de Deschamps. Con el conjunto comandado por Sadio Mané, alcanzaron la final de la Copa África 2018, en la que cayeron ante Argelia. Pero una promesa hizo que jugara su primer partido como internacional con Guinea-Bissau, de donde era su padre. Cuando su progenitor estaba muy enfermo, Edouard decidió tener un gesto para que pudiera verle defender a su país antes de fallecer semanas después.

Su historia no es la de un joven talento al que le han puesto un camino de rosas, sino la de un trabajador que a pesar de las dificultades no se ha dado por vencido. A sus 28 años, ha experimentado una explosión tardía, fruto de la falta de oportunidades. Pero ahora que cuenta con el apoyo de su club, parece difícil que Kepa, internacional español de 26 años, pueda recuperar su puesto mientras el senegalés siga batiendo récords

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