João Félix, otra vez el azote de Simeone

El cambio del luso en el derbi vuelve a cuestionar la relación futbolística entre la estrella y el entrenador del Atlético

João Félix conduce el balón durante el Real Madrid-Atlético disputado el pasado sábado en el estadio Alfredo di Stéfano.
João Félix conduce el balón durante el Real Madrid-Atlético disputado el pasado sábado en el estadio Alfredo di Stéfano.AFP7 vía Europa Press (Europa Press)

”En ningún contrato está escrito que un jugador deba ser titular o jugar los 90 minutos”, desliza un dirigente del Atlético. Por encima de que entre algunos miembros de la directiva cueste entender el cambio de João Félix, la airada reacción de este tras ser sustituido en el derbi, a la hora de juego y con 1-0 en el marcador, ha desatado un enfado generalizado contra la cadena de gestos de disconformidad de los jugadores hacia Simeone. El carrusel de desaires lo inició Marcos Llorente en el Metropolitano ante el Lokomotiv de Moscú, continuaron Luis Suárez y Saúl en Salzburgo, y lo prorrogó el delantero luso en las gradas del Alfredo Di Stéfano. En el Atlético aseguran que no se tomarán medidas disciplinarias, aunque no descartan que haya conversaciones internas para frenar esos arrebatos que tan mala imagen han transmitido del colectivo.

Los movimientos con la cabeza, denotando incomprensión, y la violenta patada al aire que lanzó João Félix antes de acomodarse en la tribuna reservada a los suplentes delataron a un futbolista que no termina de cuadrar una relación de mutua confianza con su entrenador. En el club defienden que Simeone ya explicó el cambio en términos futbolísticos al término del partido argumentando que necesitaba más físico en el centro del campo para evitar que el Madrid terminara haciendo más goles. Esto sucedió justo después de que Simeone ordenara el controvertido cambio del luso, con el tanto de Carvajal. El Cholo no solo pensó en la posibilidad de empatar el partido, sino que en su decisión también estaba preservar el goal average particular por lo que pueda suceder al final del campeonato. La entrada de Kondogbia por Luis Suárez ya fue en esa dirección.

La cuestión está en si calará con gravedad el desaire de João Félix en la relación que mantiene con el técnico. Desde que aterrizó en el Atlético por 126 millones de euros, este se ha convertido en un azote para Simeone porque sus características jugaban en contra del libreto más clásico del entrenador. En el inicio del curso pasado chirrió cuando el entrenador le reservó un lugar en la banda derecha, con obligaciones defensivas que nunca había desempeñado y que le alejaban de las zonas de ataque más adelantadas. El jugador manifestó su descontento por la posición. También su agente, Jorge Mendes, mostró su disconformidad al club. El magnate de la representación dejó claro por entonces que no había llevado a su representado al Atlético para jugar de esa manera. Por momentos, el enquistamiento del conflicto iba camino de la decisión más compleja para el club: o el jugador o el entrenador.

Mejores registros

En la relación a tres bandas, jugador, entrenador, club, siempre sobrevuela la sensación de que si el juego del equipo no se acomoda a las características del primero, este no tardará en solicitar su marcha. En los peores momentos del jugador el curso pasado, Mendes ya hizo movimientos en el mercado inglés con vistas a una venta prematura. La suplencia de João Félix en Lisboa, en los cuartos de final ante el Leipzig, también levantó ampollas y disgustó sobremanera al jugador y a su apoderado. Las tres partes se concedieron una especie de segunda oportunidad con el inicio de esta temporada.

El cambio hacia un equipo más ofensivo impulsado por los jugadores había deparado la explosión más continua de João Félix. Al derbi se presentó con ocho goles y tres asistencias entre Liga y Champions y doblando su registro de pases y de regates respecto al curso pasado. En la hora de juego sobre la hierba de Valdebebas, João Félix padeció, como el resto del equipo, la incapacidad para salir de la presión a la que le sometió el Real Madrid. Aculado el Atlético por su rival y por no encontrar soluciones, el luso se marchó a la hora de juego sin un remate a puerta. Pero también cuando la ocasión de Lemar avisaba de que su equipo empezaba a generar más en ataque.

Sobre la firma

Ladislao J. Moñino

Cubre la información del Atlético de Madrid y de la selección española. En EL PAÍS desde 2012, antes trabajó en Dinamic Multimedia (PcFútbol), As y Público y para Canal+ como comentarista de fútbol internacional. Colaborador de RAC1 y diversas revistas internacionales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Europea.

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