Al Baskonia no le llega para ganar

El equipo vitoriano cae frente al Olympiacos, pese a que, paso a paso, mejora en sus prestaciones

Papanikolaou busca el pase ante Vildoza.
Papanikolaou busca el pase ante Vildoza.G. PANAGOPOULOU (EFE)

Después del solsticio de invierno, cuando las horas diurnas comienzan a alargarse muy poco a poco, la sabiduría popular apunta que cada jornada crece el día un paso de gallina. Como el Baskonia. Su particular solsticio llegó con el regreso de Dusko Ivanovic. Hasta entonces, como el día, perdía minutos de luz; ahora los gana. Va mejorando, sí, pero no lo hace con la celeridad que quisieran en Vitoria, sino con un paso de gallina en cada partido. Y eso no le llega en la Euroliga, aunque al Olympiacos le falte Printezis, que se resintió de un golpe en las costillas durante el calentamiento.

OLYMPIACOS, 80; BASKONIA, 70

Olympiacos: Baldwin (2), Spanoulis (16), Milutinov (10), Papanikolau (5), Rubit (19) –equipo inicial–, Rochestie (2), Paul (3), Charalampopoulos (3), Koniaris (0), Vezenkov (9), Ellis (11).

Baskonia: Sergi García (5), Stauskas (14), Shengelia (14), Shields (14), Eric (5), –equipo inicial–, Christon (3), Janning (5), Diop (2), Fall (2), Polonara (8).

Parciales: 25-24, 18-13, 16-14, 21-19.

Árbitros: Javor, Difallah y Balak.

Pabellón de la Paz y la Amistad. 5.730 espectadores.

Los problemas del Baskonia son, entre otras cosas, de fondo de armario, de falta de existencias, sobre todo en la dirección del juego. Ayer puso en la cancha a Christon, un nuevo base, que solo ha podido entrenarse dos días con su nuevo equipo, pero es que apretaban las urgencias. Frente al Zenit se fracturó el pómulo Pierria Henry, que superaba los 35 minutos en los últimos partidos porque los médicos siguen deshojando la margarita con Vildoza, que todavía no se sabe si se operará del hombro o seguirá con el tratamiento conservador; desde septiembre, Granger está fuera por la rotura del tendón de aquiles. Hace algunas semanas llegó Sergi García para cubrir las bajas, pero la fortuna ha castigado al equipo vitoriano, que también tiene en el dique seco a Garino.

Christon todavía no está acoplado al equipo; desconoce los sistemas, los movimientos de sus compañeros. Ivanovic se dirigía a él en los tiempos muertos, pero tendrá que irse acostumbrando en una competición en la que casi no hay tiempo para las prácticas.

Por eso no le llega a un equipo que aprieta mucho más en defensa, pero se desordena demasiado en ataque. Al Baskonia le falta puntería. Janning, un especialista desde lejos, está metido en un profundo bache. En el Pabellón de la Paz y la Amistas anotó un triple, y esa fue su aportación anotadora. Shengelia sigue siendo el sostén, pero no le llegan las fuerzas para todo.

Si enfrente tiene, además, a un genio del baloncesto como Spanoulis, la solución del Olympiacos para los instantes delicados, todo es más difícil. Él y Rubit activaron el juego de su equipo en un partido que fue igualado hasta que al Baskonia le fallaron las fuerzas. Siempre con una ligera diferencia en contra, el equipo de Ivanovic fue perdiendo pie con el paso de los minutos. Trató de la distancia no se ampliara, puso todas sus fuerzas en el empeño, pero se quedó corto.

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