Nakamura exhibe su poderío frente a Aronián (6-3) y entra en semifinales

Ding gana el segundo duelo contra Yu (2,5-1,5) y fuerza el desempate, que se jugará el miércoles

Hikaru Nakamura, durante una conferencia en el Festival de Gibraltar de 2019
Hikaru Nakamura, durante una conferencia en el Festival de Gibraltar de 2019John Saunders-Gibraltar Chess

Si la intuición en ajedrez es la memoria inconsciente, la de Hikaru Nakamura, asombrosa, se cimenta en los miles de partidas de un minuto que jugó durante años. El estadounidense parece en gran forma, a juzgar por la claridad con que ha eliminado al armenio Levón Aronián (3-2 y 3-1) en los cuartos de final del torneo rápido por internet Lindores Abbey, que se celebra en Chess24.com. Es probable que en semifinales se enfrente al campeón del mundo, el noruego Magnus Carlsen, ganador (2,5-0,5) del primer duelo frente al estadounidense Wesley So; el segundo se juega este martes.

“Tengo algunas cosas preparadas contra Magnus y me encuentro bien. Ya veremos”, se limitó a comentar Nakamura tras despachar con aparente facilidad a Aronián. Ganó el primer asalto de manera impecable, empató los dos siguientes sin sufrir y aprovechó muy bien la necesidad imperiosa del armenio para imponerse también en el cuarto. De modo que podrá descansar el miércoles en lo que respecta al Lindores Abbey, pero jugando quizá (según el sorteo) otro torneo rápido que empieza este martes junto a So, y sus también compatriotas Fabiano Nakamura y Leinier Domínguez.

No pocos ajedrecistas piensan que las partidas de un minuto (modalidad bala) no son ajedrez, en el sentido de que las ideas y los planes estratégicos se vuelven casi inútiles; lo que vale es la táctica y la celeridad. Pero no es menos cierto que sí desarrolla mucho dos virtudes, aunque pueda ser perjudicial en otros campos: la rapidez de reflejos y la memoria inconsciente, léase intuición. Los cientos de miles de posiciones que han pasado por el cerebro de Nakamura han dejado huellas, probablemente en forma de patrones y estructuras típicas. Y ello propicia que Nakamura sepa instantáneamente lo que hay hacer en un tipo de posición; quizá más rápido que nadie, incluido Carlsen, si bien el noruego -dotado de una memoria de elefante- le supera con claridad en profundidad de conceptos.

Liren Ding, durante el Festival Tata en Wijk aan Zee (Países Bajos) de 2019
Liren Ding, durante el Festival Tata en Wijk aan Zee (Países Bajos) de 2019L.G.

La de Liren Ding es una historia muy distinta. Da la impresión de que poco a poco se va recuperando del trauma sufrido por las dos cuarentenas seguidas, una en China y otra en Rusia, que lastraron su juego en el Torneo de Candidatos de Yekaterimburgo (Rusia), suspendido tras la primera mitad de las rondas, con Ding a dos puntos de los líderes, el francés Maxime Vachier-Lagrave y el ruso Ian Niepómniachi.

Ding ha renovado su repertorio de aperturas y, si bien, perdió el sábado el primer duelo frente a su durísimo compatriota Yangyi Yu en la muerte súbita, hoy se ha mostrado muy superior (tenía posición ganadora en la última partida cuando ha optado por forzar el empate) y se perfila como favorito para el miércoles. Si gana, se enfrentará en semifinales al vencedor de la eliminatoria que el ruso Danil Dúbov domina (3-0 en el primer duelo) frente al también ruso Serguéi Kariakin.

Todos los resultados de la primera fase: aquí

Sobre la firma

Leontxo García

Periodista especializado en ajedrez, en EL PAÍS desde 1985. Ha dado conferencias (y formado a más de 30.000 maestros en ajedrez educativo) en 30 países. Autor de 'Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas'. Consejero de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) para ajedrez educativo. Medalla al Mérito Deportivo del Gobierno de España (2011).

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