El Sevilla ficha a Papu Gómez

El centrocampista argentino, enfrentado con el entrenador del Atalanta, llega a cambio de siete millones como una “gran oportunidad de mercado”, según el club andaluz

El Papu Gómez, en el Sánchez Pizjuán.
El Papu Gómez, en el Sánchez Pizjuán.Sevilla (Sevilla FC)

“Con una gambeta se abre un mundo”. Así se expresaba Alejandro Papu Gómez (Buenos Aires 1988) a este diario justo antes de que el mundo se parara por la pandemia del coronavirus. La gambeta del Papu llega ahora al Sevilla de Julen Lopetegui y a LaLiga. Un futbolista talentoso y de mucha calidad, que viene a reforzar a un Sevilla cuarto clasificado, vivo en la Copa del Rey y pendiente de jugar una eliminatoria de octavos de final de la Champions ante el Dortmund. El conjunto andaluz pagará siete millones de euros al Atalanta por el Papu en una operación que los dirigentes del Sevilla consideran “una gran oportunidad de mercado”. El Papu, capitán del buen Atalanta dirigido por Gian Piero Gasperini, próximo rival del Madrid en la Liga de Campeones, se había peleado con el técnico italiano. Ambos protagonistas habían elevado al Atalanta italiano a altas instancias en el fútbol europeo tras ser tercero dos cursos consecutivos en la Serie A y alcanzar los cuartos de final de la Liga de Campeones. El argentino ficha por el Sevilla, en principio, hasta 2024 a sus 32 años.

“Lopetegui ya tiene a su Isco”, afirman los dirigentes del club andaluz. Monchi, director deportivo del conjunto andaluz, también ata a un futbolista de su predilección, al que había intentado fichar ya en anteriores ocasiones. Una de ellas como máximo responsable de la política deportiva de la Roma. Monchi considera que el Papu es la pieza que le falta a su Sevilla para ser competitivo. Un centrocampista con talento, desborde, visión de juego y capacidad para desmontar a defensas bien organizadas. El Papu deja el Atalanta después de jugar 252 encuentros con el club italiano, anotando 59 goles. Fue nombrado como mejor centrocampista de la Serie A en la pasada temporada. También estuvo en el once ideal de la Champions del curso anterior.

Con 32 años, el argentino tiene la oportunidad de jugar en LaLiga y en el equipo donde siempre quiso jugar en España, en el Sevilla. Su fichaje ha despertado una enorme expectación entre la afición del club andaluz. El centrocampista ha rechazado ofertas del fútbol árabe para jugar en el Sevilla y seguir compitiendo en una Liga tan complicada como la española. Si bien su explosión ha sido algo tardía, en la entidad andaluza están seguros de que el futbolista ofrecerá rendimiento inmediato a pesar de que lleva más de un mes sin entrenar con la primera plantilla del Atalanta por su conflicto con Gasperini.

El fichaje del Papu tampoco se ajusta a los cánones habituales en el comportamiento de Monchi, pero la calidad del jugador y la oportunidad que ha ofrecido el mercado han provocado el desenlace de la operación. El Papu y el Atalanta habían llegado a una situación de no retorno, le encantaba la idea de jugar en el Sevilla y el club andaluz también deseaba contar con los servicios de un futbolista cuyas características necesitaba para intentar dar un salto de calidad en su plantilla.

El Papu se ha destapado como un gran jugador las últimas cuatro temporadas en el Atalanta, club al que llegó en el verano de 2014 después de jugar una temporada en el fútbol ucraniano, en concreto en el Metalist de Jarkov. “Tuve un año terrorífico. Solo me sirvió económicamente. Empezó la guerra en Ucrania en diciembre y yo me fui en septiembre”, afirmó el jugador a este diario. Antes había jugado en el Catania (de 2010 a 2013), donde tuvo a Simeone como entrenador, que intentó llevárselo al Atlético de Madrid. En Argentina se formó en el Arsenal y jugó en el San Lorenzo de Almagro. En Sevilla será bien recibido por una trío de compañeros argentinos que le están esperando con los brazos abiertos. Son los casos de Acuña, Ocampos y Franco Vázquez. La banda está preparada para recibir al Papu con honores.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS