El City golea al Liverpool y se escapa hacia el título de la Premier

El equipo de Guardiola desequilibra al vigente campeón en la segunda parte con un Gündogan en estado de gracia y ya suma diez puntos más con un partido menos

Ilkay Gundogan anota uno de los tantos del City este domingo ante el Liverpool en Anfield.
Ilkay Gundogan anota uno de los tantos del City este domingo ante el Liverpool en Anfield.Jon Super (AP)

El torbellino del Manchester City pasó por Anfield y arrasó con el vigente campeón. Sucedió en una tarde de nevisca, en pleno temporal Darcy, y en plena era del fútbol de pandemia, motivo de estadísticas bizarras. El factor campo ha dejado de existir en la Premier, donde se ganan más partidos fuera de casa que dentro. Lo explotó el equipo de Guardiola, que suma 14 victorias consecutivas en todos los torneos, récord británico del siglo XXI, y que cada día juega mejor. Su ejecutor más visible fue Ilkay Gündogan. El volante alemán estuvo en todos los actos del drama: casi se tiene que retirar lesionado a los cinco minutos; se recuperó; falló un penalti y metió dos goles, el 0-1 y el 1-2. En la lona con un 1-4 en la frente quedó tendido el Liverpool, hasta hace un año el equipo más sólido de Europa.

LIVLiverpool
Liverpool
1
Alisson, Trent Alexander-Arnold, Henderson, A. Robertson (Konstantinos Tsimikas, min. 84), Fabinho, Curtis Jones (Milner, min. 67), Wijnaldum, Thiago (Shaqiri, min. 67), Salah, Roberto Firmino y Mane
MNC M. City
4
M. City
Ederson Moraes, Rúben Dias, John Stones, Alexander Zinchenko, Cancelo, Gündogan, Bernardo Silva, Rodrigo, Foden, Sterling y Mahrez (Gabriel Jesus, min. 71)
Goles 0-1 min. 48: Gündogan. 1-1 min. 62: Salah. 1-2 min. 72: Gündogan. 1-3 min. 75: Sterling. 1-4 min. 82: Foden.
Árbitro Michael Oliver
Tarjetas amarillas Thiago (min. 2), Rúben Dias (min. 61) y Fabinho (min. 69)

“Ojalá la próxima vez podamos hacer algo parecido con público”, dijo Guardiola con aire agotado, “porque Anfield sin público es algo totalmente distinto. Imagínense cómo habría reaccionado la gente al 1-1 y cuál habría sido su influencia sobre los jugadores”.

Incluso en un estadio vacío, el nuevo gran clásico del fútbol inglés reunió toda la emoción que avala su pedigrí. Este Liverpool-City, este Klopp-Guardiola, trasciende el duelo nacional para inscribirse como el partido de referencia del fútbol mundial. Por la creatividad de sus técnicos, por el nivel de sus plantillas, y porque se dirime el campeonato local más prestigioso. El Liverpool luchaba por regenerarse después de perder a sus cuatro centrales más importantes por lesión, y el City se afanaba en confirmar su regreso a la máxima expresión del fútbol de precisión que le elevó al bicampeonato entre 2017 y 2019. Enterrado el 4-2-3-1 y todas sus variantes experimentales, Guardiola redefinió su viejo 4-3-3 con las consecuencias explosivas que eran de prever. A la hora de desarrollar un modelo tan peligroso para propios y extraños, no hay artificiero más dotado que el catalán. Los jugadores lo agradecieron. El Liverpool lo pagó con una humillación. El equipo de Klopp sufrió su tercera derrota sucesiva en Anfield tras caer con el Burnley y el Brighton. Para descubrir una racha semejante hay que remontarse a 1963, en la alborada de la saga de Bill Shankly, equivalente a la fundación del club que los aficionados conocen.

Lejos del desenlace estruendoso que reflejó el marcador, el partido atravesó una primera parte disputadísima. Organizado con Rodri y Cancelo en la salida del balón, el City no rodó mientras Thiago tuvo energía para dirigir la obstrucción de Bernardo Silva y Gundogan. Muy aplicado en la cobertura hasta que lo sustituyeron con el 1-1, el volante español no dejó pensar al portugués y rascó al alemán en una acción fortuita que le dobló el tobillo izquierdo sin consecuencias. Sin los principales admiistradores de sus ritmos, el City se aferró al olfato de Rodri para anticiparse y a la contundencia de Rúben Dias para impedir que Firmino y Salah se girasen.

El City tardó más que su rival en encontrar su sitio en el campo. Mané y Firmino habían hecho los primeros remates de la tarde cuando Sterling, en una acción sin peligro aparente, puso en evidencia un complejo. Alexander Arnold le teme y a Fabinho le pone nervioso. El primero lo dejó pasar y el segundo le hizo penalti. Gundogan lo falló.

Otra cadena de fintas de Sterling posibilitó el 0-1 de Gundogan tras el descanso. Apareciendo a la espalda de los centrales y a un toque. El centrocampista, que es el goleador del equipo con nueve tantos, se ha revelado como espléndido definidor mientras los rivales intentan averigüar quién diablos es el falso nueve. ¿Foden? Quizás. ¿Mahrez? A veces. ¿Sterling? Cuando no es extremo, sí. El enredo parece tan aleatorio, y está tan bien maquinado, que de momento no hay defensa que sometida a su contratse no acabe desencajada.

Thiago por Shaquiri, principio del fin

El Liverpool replicó con una jugada de museo (por vieja) que Alexander-Arnold y Salah han devuelto a la modernidad más rabiosa. El lateral lanzó al egipcio por la misma banda y Rúben Dias falló el despeje. Cuando Salah se le escapó, lo derribó. Convertido el 1-1 de penalti, el partido parecía abierto hasta que Klopp cambió a Thiago por Shaquiri y a Jones por Milner, y al Liverpool, con un interior menos, se le secó la principal vía de salida del balón. Víctima de la presión general que concitó esta debilidad, Alisson cometió dos errores cuando buscaba desesperadamente un compañero libre. El primero supuso el 1-2 de Gundogan a pase de Foden; el segundo, el 1-3 de Sterling a pase de Bernardo Silva. A modo de broche simbólico, el canterano Foden hizo el 1-4.

“Creo que en la primera parte fuimos bastante dominantes”, dijo Klopp, tras el partido; “hicimos muy buenas cosas en espacios reducidos. En la segunda parte a veces nos costó encontrar hombres libres en el mediocampo porque no hicimos los movimientos adecuados. Y luego el 1-2 y el 1-3 fueron dos errores enormes nuestros. Game over. Ahí el partido murió. Pero si hubiéramos jugado todos los partidos como jugamos hoy no estaríamos diez puntos por debajo del City”.

La victoria —la primera que consigue en Anfield desde 2003— reafirma al City en el liderato de la liga con 50 puntos en 22 partidos. Lo siguen con un partido más el gris United (45 puntos), el meritorio Leicester (43), y el abatido Liverpool (40).

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