El Madrid se enchufa por el aire

El cabezazo de Casemiro en Valladolid confirma a los blancos como el equipo que más goles mete en la Liga en juego aéreo (11), prácticamente todos definitivos para sumar y reconectarse al título

Casemiro, en la acción del 0-1 en Valladolid.
Casemiro, en la acción del 0-1 en Valladolid.DPA vía Europa Press (Europa Press)

Mediada la segunda parte en Zorrilla, con Courtois como el mejor hombre blanco, Zinedine Zidane decidió cortar por lo sano, extrañamente en él, y optó por uno de esos movimientos que solo se ejecutan en momentos de emergencia: relevó de una tacada al trío ofensivo (Vinicius, Asensio y Mariano) y dio pista a lo poco que tenía en el banquillo, dos canteranos (Arribas y Hugo Duro) y al último de la primera fila (Isco). Con la ausencia por lesión de Benzema, al equipo todavía se le estaban notando más las costuras en el área rival.

El Real Madrid no encontró alivio en sus atacantes, ni en los que habían salido de inicio ni de los que aparecieron después. La solución llegó de uno de esos pozos que le están ayudando a mantenerse en pie en estos tiempos de estrecheces: el juego aéreo. Kroos centró y Casemiro, que ya había tenido dos claras, remató al Valladolid. Dos centrocampistas de nuevo al auxilio. La cabeza, otra vez al rescate. Un cuarto de sus goles en Liga (11 de 42) han venido así.

Ningún conjunto del campeonato ha metido más tantos de esta forma que los merengues, a distancia del Granada y Sevilla (siete). El Atlético lleva casi la mitad (seis) y el Barcelona, apenas cuatro. Casemiro es, junto a En-Nesyri, el líder de esta estadística en el torneo, y solo ellos por separado suman los mismos que todo el conjunto azulgrana, que acumula 242 saques de esquina, 37 choques y seis meses para un solo bingo.

Casemiro es, junto a En-Nesyri, el líder del torneo en esta faceta y solo ellos por separado suman tantas dianas (4) como todo el Barça

El dato blanco adquiere más relevancia aún porque en ese listado de anotadores por el aire en la Liga no aparece su hombre fetiche, Sergio Ramos, que solo lleva uno en esta suerte, en Champions ante el Inter. Con unos nombres u otros, la cabeza le ha servido a los madridistas para volver a enchufarse al título liguero tras sentirse casi desahuciados hace unas semanas. Ahora están a tres puntos del Atlético con un partido más y un enfrentamiento directo pendiente dentro de dos semanas en el Wanda. En sus cuatro últimas victorias, los tantos aéreos han resultado decisivos en tres de ellas (Huesca, Getafe y Valladolid) para acercarse a los rojiblancos.

Un método recurrente

El centro al área ha sido una práctica recurrente desde que ZZ ocupa la banda de la Castellana. En su primera etapa, un cocodrilo anidaba en el área, Cristiano Ronaldo, y hacía buena esta vía en ocasiones tan rudimentaria. Bale, Benzema y Ramos también contribuyeron a validar el método. Así fue cómo Marcelo y Carvajal desde los costados engordaron su tabla de asistencias: hasta 13 y 12 totales, respectivamente, en la campaña del doblete (2016/17). Sin embargo, emigrado a Italia el portugués, y desplomado y exiliado a la Premier el galés, el caladero aéreo sigue alimentando al Real Madrid. Los muchachos de Zizou persisten por esa ruta (era la quinta escuadra de la Liga antes de esta jornada que más centraba, tras Eibar, Huesca, Real y Getafe) y con buenos resultados. Incluso sin grandes señales de su capitán.

El dato adquiere más relevancia porque Ramos aún no se ha estrenado por arriba en el campeonato

Ahora es Casemiro el que se ha puesto al frente de la tarea. En realidad, de todas las tareas, porque en estos tiempos de ausencias médicas también hace de Ramos en defensa. Y en el área contraria, en alianza con el pateador Kroos -el “cabrón de Toni siempre la pone con la mano”, le piropeó en Zorrilla-, ya suma seis goles, cuatro de ellos de cabeza. Todos definitivos en el resultado final.

Ese es otro sello del liderato aéreo del Madrid. Es el que más mete de cabeza y casi siempre para dejar huella en los partidos. Salvo el que le clavó Benzema al Huesca (el último del 4-1), todos los demás le han servido para sumar puntos. Y lo mismo en las otras competiciones. El francés ventiló dos veces al Gladbach en casa (2-0) en un duelo crítico cuyo desenlace puso a todo el club en cuarentena durante una semana. Ya en la ida, en Alemania, Casemiro y Ramos descolgaron en el descuento dos balones del aire para empatar un encuentro que se daba por perdido. Y con el Inter en Valdebebas (3-2), el capitán amplió las distancias en su única aportación en este apartado. Hasta en su peor noche, la eliminación de Copa del Rey en Alcoy, el equipo blanco solo fue capaz de anotar ante un Segunda B por arriba. A la espera de Benzema, el Madrid no ha encontrado mejor martillo que el aéreo.

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