Isak interpreta la partitura de Silva

La Real Sociedad recupera sus mejores sensaciones y golea al Alavés con un triplete del delantero sueco y una exhibición del veterano mediapunta canario

Isak marca su tercer gol este domingo ante Pacheco en la goleada de la Real al Alavés en San Sebastián.
Isak marca su tercer gol este domingo ante Pacheco en la goleada de la Real al Alavés en San Sebastián.Javier Etxezarreta (EFE)

Los resultados son la base del fútbol de élite. Nada se puede construir sin ellos. En su ausencia la duda florece y en la indecisión llega el desastre. El bucle es diabólico y requiere carácter para no caer en él. A la Real le sobra convicción para seguir el camino que ha marcado, una ruta saludable en tiempos en los que no sobran las buenas noticias en LaLiga. Pero necesita la gasolina de la victoria para reforzar credos. En esas anda, delicado el equipo tras un tramo en el que los fiascos se juntaron con destacadas ausencias de importantes futbolistas. Desde noviembre no encadenaba tres victorias seguidas en el campeonato. Lo volvió a lograr tras dejar atrás con solvencia y contundencia al Alavés, que no deja de mirar al abismo, apenas un punto sobre el descenso. Para la Real acostumbrarse de nuevo a ganar es un bálsamo, y más tras el revolcón sufrido entre semana ante el Manchester United. A su mejor nivel es un equipo que sueña y hace soñar.

RSOR. Sociedad
R. Sociedad
4
Remiro, Robin Le Normand, Igor Zubeldia, Monreal, Gorosabel, Merino (Guridi, min. 64), Illarramendi (Ander Guevara, min. 56), David Silva (Merquelanz, min. 79), Oyarzabal (Januzaj, min. 80), Isak (Jon Bautista, min. 64) y Portu
ALA Alavés
0
Alavés
Pacheco, Martín Aguirregabiria, Lejeune, Laguardia, Alberto Rodríguez, Íñigo Córdoba (Facundo Pellistri, min. 56), Edgar Méndez (Burgui, min. 69), Pina (Pere Pons, min. 69), Manu García, Deyverson (Lucas Pérez, min. 56) y Joselu (Guidetti, min. 79)
Goles 1-0 min. 40: Isak. 2-0 min. 48: Isak. 3-0 min. 61: Isak. 4-0 min. 72: Portu.
Árbitro José Luis Munuera Montero
Tarjetas amarillas Merino (min. 50), Manu García (min. 51), Illarramendi (min. 53), Pina (min. 60) y Jon Bautista (min. 84)

La Real vuelve a volar y lo hace subido a un avión llamado Alexander Isak, una joya de 21 años que se pule en un entorno amable para crecer y que ha dado un paso adelante tras la salida del equipo de Willian José. Al Alavés le marcó tres goles en una hora, dos con la derecha y uno con la zurda, todos excelente y sutiles definiciones plenas de clase. Isak suma nueve goles en las últimas seis jornadas. En todas marcó, hazaña que hasta ahora sólo han logrado en la Real Sociedad dos delanteros de postín, Aldridge, en 1990, y Kovacevic en 2002, el serbio a caballo de dos temporadas.

Isak interpretó la partitura, pero los directores estaban tras él. De derecha a izquierda, pero siempre con movilidad, Portu, Silva, Merino y Oyarzabal son un regalo para un delantero. Con ellos asumió la Real una paciente tarea de demolición porque el Alavés se ordenó para realizar un esforzado ejercicio defensivo. Y buscó sus recursos, los centros de Córdoba desde la izquierda, por ejemplo. Durante cuarenta minutos se hizo incómodo el equipo de Abelardo, por momentos nada poroso. Y obligó a que el rival exprimiese su talento. Le sobra a la Real, que se activó en la medida en que David Silva entró en el partido. Veterano como es, recién salido de una serie de pequeñas lesiones, sobran los dedos de la mano para señalar a día de hoy en el campeonato español futbolistas más excitantes que el segundo mago de Arguineguín.

El Alavés se cayó cuando estaba en la orilla del descanso. Lo hizo tras un periodo en el que corrió tras la pelota, pero mantuvo inactivo a su guardameta. La Real había empezado punzante sobre todo cuando encontraba a Portu, pero decayó ante la presión y el físico del rival. Insistió y lo que parecía una pétrea muralla tornó en castillo de arena. Merino aprovechó dos metros de distancia en la vigilancia para sacar lustre a su zurda y obsequiar a Isak con el primer gol. Esa muesca llegó a cuatro minutos del descanso, la segunda cuatro minutos después del regreso. Silva sacó el conejo de la chistera e Isak lo acarició a la red.

Abelardo operó entonces, pero ya era tarde. Había sacrificado de inicio a Lucas Pérez en beneficio de Deyverson, que no respondió. Cuando enmendó su decisión, y también buscó uno contra uno con el debutante charrúa Pellistri, ya no había caso. La Real estaba de dulce y Silva, tan exquisito como en sus mejores días. De sus botas partió el tercer gol, cerrado tras la conexión de Oyarzabal con Isak. Luego, ya sin Isak en el campo encontró a Portu para redondear la tarde y enviar al Alavés al rincón de pensar porque el cuadro vitoriano ha perdido seis de sus últimos ocho partidos de Liga y encajó nueve goles en las dos últimas jornadas.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción