El Sevilla agarra la tercera plaza

Los de Lopetegui superan al Barcelona en la tabla tras ganar a Osasuna (0-2) con un fútbol práctico y eficaz

De Jong anota el segundo gol del Sevilla.
De Jong anota el segundo gol del Sevilla.Villar López (EFE)

El Sevilla es un animal competitivo. Siempre sabe lo que tiene que hacer en el campo y se adapta a la perfección a lo que le exigen los partidos. Práctico y eficaz, el conjunto de Lopetegui derrotó a un Osasuna que llegaba en buena racha y agarró la tercera plaza de la Liga, con un punto de ventaja sobre el Barcelona. El equipo andaluz se sitúa a cuatro del Madrid, con un partido menos, y a siete del Atlético.

OSAOsasuna
Osasuna
0
Herrera, David García, Manu Sánchez, Aridane, Nacho Vidal (Íñigo Pérez, min. 79), Lucas Torró, Jon Moncayola, Oier (Brasanac, min. 63), Rubén García (Jonathan Calleri, min. 63), Barja (Roberto Torres, min. 63) y Ante Budimir (Adrián, min. 83)
SEV Sevilla
2
Sevilla
Bounou, Jesús Navas, Rekik, Jules Koundé, Diego Carlos, Joan Jordán (Gudelj, min. 86), Fernando, Óliver Torres (Rakitic, min. 65), Munir (Alejandro Gómez, min. 79), Luuk de Jong (Youssef En-Nesyri, min. 79) y Suso (Aleix Vidal, min. 65)
Goles 0-1 min. 18: Diego Carlos. 0-2 min. 48: Luuk de Jong.
Árbitro Javier Alberola Rojas
Tarjetas amarillas Munir (min. 66), Nacho Vidal (min. 75), Joan Jordán (min. 82) y Lucas Torró (min. 87)

En el Sadar, el Sevilla manejó con destreza los tiempos del partido. Aguantó la presión inicial de Osasuna, marcó a balón parado, apretó en el inicio de la segunda mitad y culminó, de esta forma, su sexta victoria consecutiva en la Liga (quinta seguida sin encajar). Un ejercicio de solvencia, aunque a veces de la impresión de que podría solventar incluso antes los partidos.

Con un Fernando a gran nivel y la defensa brillando con enorme eficacia, el Sevilla golpeó a su rival sin remisión. Osasuna fue incapaz de tirarle entre los tres palos. Los 16 goles encajados son la mejor prueba de la gran fiabilidad del equipo de Lopetegui.

Osasuna y Sevilla midieron sus buenas rachas en una pelea por distintos objetivos librada a una intensidad tremenda. El choque se convirtió en una multitud de maniobras individuales para sortear la presión que tan bien hicieron ambos equipos. Osasuna, con un nivel altísimo en la recuperación, obligando al Sevilla a perder más balones de la cuenta. Eso después de someterlo a cinco minutos de locura, que se tradujeron en un remate de Oier al palo a los tres minutos. El Sevilla, escaso de velocidad, optó por sosegar a Osasuna desde la posesión. El equipo de Lopetegui se hizo con la pelota. Aunque sus pases fueron demasiado previsibles, tuvieron la virtud de aplacar a un rival que empezó lanzado.

Fue el balón parado el que alivió a los andaluces. A los 19 minutos, Jordán sacó de forma espléndida un saque de esquina muy bien rematado por Diego Carlos. El tanto asentó el plan del Sevilla de vivir de la posesión, con Óliver intentando el pase al hueco de vez en cuando. El equipo de Lopetegui es un rival formidable. Parece que sufre en el partido y, de repente, te golpea de forma irremisible. Así ocurrió al inicio de la segunda mitad. El Sevilla remató con peligro en dos ocasiones en un minuto antes de que Fernando robara un balón en el centro para asistir a Munir. De Jong remató y con la ayuda de Aridane hizo el 0-2. La arrancada del futbolista brasileño fue espectacular. El Sevilla supo adaptarse a la perfección a lo que requería el partido y atisbó que el momento de ir a por él fue el inicio de la segunda mitad. A Osasuna, que le falta calidad pero que le sobra alma, se le ponía el encuentro muy complicado. Remontar un 0-2 al equipo menos goleado de la competición se convertía en una empresa suprema. Y más cuando el Sevilla seguía tocando el balón de manera eficaz, conduciendo con seguridad la pelota de un lado a otro ante un rival cada vez más cansado.

Lopetegui introdujo cambios para mantener el resultado y el Sevilla no pasó el más mínimo apuro para hacerse con un nuevo triunfo. El conjunto andaluz se siente tan seguro gracias a sus centrales y Fernando por delante que casi nunca se descentra. Es más, recambios como Rakitic, Papu y En-Nesyri le dieron más calidad para conseguir incluso algún gol más. Por ejemplo, en una gran acción del Papu que salvó Herrera con una buena parada. Este Sevilla tan fiable camina muy seguro. El sábado tendrá una prueba de fuego ante el Barcelona, con el que tendrá un doble duelo. Primero en LaLiga y luego en la vuelta de las semifinales de la Copa, donde el conjunto andaluz parte con una ventaja de 2-0 (goles anotados por Koundé y Rakitic).

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