Un penalti a favor, un problema para el Eibar

El conjunto dirigido por José Luis Mendilibar ha fallado cinco de las ocho penas máximas que ha lanzado esta temporada

Esteban Burgos lanza este domingo un penalti ante el Villarreal en Ipurua.
Esteban Burgos lanza este domingo un penalti ante el Villarreal en Ipurua.AFP7 vía Europa Press (Europa Press)

Los jugadores del Eibar empiezan a ver la portería contraria más pequeña de lo normal. En vez de 7,32 metros de largo y 2,44 de alto, perciben que tienen enfrente un arco de hockey patines, y a un portero gigante. Cuando los futbolistas armeros escuchan al árbitro señalar un penalti a su favor, empiezan a dejar de pensar en una oportunidad y se les pasa por la cabeza que se enfrentan a un marrón. La palabra es pavor. Han dispuesto esta temporada de ocho lanzamientos desde los once metros y sólo han anotado tres, mientras que cinco se fueron al limbo de las grandes ocasiones falladas.

“Es otra de las razones por las que estamos abajo”, asegura José Luis Mendilibar, el entrenador del Eibar. “Los penaltis que fallamos son para meternos en el partido. No son penaltis que tirar en los minutos de la basura que no valen para nada. No es normal fallar cinco penaltis de ocho que hemos tirado”.

Para un equipo que no está marcando demasiados goles, y que además se debate en los puestos de descenso, acertar en las penas máximas es vital, pero está fallando. Cuatro jugadores se han alternado en los lanzamientos. Comenzó Edu Expósito. Fue el 30 de septiembre frente al Elche, que se había adelantado en el marcador, en Ipurua, en la primera parte. En el minuto 52, el árbitro señaló la pena máxima. El centrocampista no acertó ante Badía y el Eibar acabó perdiendo 0-1.

Tomó el relevo el central Esteban Burgos. Se convirtió en el especialista pues acertó los dos que lanzó, ante el Valladolid y el Betis. En el Villamarín, el Eibar tuvo otra oportunidad desde los 11 metros. Cogió la pelota Sergi Enrich, y falló. Era el minuto 90, y el Eibar ganaba 0-2. El error no hizo que su equipo perdiera puntos, pero el delantero no volvió a lanzar.

Sí lo hizo otra vez Edu Expósito, y de nuevo falló, esta vez ante Rui Silva, portero del Granada, que ha detenido cuatro de los seis que le han tirado. Sin embargo, el rechace lo aprovechó Bryan Gil para marcar. Era el pasado 3 de enero. Tres semanas más tarde, en Ipurua y frente al Atlético de Madrid, el encargado de lanzarlo, por sorpresa, fue el portero, Marko Dmitrovic. No estaba Burgos, así que el guardameta asumió la responsabilidad: “La idea de que lo tirara yo surge de Mendilibar. Llevaba bastante tiempo diciéndome que tenía que tirar los penaltis. Edu Expósito falló el último contra el Granada y antes del partido contra el Levante me dijeron que si había un penalti lo iba a lanzar yo”. Batió a Oblak, al que engañó con un disparo fuerte y colocado. No sirvió de nada porque el Atlético remontó.

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El pasado 6 de marzo, el Eibar volvió a tener la oportunidad de sumar. Fue en el Carranza, ante el Cádiz, que ganaba 1-0. Dmitrovic otra vez asumió la responsabilidad, pero su disparo lo rechazó Ledesma. Era el minuto 57, y un gol servía para salvar un punto, pero no llegó.

Tampoco el pasado domingo ante el Villarreal, que ganaba 0-2 en Ipurua, cuando, antes del descanso, Estupiñán tocó el balón con la mano en el área. La pelota la cogió Burgos, el más atinado hasta ese momento, pero su lanzamiento, muy centrado, lo despejó con el pie Asenjo. El gol que marcó el Eibar en la segunda parte no fue suficiente (1-3).

“Puedes practicar en un entrenamiento la mecánica de cómo tirarlo, pero en un partido hay muchas cosas, como la cabeza, los puntos que te estás jugando y esas cosas influyen más que las dinámicas. Igual tenemos que trabajarlos más”, confiesa Mendilibar, apesadumbrado por la mala racha de su equipo, que en siete temporadas en Primera División ha lanzado 47 penalties y ha fallado 14, un 30%, mientras que en la presente campaña dobla ese porcentaje. La peor temporada había sido la pasada, cuando el Eibar falló 3 de 10. En la campaña 2014-15, la primera en la máxima categoría, no erró ninguno, aunque sólo tuvo dos a favor.

El equipo que más penaltis falló en la última década fue el FC Barcelona, que en la temporada 2015-16 desperdició ocho, claro que lanzó 19 (42%). Un año más tarde, el Atlético de Madrid tuvo seis fallos desde los 11 metros, y en la 17/18, el Getafe erró siete.

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