Verstappen se pasa de la raya y Hamilton vence en Baréin

El inglés gana después de que los comisarios obliguen al de Red Bull a devolverle el liderato; Sainz, octavo y abandono de Alonso

Hamilton celebra su victoria en el podio de Bahréin.
Hamilton celebra su victoria en el podio de Bahréin.Kamran Jebreili (AP)

El Mundial de Fórmula 1 se asoma a una de sus periódicas revoluciones la temporada que viene, una cascada de cambios en el reglamento técnico introducidos con la intención de apretar un pelotón dominado por Mercedes desde 2014, cuando entró en escena la tecnología híbrida. Como aperitivo, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) ya le dio un pequeño meneo a la normativa de este 2021. Al menos en Baréin, esos retoques ya alteraron el orden establecido para suerte de la hinchada, que lleva mucho tiempo esperando a algún equipo que pueda medirse en corto con la marca de la estrella.

A la espera de que lleguen otros, esta escudería será Red Bull, la única estructura que en los últimos tiempos logró aguantar el tirón de las Flechas de Plata. Detrás de la tropa del búfalo rojo llegan un par de las demás, con una inercia mucho más positiva que en los últimos años. Llega McLaren, con el buen rollo y la frescura que aportan Lando Norris y Daniel Ricciardo. Llega Ferrari, con el ‘dúo dinámico’ que forman Carlos Sainz y Charles Leclerc. Y llega Alpine, con un Fernando Alonso rejuvenecido y con ganas de marcha.

En Sakhir, la victoria se la llevó Lewis Hamilton, pero al margen del resultado lo más llamativo de este primer gran premio fue el pulso de la propia carrera, trufada con un festival de adelantamientos que vaticina un panorama algo distinto al de los últimos cursos, en los que Mercedes sacó el rodillo. El podio en Baréin lo completaron Max Verstappen y Valtteri Bottas, que apenas entró en juego. En su estreno con Ferrari, Sainz finalizó el octavo, mientras que Alonso tuvo que abandonar por una avería en su bólido.

Carlos Sainz, tras la carrera.
Carlos Sainz, tras la carrera.LARS BARON (AFP)

Hamilton tiene en sus manos encasquetarse su octava corona de campeón, esa que le permitiría desempatar con Michael Schumacher y convertirse, con la estadística en la mano, en el corredor con la mejor hoja de servicios de la historia del certamen. De conseguir su objetivo, probablemente sea el título más trabajado de los siete que acumularía enfundado en el mono de Mercedes. Según el británico, las restricciones aerodinámicas aplicadas este 2021 solo persiguen una cosa: “No es ningún secreto que los cambios se han hecho para frenarnos”.

Si dejamos a un lado la opinión, lógicamente interesada, del actual campeón, hay una serie de indicativos que llevan a pensar que, efectivamente, el constructor alemán no dominará con brazo de hierro como lo hizo recientemente. De entrada, la pole position que se adjudicó Verstappen en esta primera cita de la temporada, la primera que no se lleva Mercedes en ocho años. Y después, el celo con el que Hamilton y sus ingenieros manejaron la prueba, convertida en una auténtica partida de ajedrez entre la joya de Mercedes y el diamante de Red Bull hasta los últimos 16 giros. A partir de ese momento (vuelta 40), cuando el holandés realizó su última visita a los talleres, toda la estrategia previa saltó por los aires y todo se redujo a un intercambio de golpes de los dos coches más afilados de la parrilla.

Fernando Alonso, durante la carrera de este domingo.
Fernando Alonso, durante la carrera de este domingo.Kamran Jebreili (AP)

Mad Max salió del taller en esa última parada con una desventaja de más de ocho segundos respecto de Hamilton, que, sin embargo, circulaba con unos neumáticos (ambos con la especificación más dura) 11 vueltas más usados que los de su rival. El puñal del búfalo rojo se quitó el mono de carreras para enfundarse ese disfraz de tiburón que tanto le define. En nueve vueltas (de la 40 a la 49), le ventiló seis segundos a Hamilton, que estuvo midiendo el peso del pie en acelerador para llegar al momento decisivo con algo de goma en sus ruedas.

“Tienes a Max detrás”, le dijo a Hamilton, Peter Bonnington, ingeniero de pista del piloto de Stevenage. “Te lo dejo a ti. No te puedo ayudar en más”, respondió Gianpiero Lambiase, su homólogo en el taller energético, dirigiéndose al chico de Hasselt. Pues bien, el ganador del intercambio de golpes lo decidieron finalmente los comisarios de dirección de carrera, que obligaron a Verstappen a devolverle el liderato a Hamilton inmediatamente después de haberle adelantado, a falta de tres vueltas para el final, por traspasar los límites de la pista.

“Es una pena, pero hay que sacar el lado positivo de lo que ha pasado. Hemos conseguido luchar con ellos [Mercedes], y eso es muy bueno si tenemos en cuenta que es el primer gran premio”, resumió el de Red Bull. “Ha sido una de mis carreras más difíciles en los últimos tiempos. Max lo está haciendo muy bien y nos va a exprimir al máximo”, dijo, por su parte, el primer líder de la tabla de un campeonato que tiene una pinta muy distinta a los últimos.

ALONSO SE QUEDA SIN FRENOS

En su reaparición tras dos temporadas alejado de la Fórmula 1, Fernando Alonso no pudo terminar su primera carrera con Alpine por culpa de una avería en los frenos de su monoplaza, que llevó a los ingenieros del equipo francés a optar por una retirada para evitar cualquier desgracia.

 

Corría la vuelta 33 de la prueba y el asturiano circulaba el 14º, por más que ya venía con algún que otro problema que le hizo perder el empuje de los primeros giros, en los que rodó entre los diez primeros la mayor parte del tiempo.

 

“Al final, los frenos fueron la cusa del abandono, pero antes ya arrastrábamos alguna cosilla en las baterías”, convino Alonso, entusiasmado con su regreso a la F1. “Fue un momento emocionante, muy chulo. Esas primeras vueltas, el estar en lucha con los demás coches. En esas peleas te late el corazón más fuerte”, añadió el ovetense, que insistió en el tiempo que todavía necesita para llegar a su mejor nivel.

 

“Todos los pilotos que han cambiado de escudería tienen que acostumbrarse a sus nuevos coches. Pues imagínate eso multiplicado por dos años”, reflexionó el español.

 

Carlos Sainz, por su parte, se mostró satisfecho con esa octava plaza en su estreno con Ferrari. “Fue relativamente bien, aunque me lo tomé con mucha calma, tan vez demasiada, en las primeras vueltas”, declaró el madrileño. “Ya tendré tiempo de salir como lo hacía con el McLaren”, remachó Sainz.

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