El Villarreal, ya europeo, castiga a un mal Sevilla

Tres goles de Bacca y uno de Gerard Moreno hacen felices a 5.000 espectadores en La Cerámica

Bacca marca tras dribla a Bono y ante Koundé. Como RobertoBaggio ante España en el Mundial 94.
Bacca marca tras dribla a Bono y ante Koundé. Como RobertoBaggio ante España en el Mundial 94.Domenech Castelló (EFE)

Primero fue la falta de tino. Luego, la desidia. A esos dos defectos del Sevilla se unió la enorme actuación de Gerard Moreno y Bacca para que el Villarreal destrozara al equipo andaluz, que empezó bien, pero que acabó tirando la toalla en una actitud bastante desconcertante en el habitual desempeño del Sevilla. En realidad, los de Lopetegui empezaron a flojear desde la noche en la que el Athletic (0-1) acabó con sus opciones de pelear por el título, por más que empatara ante el Madrid (2-2). El Sevilla regaló tres de los goles recibidos y encajó por primera vez cuatro tantos en una gran temporada liguera que mancha con actuaciones de este tipo.

VLLVillarreal
Villarreal
4
Asenjo, Alberto Moreno (Coquelin, min. 81), Pau Torres, Albiol, Ramiro Funes Mori, Parejo (Jaume Costa, min. 81), Yeremy Pino (Raba, min. 66), Moi Gómez, Trigueros, Gerard Moreno (Álex Baena, min. 80) y Bacca (Fernando Niño, min. 80)
SEV Sevilla
0
Sevilla
Bounou, Jules Koundé, Jesús Navas, Marcos Acuña, Diego Carlos, Lucas Ocampos (Franco Vázquez, min. 77), Suso (Óscar Rodríguez, min. 68), Fernando, Papu Gómez (Gudelj, min. 57), Rakitic (Óliver Torres, min. 68) y Luuk de Jong (Youssef En-Nesyri, min. 57)
Goles 1-0 min. 33: Bacca. 2-0 min. 46: Bacca. 3-0 min. 65: Gerard Moreno. 4-0 min. 78: Bacca.
Árbitro Guillermo Cuadra Fernández
Tarjetas amarillas Diego Carlos (min. 28) y Marcos Acuña (min. 50)
Tarjetas rojas Diego Carlos (min. 51)

No es el problema de un Villarreal que borró del terreno de juego a su rival. El resultado es que el equipo de Emery se asegura ser equipo europeo la próxima temporada, con una final pendiente de la Liga Europa ante el Manchester United que puede hacer que juegue la Champions si la gana. Ahora mismo, puede jugar la Liga de Campeones, la Liga Europa o la nueva Conference League. Villarreal fue una fiesta, con 5.000 espectadores disfrutando de su equipo 434 días después de la última vez. Fueron felices con los goles de Bacca y la clarividencia de un Gerard Moreno extraordinario. El Sevilla compitió durante la primera mitad. Luego fue superado de forma absoluta.

Más de un aficionado sevillista debió preguntarse por qué Lopetegui dejó en el banquillo a su máximo goleador, En-Nesyri (24 dianas), para modificar su once de gala con la entrada de De Jong. El delantero holandés lo intentó de todas las maneras en un primer tiempo donde su equipo exhibió una gran superioridad durante los primeros 20 minutos de juego. Un Sevilla que se aprovechó de las bajas del Villarreal y del extraño planteamiento de Emery, quien le dio la banda derecha a Yeremy y Funes Mori para deleite de Ocampos y Acuña. Realmente, el equipo andaluz fue el dueño y señor de todos los espacios del campo, metiendo en su área a un rival sin respuesta ante los argumentos del Papu, Suso, Navas, Ocampos o Rakitic. En los primeros 15 minutos, el Sevilla había acumulado siete remates sobre la meta de Asenjo. Especialmente claras fueron las opciones de De Jong en el minuto 8 y luego en el 15. En la primera, el holandés tiró sobre Albiol con todo a favor. En la segunda, el atacante voló para conectar un remate de cabeza después de un gran pase de Navas. Estaba demasiado solo como para ser tan impreciso.

El Villarreal respiró ante la falta de eficacia del Sevilla. Es más, mostró una pegada que define a los grandes equipos. Bacca remató de cabeza a la salida de un saque de esquina imponiéndose a Diego Carlos, más pendiente de alguna trifulca con Gerard que de defender un saque de esquina como se merecía. Los de Emery se adelantaban en el marcador plasmando la gran verdad de este deporte. El Sevilla, algo perplejo, no dejó de intentarlo. Otra vez De Jong, como no, gozó de una gran ocasión en un remate de cabeza que salvó Asenjo. El fútbol, sin duda, es así. El Sevilla había realizado 19 remates a puerta (cinco a puerta) por uno solo a puerta del Villarreal que acabó en gol.

El talento Gerard Moreno y el acierto de Bacca decidieron el partido en una acción de calidad. El colombiano recordó a Roberto Baggio en el Mundial de Estados Unidos de 1994 cuando batió a Zubizarreta para meter a Italia en semifinales. Koundé, como Abelardo, fue batido por el sutil toque de Bacca. Por arte de magia, el Sevilla se borró del partido. Un ejemplo fue Diego Carlos, que vio la segunda tarjeta amarilla por un agarrón a Yeremy. Todo lo bueno que apuntó el Sevilla en la primera mitad desapareció. Sus futbolistas perdieron muchos balones y carecieron de la intensidad necesaria para competir en un partido de esta índole. El Villarreal dibujó combinaciones excelentes, con Gerard Moreno de protagonista y Bacca como brazo ejecutor. Tres goles le hizo el colombiano a su ex equipo, presentando las credenciales para poder ser titular en la gran final de la Europa League ante el Manchester United. En ella pensó también Emery, dando descanso a sus dos jugadores principales. También haciendo feliz a esos 5.000 espectadores que volvieron a su casa tanto tiempo después.

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