Xavi Pascual, el entrenador interino que duró 12 años y lo ganó todo con el Barça de balonmano

El técnico asume el cambio de proyecto de Laporta y Masip pero no entiende que despidan del club a David Barrufet

Xavi Pascual celebra el triunfo del Barça en la final de la Liga de Campeones contra el Aalborg.
Xavi Pascual celebra el triunfo del Barça en la final de la Liga de Campeones contra el Aalborg.SASCHA STEINBACH (EFE)

Xavi Pascual culminó la temporada perfecta el domingo al conquistar la décima Copa de Europa del Barça de balonmano. Tras el pleno de 61 triunfos y cinco títulos esta temporada, vivió este lunes su primera jornada fuera del club después de 12 temporadas como entrenador. Los mismos que le eligieron para el cargo en febrero de 2009, Joan Laporta y Enric Masip, el entonces director deportivo y ahora asesor presidencial, prescinden ahora de sus servicios. Llegó como relevo interino de Manolo Cadenas, en principio para ocupar el cargo durante seis meses. Se tiene que marchar, a sus 53 años, en la cúspide de su carrera y pese a que tenía un año más de contrato, tras ganar tres Copas de Europa y 11 Ligas seguidas, entre otros muchos trofeos.

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“Llegué pensando que estaría seis meses en el cargo”, recuerda. “La situación era muy complicada, pero la asumí como entrenador de club. Tuvimos que cambiar muchas cosas y bastantes jugadores. Cambiamos el rumbo. Estaba con Enric (Masip, director deportivo), ganamos la Copa y me renovaron por dos años. Fácil no hay nada. Se hicieron cosas muy importantes, hubo fichajes, siempre he pensado que el fichaje de Siarhei Rutenka (lateral izquierdo bielorruso) demostró una apuesta del club por el balonmano y metimos un tío que nos dio el carácter que nos hacía falta. Fue muy importante en aquel momento”.

Aquello fue el inicio de una sucesión de éxitos. El equipo fue inexpugnable en las competiciones españolas y en Europa acostumbró a estar entre los mejores con el broche de esta temporada en que ganó los 21 partidos que disputó incluida la final ante el Aalborg danés. Ahora, se hace difícil entender la decisión de la directiva de prescindir de Pascual y David Barrufet, los máximos responsables técnicos de los éxitos cosechados por el equipo. “La directiva tiene otro proyecto en el que no se cuenta conmigo y así me lo comunicó Laporta”, explica Pascual, muy firme en su deseo de que nada le amargue la fiesta. “Estoy muy satisfecho. Lo que no puede ser que es que ganando la Champions no esté muy contento y feliz por lo conseguido. Nada me hará cambiar eso. Esta temporada ha sido espectacular no solo por ganar sino por cómo hemos jugado”.

El entrenador, que la próxima temporada dirigirá al Dinamo de Bucarest, donde recalará también su hijo y lateral izquierdo Álex, pone en valor la presencia asidua del Barça en las Final Four y las tres Champions que ha obtenido, con tres presidentes diferentes (Sandro Rosell en 2011, Josep Maria Bartomeu en 2015 y, el último, con Laporta). “Es de una dificultad extrema. Si pensamos que cada año vamos a ganar la Champions es que no somos conscientes dónde jugamos. Imagina lo que ha podido pasar en clubes que han estado allí tantas veces, como el PSG o el Veszprem, y no la han ganado nunca”.

Equipo con futuro

Pascual considera que deja una plantilla con un enorme potencial. “El equipo es muy joven. Hemos jugado final fours con chavales de 18, 19, 20 años y esta gente tiene que adquirir experiencia. Dika Mem es ahora mismo sin duda el mejor lateral del mundo. Cuando lo fichamos tenía 18 años y se ha hecho aquí. Lo mismo que Aleix (Gómez), que ha salido de casa. Con Domen (Makuc) pasa exactamente lo mismo. Queda una plantilla joven y con experiencia. Es un trabajo de muchos años, buscando en categorías inferiores en toda Europa. Y a Gonzalo (Pérez de Vargas) lo fichamos de Toledo y vino aquí con 16 años. Estoy muy satisfecho y muy contento de que haya hecho esta Final Four. Porque era lo que le faltaba. Es uno de los mejores porteros del mundo. Le faltaba tener una actuación así. Todas las Final Four llevan el nombre de un portero y en este caso llevará el de Gonzalo igual que las otras llevaron el nombre de Daniel (Saric)”.

Pascual está convencido de que el Barça cuenta con potencial para continuar en la élite durante los próximos años: “Los equipos se tienen que construir y ahora mismo lo que el Barça sí que tiene es un equipo prácticamente construido en cuanto a gente joven. Tiene que apuntalar cuatro o cinco cosas y tendrá un equipazo para ganar la Champions o para intentarlo que es lo que se pide”.

Pascual evita responder cuando se le pregunta sobre quién considera que es el responsable de haber convencido a Laporta de que no tenía cabida en el nuevo proyecto, cuyo entrenador será Antonio Carlos Ortega, ahora en el Hannover. Pero el ya ex técnico azulgrana dice no entender que se despida del club a David Barrufet. “Lo que ha pasado con David me ha dolido porque no se lo merece, ya que no hay ningún motivo deportivo, ni uno”, critica Pascual. El propio Barrufet expone: “Puedo llegar a entender que no siga de mánager del balonmano, pero que me echen fuera del club no lo entiendo. Lo tengo que respetar porque es su decisión”.

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Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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