La nadadora argentina Delfina Pignatiello se aleja de las redes sociales para cuidar su salud mental

Pignatiello eliminó contenido de sus cuentas tras recibir numerosos ataques por sus malos resultados en Tokio y abrió el debate en Argentina sobre la presión que deben enfrentar las deportistas de élite

La argentina Delfina Pignatiello compite en la prueba de 1500 metros estilo libre femeninos de natación durante los Juegos Olímpicos 2020.
La argentina Delfina Pignatiello compite en la prueba de 1500 metros estilo libre femeninos de natación durante los Juegos Olímpicos 2020.Fernando Bizerra (EFE)

Al anunciar su abandono de algunas pruebas de los Juegos Olímpicos de Tokio, la gimnasta estadounidense Simone Biles puso la salud mental en la agenda mundial del deporte. Delfina Pignatiello, una de las grandes promesas de la natación argentina, ha llevado el debate a este país sudamericano. El jueves pasado, Pignatiello quedó última en la tercera serie de clasificación de los 800 metros libres disputados en la capital japonesa. Había quedado en la misma posición en la prueba de los 1.500 metros libres. La nadadora hizo autocrítica ante las cámaras de televisión, pero no logró hacer frente a los numerosos ataques verbales recibidos desde las redes sociales, donde era muy activa. “La gente es muy cruel y por más que ignore quiero cuidar mi salud mental por sobre todas las cosas”, escribió Pignatiello el fin de semana antes de borrar algunas de sus cuentas digitales —como Twitter, Youtube y Twitch— y eliminar contenido de otras.

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La nadadora de 21 años obtuvo tres medallas de oro en los Juegos Panamericanos de 2019. Sin embargo no pudo mantener su rutina de entrenamiento de cara a Tokio: el cierre de las piscinas durante la extensa cuarentena decretada por la covid-19 la obligó a entrenar en el jardín de su casa, en San Isidro, en la periferia norte de Buenos Aires. Durante esos meses recibió numerosos comentarios agresivos. Al principio los dejó pasar o usó el humor como respuesta, pero ante la insistencia se cansó y amenazó con abandonar las redes sociales. “Bancarse los chistes y el hate (odio) en las redes es una cosa, pero a la sexualización hay que ponerle freno. Hay un límite”, escribió en mayo de 2020. “Recibí una gran cantidad de comentarios ofensivos en el vivo de hoy. También hubo comentarios en vivo sexualizándome y no me lo merezco. (No pude bloquearlos en el momento porque estaba entrenando). Una vergüenza y me siento decepcionada. No sé si seguiré haciendo vivos y menos entrenando. Gracias a todos los que me bancan y apoyan siempre”, agregó.

En esa ocasión, al igual que ahora, la tenista Nadia Podoroska salió en su defensa. Este lunes, Podoroska hizo pública una carta en la que pedía respeto por los deportistas. “Por favor, antes de escribir algo sobre cualquier deportista en una red social piensen que somos personas que sentimos y sufrimos cosas como el resto, y que nos esforzamos al máximo para dar lo mejor, porque nadie más que nosotros sufre las consecuencias de un mal resultado. Los mensajes de odio en las redes sociales causan mucho daño y no tienen ninguna justificación”, destacó Podoroska.

“Desde el deporte que yo juego de manera profesional, Naomi Osaka puso sobre la mesa el tema de la salud mental”, siguió la tenista. “En #Tokyo2020 el mundo entero pudo escuchar a una estrella como Simone Biles. En la Argentina tenemos una deportista de lujo como Delfina Pignatiello que está sufriendo ataques constantes. ¿Por qué? El deporte tiene la capacidad increíble de unirnos y de formar personas sanas para la sociedad. No lo destruyamos!”.

El caso de Pignatiello es el que ha cobrado más relevancia en Argentina durante estos Juegos, debido a las esperanzas depositadas en ella por sus compatriotas. Sin embargo, otras deportistas han sido víctimas también de ataques de odio en las redes sociales y han pedido que cesen, como la tiradora Fernanda Russo. “Los quería llamar a la reflexión un minuto como argentinos. Así como hemos recibido muchos mensajes de amor que agradezco, también hemos recibido mensajes de odio y muchos ataques injustificados en las redes”, expresó la deportista de 21 años. “Tengamos un poco más de cuidado con las cosas que escribimos en la pantalla. Primero que nada, somos humanos. Los deportistas también”, agregó Russo tras su participación en Tokio. La tiradora, medalla de plata en los Panamericanos 2015 de Canadá y medalla de bronce en los Panamericanos de Lima 2019, quedó lejos de sus mejores marcas en las Olimpiadas. En la prueba de rifle de aire comprimido a 10 metros quedó en el puesto 40º y en carabina de aire comprimido a 10 metros en equipos mixtos junto a Alexis Eberhardt fueron vigésimoséptimos.

Pese al mal momento que atraviesa, Pignatiello se mostró confiada de dejarlo atrás de cara a la próxima cita olímpica, al igual que superó sus problemas personales y lesiones en 2018. “Tenía una lesión de hombro, había cortado con mi pareja. Estaba muy perdida. Venía del boom del torneo y veía todo muy vacío. Me tomé dos semanas de vacaciones para recuperar el hombro y estaba muy mal. Y ahí empecé a estar atenta a la salud mental, a ser más positiva, a cambiar un montón de cosas. A cambiar la cabeza, a madurar. Esto fue en 2018 y en 2019 logré mis mejores tiempos y gané los oros Panamericanos. Y eso lo tomé como que pude salir adelante. Y que a futuro, si vuelvo a estar así, puedo tener ese recuerdo. Eso me motiva para salir adelante”, declaró la nadadora en una entrevista con el portal Filo News.

Después de pasar una semana alejada de la competencia, la estadounidense Biles regresó este martes y se colgó al cuello una medalla de bronce en la prueba de barra. La mexicana Alexa Moreno, que en 2016 fue víctima de bullying por su físico, quedó esta vez cuarta en salto de caballo. Pignatiello espera llegar a París 2024 “con otra cabeza, con otro entrenamiento y mejor preparada”.

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