El Rayo llama a las jugadoras tras el plante del vestuario por entrenar sin contratos

El sindicato AFE advierte de que seguirán con las acciones legales si la regularización no se realiza desde que las futbolistas empezaron a entrenar, el 2 de agosto

David Aganzo, Presidente de AFE, junto al equipo femenino del Rayo Vallecano en una rueda de prensa.
David Aganzo, Presidente de AFE, junto al equipo femenino del Rayo Vallecano en una rueda de prensa.AFP7 vía Europa Press (Europa Press)

Horas después de que las jugadoras del Rayo Vallecano dijesen basta y se negasen a entrenar por no haber firmado todavía los contratos, la plantilla y el cuerpo técnico fueron citados la tarde de este jueves para buscar una solución. Sin embargo, todavía no se ha concretado en nada, a pesar de que las futbolistas han suspendido la pretemporada para preparar la Liga Iberdrola que comienza el día 5 de septiembre. Por su parte, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), el sindicato mayoritario del fútbol español, ha asegurado que no va a quitar la demanda que había anunciado por la mañana hasta que sus fichas no sean regularizadas con fecha 2 de agosto, cuando empezaron a trabajar en la ciudad deportiva, y para que haya más paridad con el equipo masculino.

Las jugadoras llevaban más de dos semanas entrenándose sin ficha del primer equipo y, junto al sindicato, presentaron acciones legales contra el club este jueves por la mañana con el fin de que la entidad pudiese regularizar la situación de las futbolistas. Por su parte, la entidad, antes de llamar a las jugadoras para firmar los contratos, alegó que esperaba la subvención del CSD para determinar su presupuesto, negociar los contratos y “adaptarlos a la realidad”. El CSD ya había advertido de que la partida que su organismo destina a los clubes son para la profesionalización de la Primera División femenina y la mejora de las infraestructuras, y no para pagar los salarios.

La mayoría de las jugadoras del Rayo Vallecano cobran el salario mínimo profesional, según el sindicato. El convenio establece en 16.000 euros brutos anuales para aquellas que tengan un contrato a jornada completa. En el caso de las futbolistas con jornadas a tiempo parcial el sueldo será de 12.000 euros. “El año pasado tuvieron un episodio parecido a este”, dice Tania Tabanera, delegada del fútbol femenino de AFE, que advirtió de que dejar de pagar la mensualidad no arruina a ningún club de Primera.

Las capitanas Pilar García y Paula Andújar aseguraron por la mañana, durante la rueda de prensa, que no habían recibido ninguna comunicación por parte del club y habían entrenado sin ningún contrato laboral. “Estamos mal. Nosotros tendríamos que estar preocupadas por nuestros amistosos y por nuestro primer partido de liga. Empezamos hace unos días y ahora hemos parado”, explicaron. La primera plantilla empezó a trabajar el pasado 2 de agosto con vistas al inicio de la Liga, el fin de semana del 5 de septiembre. El sindicato y las jugadoras aseguraron que habían intentado sin éxito ponerse en contacto con el club. Horas más tarde, tras esta denuncia, fue la entidad la que habló con ellas para firmar los contratos que, según el sindicato y las jugadoras, los habían apalabrado en el 2 de agosto.

La codirectora de la asesoría jurídica de AFE, María José López, se mostró por la mañana muy contundente ante la “gravedad” de los hechos y explicó que el club se enfrenta a una sanción administrativa e incluso penal por “un posible fraude a la Seguridad Social”. Además, la miembro de AFE recordó lo serio que es si una jugadora se lesiona: “Son profesionales, tal como se aprobó con el Consejo Superior de Deportes (CSD)”.

Por otro lado, el presidente de AFE, David Aganzo, apuntó que el primer equipo masculino está a muerte con sus compañeras y han estado en contacto tanto con el sindicato como en la plantilla femenina para mostrar su apoyo. Aunque también subrayó que son ellas mismas las que tienen que defender lo suyo. “Por supuesto que el masculino apoya al femenino, pero son lo suficientemente capaces para defender lo suyo”, insistió.

También quedó patente, según Aganzo, las diferencias entre los equipos femenino y masculino. Por ejemplo, el problema que tuvieron el año pasado con los contratos y que les llevó a empezar tarde la temporada, los escasos test covid-19 que las han hecho, y la discriminación en el tema del parking porque, mientras el equipo masculino puede aparcar dentro de la ciudad deportiva, las compañeras tienen que hacerlo fuera.

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