El Real Madrid femenino ya mira a la Champions

El equipo blanco, en su tercera temporada, busca ante el City entrar en Europa, objetivo ineludible antes o después para el proyecto

Kenti Robles controla el balón ante Lauren Hemp, durante el Madrid-City de la ida en Valdebebas.
Kenti Robles controla el balón ante Lauren Hemp, durante el Madrid-City de la ida en Valdebebas.Rodrigo Jiménez (EFE)

Las cosas van rápidas en el Real Madrid femenino. En el inicio de su tercera temporada, el equipo afronta ya su primer intento de disputar la Champions, un Rubicón ineludible antes o después para el crecimiento del proyecto. Juega este miércoles ante el City, en Mánchester, la vuelta de la eliminatoria previa que da acceso a la fase de grupos (20.00, RMTV; 1-1 en la ida). El torneo de mujeres, tras la última reforma, no es como el masculino y solo el campeón de la Liga española (el Barça, que también lo es del título europeo) tiene billete directo. El Madrid, segundo el curso pasado, y el Levante, tercero, deben superar la reválida de septiembre para ascender al primer escalón continental. Las granota buscan a las 18.00 (Gol) contra el Lyon la remontada tras el 1-2 de Valencia..

Más información
El auge de las futbolistas y el ‘efecto Champions’ del Barcelona
Espejos en los que mirarse, zapatos en los que ponerse
El Barcelona femenino arrasa en la gala de la UEFA

En los primeros pasos del Real Madrid femenino en la máxima categoría, en las oficinas lamentaban que en algunos casos habían llegado tarde al mercado de fichajes. Los trámites de absorción por parte del club blanco del Tacón en pleno verano de 2019 tras abonar unos 400.000 euros dejaron la sensación de que determinadas futbolistas se les habían escapado. Su primer curso resultó discreto, por momentos hasta traumático (9-1 y 0-6 frente al Barça), y llegó incluso a ocupar brevemente las plazas de descenso. Pero, tras ese despegue forzoso, la nave se fue enderezando.

Cuando han dispuesto del tiempo que tanto echaron en falta en el arranque, los movimientos del Madrid han sido claros: acumular producto nacional y, en buena medida, joven. Jugadoras que conozcan la Liga, y que ofrezcan a la vez resultado inmediato y luces largas. Con un Barcelona en otra dimensión, intocable en España y ya triunfal en Europa, el equipo merengue ha maniobrado para asegurarse lo antes posible un segundo escalón que le situé ante la puerta de entrada a la Champions.

La Liga de Campeones se presenta como una cuestión estratégica en Valdebebas, clave para dar otro estirón. Entrar en la competición con el gancho del Real Madrid actuaría de reclamo para atraer más producto internacional de primer nivel, además de mayores ingresos, y pensar así en la siguiente fase: mirar a la cara al Barcelona. El proyecto ha tomado altura rápido (segundas en su segundo año), pero ahora le queda el imperioso salto a Europa. Su rival a las primeras de cambio, el City de la exazulgrana Vicky Losada, no es ningún apeadero.

Todavía con el entrenador con el que ascendió a Primera bajo el nombre de Tacón, David Aznar, las merengues se hicieron este verano con munición arriba: llegaron la segunda máxima goleadora de la temporada pasada (Esther González, 29 tantos con el Levante, a dos de Jenni Hermoso); la delantera internacional Nahikari, que tras años de intriga dejó su Real Sociedad natal (104 tantos allí); la extremo Athenea del Castillo y la centrocampista Claudia Zornoza, entre otras adquisiciones.

La salida de Jakobsson

Un año antes había atrincherado la defensa, su agujero negro hasta entonces, con la portera Misa (trofeo Zamora el curso pasado), y las defensas Kenti Robles, Ivana Andrés y Corredera. Y completaron la apuesta tres jóvenes clave en la media y el ataque: Teresa Abelleira, Maite Oroz y Marta Cardona (14 dianas la temporada anterior).

Estas dos últimas, sin embargo, no estuvieron en la ida frente al City por lesión y tampoco lo harán en Mánchester, dos bajas sensibles que el equipo también las sufrió el domingo contra el Levante (4-0). El técnico sí recupera a Asllani (16 goles) tras superar el coronavirus. La sueca, junto a la francesa Kaci (procedente del Atlético) y su compatriota Jakobsson, se convirtieron en los pilares sobre los que empezó a edificarse este Madrid. Un inicio internacional que se hormigonó pronto con jugadoras nacionales.

Jakobsson, eso sí, ya no está en Valdebebas. Según ella, contra su voluntad. “Mi intención era quedarme”, comentó. Su representante fue más lejos. “Le pasó lo mismo que a Sergio Ramos. Recibimos una oferta del club, al día siguiente nos dicen que no era válida y no propusieron otra (reducida). Nunca pudimos negociar. Solo tuvimos la oportunidad de decir sí o no”, explicó a As el agente de la futbolista, hoy en el Bayern.

Jakobsson y Asllani, terceras en el Mundial de 2019 y candidatas al Balón de Oro de ese año, fueron las primeras grandes apuestas de ese nuevo Real Madrid, ahora muy españolizado. Al principio, como reconoció el entrenador David Aznar en el documental Un sueño real, todo resultó más complicado. “Cuando llegan las estrellas y ves a jugadoras haciéndose selfis con ellas en el vestuario, piensas: ‘buf, aquí hay trabajo”. Dos campañas después, esa caseta mira a la Champions.

Puedes seguir a EL PAÍS DEPORTES en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS